2016-05-30

El zika, los carnavales, las olimpiadas y la portada de The Economist

(Artículo publicado el 02.02.16)
"El mundo hoy tiene 6,8 millones de personas; esto va camino de unos 9 millones. Bien, si hacemos un trabajo realmente bueno, en nuevas vacunas, asistencia médica, tratamientos de fertilidad asistida, podemos reducir esto quizás un 10 o un 15 por ciento" Bill Gates, TED Conference, febrero 2010.
En dos artículos anteriores hemos mostrado la compleja trama del nuevo montaje de terrorismo eugenésico del zika y la microcefalia.

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2016/01/zika-mentiras-y-cintas-de-video.html

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2016/01/el-zika-la-microcefalia-y-la-guerra-de.html

Se basan sobre todo en las aportaciones de Jon Rappoport y Jane Burgermeister, que son, hasta donde sabemos, dos de los especialistas más informados y más lúcidos a la hora de comprender y denunciar la criminalidad, las prácticas corruptas y la falta de escrúpulos que hoy son la norma en los altos niveles del sector biotecnológico y farmacéutico.

https://jonrappoport.wordpress.com/

https://birdflu666.wordpress.com/

El Robot Pescador ha sintetizado en español, en varios artículos recientes, los elementos fundamentales.

http://elrobotpescador.com/

Ahora queremos ocuparnos del transfondo de esta nueva crisis ingenierizada. Al margen de los objetivos secundarios, particularmente crear una tapadera para esconder los daños colaterales de la industria transgénica, y en general de la explotación capitalista de las periferias, creemos que el objetivo central de esta vinculación fraudulenta del zika con la microcefalia y el síndrome de Guillain-Barré es crear una campaña de terrorismo eugenésico a nivel global.

Ayer día 1 de febrero la Organización no Mundial de la no Salud declaró esta crisis una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (Public Health Emergency of International Concern o PHEIC, que se pronuncia precisamente como 'fake'). El mismo día las autoridades británicas han autorizado modificar genéticamente embriones humanos, lo que, nos dicen, "tendrá aplicaciones prácticas en el tratamiento de la infertilidad" y "mejorará la fertilidad", asistida, por supuesto. Así pues, por un lado, una campaña mediática de terrorismo eugenésico que tiene como target central la fertilidad humana, y por otro, la llegada milagrosa al auxilio de la ingeniería genética y de los tratamientos de fertilidad asistida

http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2016/emergency-committee-zika-microcephaly/en/

http://elpais.com/elpais/2016/02/01/ciencia/1454332632_154143.html

Tampoco parece una casualidad que esta declaración de emergencia internacional se haya producido solo unos días antes del comienzo de los carnavales en Brasil, y unos meses antes de la Olimpiadas en Río de Janeiro, en agosto. Tratemos de comprender el significado profundo de estas "coincidencias".

Sabemos que uno de los objetivos de fondo de las élites hollycapitalistas que nos llevan al Nuevo Orden Mundial es transformar al ser humano en ganado cibernético. Para su explotación por una minoría humana privilegiada, con o sin la complicidad de una raza no humana alien. Se trata de un proyecto multisecular que se ha acelerado significativamente en los últimos dos siglos con el capitalismo. Para ello, uno de los frentes fundamentales es el exterminio de la maternidad humana tal como la entendemos hoy, y su transformación en producción tecnológica de seres transgénicos. Para llegar a este punto, desde hace siglos, una de las claves es la disociación de la sexualidad y la maternidad. Se trata en definitiva de la transformación del ser humano en objeto, en ganado. Y una de las estrategias fundamentales de esta transformación es tomar el control precisamente del mecanismo que produce o reproduce los seres humanos, es decir, la fertilidad humana.

Esta toma de control de la especie humana por el aparato tecnológico hollycapitalista se acompaña de otra toma de control a través de su alimentación, que se basa en una estrategia similar, es decir, en el control de la fertilidad de la tierra a través de la ingeniería genética. No es una casualidad que en toda esta trama del zika y la microcefalia estén involucradas y estrechamente vinculadas la agroindustria basada en transgénicos y las farmacéuticas, porque ambas tienden en última instancia a lo mismo: al control de la vida humana en su conjunto, a través del control de su genética. Entre la ingenieria genética, la ingeniería social y la geoingeniería hay una vinculación muy profunda, porque en definitiva son escalas distintas de una misma lógica de toma de control y transformación de la vida natural. Y lo mismo sucede con todas las formas de vida intermedias que interactúan con la vida humana. Dicho en otras palabras, la transformación del ser humano se está realizando hoy desde todos los frentes y desde todas las escalas. Y el objetivo final es, insistimos, su transformación en ganado cibernético y genéticamente manipulado.

Pero para llegar a este punto las élites hollycapitalistas necesitan primero destruir estructuras intermedias. Es el caso de las formas tradicionales de convivencia, y sobre todo de la familia. Para ello, el sistema viene socioingenierizando desde hace décadas todo tipo de movimientos y comportamientos sociales que se caracterizan, insistimos, por la disociación de la sexualidad y la fertilidad, y la extinción de la maternidad humana. Hemos escrito recientemente varios artículos sobre estos temas.

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2016/01/miley-cyrus-y-la-muerte-de-la-maternidad.html

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2016/01/isis-diosa-de-la-infertilidad.html

Veamos ahora que tienen que ver los carnavales y las olimpiadas con todo esto.

Los carnavales son el vestigio de los rituales de la fertilidad de la tierra que se celebraban en las culturas paganas. Entonces, se daba una armonía hoy desconocida entre lo profano y lo sagrado, entre la prohibición y la transgresión. Se trataba de rituales orgiásticos o hierogámicos en los que se daba una vinculación muy estrecha entre la fertilidad de la tierra y la fertilidad humana, en el marco de una mecánica de transferencias de energías libidinoso-agresivas que servían de regeneración y catarsis social. En otras palabras, la transgresión de las prohibiciones era un mecanismo social que, paradójicamente, las reforzaba y devolvía a las comunidades la armonía perdida por la cultura en su distanciamiento de la naturaleza. Estos rituales excesivos, orgiásticos, en los que se daba rienda suelta a las energías reprimidas en la cotidianidad, están en el orígen de los carnavales. En otras palabras, esta tradición, de la que los carnavales son una supervivencia, representaban una de las dimensiones de lo erótico: la de la sexualidad, la promiscuidad, el placer sensual. Pero eran solo parte de una mecánica más compleja que incluía la dimensión complementaria de lo erótico: la de la fertilidad, la maternidad, la ternura, la protección de los hijos.

Pues bien, esta complementariedad entre los dos polos de lo erótico se rompió a partir de las religiones monoteístas occidentales. No es casualidad que la visión del mundo judía tenga tanta importancia en el hollycapitalismo, porque el judaísmo fue la primera gran religión que acabó con esta dinámica para establecer un orden represivo que todavía hoy padecemos. Tendencia que después siguieron, a grandes rasgos, el cristianismo y el islam. El dionisismo, las religiones de misterios, las saturnales, los carnavales, son expresiones de esta tradición ancestral, pero cada vez más como vestigios excepcionales en el contexto de una cultura que va dejando de ser sensible a las relaciones complementarias, paradójicas, de la prohibición y la transgresión, de lo profano y lo sagrado.

Hoy los carnavales encarnan todavía algo de esta dimensión religiosa, de este carácter excesivo libidinoso, aunque, insistimos, en buena medida desvinculado de la dinámica complementaria, paradójica, armónica, de la que hablamos. En otras palabras, subrayan la dimensión promiscua, excesiva, carnal, transgresora, del erotismo, pero separada de la dimensión complementaria, la de la fertilidad y la maternal. De ahí que entre los carnavales y las celebraciones del movimiento homosexual y transexual haya tantas afinidades.

Las olimpiadas se pueden inscribir en una estructura similar. Se trata también de una tradición ancestral, vinculada también a rituales sagrados, en su origen hierogámicos y sacrificiales. Como los carnavales. En Grecia las olimpiadas no eran solo torneos deportivos sino rituales sociales complejos y variados, imbuidos de religiosidad, en los que las comunidades se renovaban, en los que los participantes se purificaban, recobraban el equilibrio perdido entre el cuerpo y el espíritu. De la misma manera que los carnavales han perdido su profundidad original, las olimpiadas modernas son una degradación de las antiguas. Han puesto el énfasis en la dimensión funcional, performativa, competitiva, cuantitativa, han sido desprovistos de la dimensión espiritual y sagrada que antaño le era consustancial.

En suma, carnavales y olimpiadas son dos vestigios de culturas ancestrales, pero ambas muy transformadas, subrayando el aspecto carnal y sexual, en un caso, y el funcional y competitivo, en el otro. En ambos casos desvinculando estos aspectos de la fertilidad y la maternidad, sobre todo, como es lógico, en la mujer. El erotismo promiscuo, excesivo, espectacular de las bailarinas de samba es lo opuesto de la ternura, el recogimiento y el amor maternal. Pero lo mismo podríamos decir de las atletas olímpicas, de la transformación masculina de sus cuerpos, como resultado del entrenamiento casi militar, del consumo de dietas y de sustancias sintéticas.

Ahora se comprenderá por qué creemos que no es una casualidad que esta campaña de terrorismo eugenista, que tiene como protagonistas al zika y a la microcefalia, esté teniendo lugar en Brasil y en este momento, en vísperas de los carnavales y las olimpiadas. Estamos convencidos de que, como ha sucedido con otras pandemias fabricadas, en los próximos meses los medios de producción de borregos nos van a bombardear con el zika y la microcefalia. Y lo van a hacer vinculando de manera sutil y perversa el terror eugenésico con los carnavales y las olimpiadas, como ya han comenzado a hacer.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/telediario-21-horas-01-02-16/3467400/

La misma vinculación sutil y simbólica es la que está en el trasfondo de la coincidencia, el mismo día, de la declaración de la emergencia internacional por la O(n)M(n)S, y la autorización británica a la modificación genética humana, que nos dicen "mejora la fertilidad". El mensaje entre líneas es muy claro: ¿para qué arriesgarse a tener hijos de manera natural, con los riesgos que esto entraña... si existen tecnologías que hacen posible tener hijos de manera más segura?

Esta misma lógica sutil, subliminal y perversa es la que está detrás, sospechamos, de la vinculación del montaje del zika y la microcefalia con los carnavales y las olimpiadas. La estrategia ya la conocemos porque ha sido utilizada con otro gran montaje como es el VIH-SIDA. Otra fabricación hollycapitalista de terrorismo eugenésico, que ha hecho un uso mediático perverso de los homosexuales como víctimas, y a un tiempo como propagandistas inconscientes de la desvinculación de la sexualidad y la fertilidad, y en definitiva del exterminio de la maternidad.

En la próximas semanas y meses, mucho nos tememos que vamos a tener zika hasta en la sopa. Todo ello acompañado de hermosas bailarinas de samba y musculosas atletas olímpicas. El mensaje de fondo, subliminal, intuitivo, simbólico, el más importante porque no es percibido con nuestra razón sino con nuestra emoción, parece evidente: Así es como tienen que ser las mujeres; atractivas, carnales, promiscuas, maquilladas, arregladas; o bien esforzadas, musculosas, masculinas, concentradas, competitivas, victoriosas. Pero nunca mujeres maternales, protectoras, tiernas, amorosas.

Que Brasil sea un país católico y que la mujer que se pretende exterminar no sea otra que la que representa la Virgen María no es tampoco una casualidad. Esto enlaza con lo que decíamos del poder del sionismo en las altas esferas del hollycapitalismo.

En la portada de The Economist de 2016 contrasta el gesto preocupado de la presidenta brasileña Dilma Rousseff con el resto de líderes mundiales.

Si descendemos la mirada en la vertical, encontramos los anillos olímpicos. Unos diminutos insectos se posan en ellos, así como en lo que parece ser un cazainsectos. Los mosquitos campan a sus anchas sin que el cazainsectos parezca preocuparlos mucho. Junto a los anillos aparece una pelota y una bandera de golf. La pelota se parece curiosamente a un virus. Es posible que la pelota que no puede "entrar en el hoyo", porque es más grande que el anillo, aluda a la infertilidad. Lo mismo podemos decir de la bandera roja. También se puede pensar que un campo de golf representa justamente la infertilidad de la tierra, que como hemos visto está muy vinculada con la humana. Por si nos quedaran dudas junto a los anillos olímpicos aparece un esquema del crecimiento de la población mundial y un bebé intentando alcanzar el globo terráqueo. Sobre los anillos olímpicos se ve la bandera estadounidense, pero con colorines. Pueden ser los colores de la programación mental, de las revoluciones de color, del movimiento gay, pero también los de los carnavales y los de las olimpiadas...

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Su obra El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses ha sido publicada recientemente en Ediciones Libertarias. http://deliriousheterotopias.blogspot.com/