2016-02-08

Los "Títeres desde abajo" y los títeres desde arriba


Uno de los ámbitos de lo sagrado en el hollycapitalismo es el terrorismo. El sistema se basa en la captura del goce y de la violencia de los pueblos, y en devolverles ese goce y esa violencia elaborados en la forma de un ritual sagrado. En otras palabras, en reprimir el goce y la violencia de los pueblos, los que intercambian entre sí, en horizontal, y transmutarlos en deseo y en amenaza, que se producen, en vertical, en el marco de ese ritual en el que se escenifican el goce y la violencia sagrados. El terrorismo es uno de esos rituales de escenificación de la violencia fabricada por el sistema para su consumo hollycapitalista. Un negocio más, pero también el negocio que está en la base de todos los demás. Pura transferencia libidinoso-agresiva que es lo que está en la base del resto de los intercambios mercantiles. Fetichismo puro sin mercancía pero que proporciona el paradigma para el resto de los fetichismos.
 
El paradigma de estos rituales hierogámicos y sacrificiales son los que celebran regularmente las élites hollycapitalistas, rodeados del mayor secretismo, en sus castillos, en sus palacios, en sus yates en medio del océano. Los rituales para consumo público son sin embargo mucho menos glamurosos: la pornografía y el terrorismo. Entre los altos rituales de los Illuminati y el sexo y la violencia comerciales hollycapitalistas, tenemos los programas de control mental tipo MkUltra, desarrollados también en secreto por las agencias de inteligencia, pero cuyos productos terminan dando forma de una manera muy significativa a nuestra sociedad, en la forma de altos cargos políticos, espías y soldados de alto nivel, prostitutas de lujo, estrellas de Hollywood, asesinos en serie, líderes de la disidencia controlada.
Todo el sistema hollycapitalista se sostiene sobre esta mecánica hierogámico-sacrificial. El deseo y la amenaza son el cemento de la cohesión social, que emanan del goce y la violencia horizontales reprimidos y del goce y la violencia horizontales, sagrados, que las castas sacerdotales del sistema —agencias de inteligencia y medios de desinformación— se encargan de producir.

Una de las claves para entender todo este teatro es que lo sagrado es en parte secreto, solo muestra su superficie. Y lo que está detrás de bambalinas es y debe ser un misterio para los no iniciados. Este es el "misterio del arte de la política" del que nos hablaban los sabios de Sión. Este misterio ha sido siempre protegido escrupulosamente por las castas sacerdotales, por los iniciados en las religiones de misterios, por los alquimistas, hasta llegar al día de hoy, por las sociedades secretas que gobiernan el mundo detrás de las bambalinas de la política de cachiporra. El misterio de la política, de la verdadera política, es un teatro de títeres. Por eso unos simples titiriteros pueden llegar a ser tan peligrosos para el sistema. Por eso el sistema necesita meterlos en la cárcel. Porque los titiriteros son la figura simétrica de los políticos. Solo que los primeros son "títiriteros desde abajo" y los políticos son "titiriteros desde arriba".

Los titiriteros que el régimen hollycapitalista, que hoy padecemos, ha metido en la cárcel este fin de semana, han hecho lo más peligroso, lo más amenazante para el sistema. Revelar el misterio de la verdadera política. Desvelar que el terrorismo es el enemigo que el sistema necesita fabricar para sostenerse. Mostrar que lo secreto y lo sagrado de la violencia terrorista es producto del propio sistema. Que el sistema hoy es tan religioso como lo han sido todos los sistemas de poder desde siempre. Lo que han hecho los titiriteros es, nada más y nada menos, mostrar que el terrorismo es el enemigo fabricado, como en otros tiempos lo fue el comunismo o el hereje. Que este enemigo fabricado es la coartada para el ritual de escenificación de la violencia secreta y sagrada que sostiene todo el sistema. El que traza la línea roja que reprime el resto de violencias, el que impone la amenaza, de la misma manera que el deseo, en la sociedad hollycapitalista.

No es una casualidad que el sistema haya reproducido justamente lo que la obra de los "titiriteros desde abajo" representaba. No es una casualidad porque, insistimos, los "titiriteros desde abajo", antes, no han hecho más que reproducir lo que hacen los "titiriteros desde arriba". Los "titiriteros desde arriba", es decir, los políticos-marionetas, colocan el san benito o el cartel de "Gora Alka-Eta" a cualquiera, como pretexto para reprimir a los pueblos. Los supuestos terroristas son también marionetas, mercenarios dispuestos a portar la pancarta que las agencias de inteligencia occidentales y las de sus aliados-títeres les proporcionan. Los atentados son "banderas falsas", como la pancarta falsa que han colocado los "titiriteros desde abajo" en su pieza. Los "titiriteros desde abajo" no han hecho más que reproducir lo que hacen los "titiriteros desde arriba" a diario. Por eso son tan peligrosos para el sistema. Porque han mostrado la clave de bóveda criminal que sostiene el hollycapitalismo y sin la que se derrumbaría.

Los titiriteros han hecho algo muy grave, como es tomarse en broma algo tan serio como la complicidad del hollycapitalismo con el terrorismo. Porque con lo secreto y con sagrado no se bromea, bajo amenaza de excomunión. En efecto, más que un delito, lo que han cometido es una herejía. Una de las herejías más graves en la religión hollycapitalista, porque supone desvelar, nada más y nada menos, que el "misterio del arte de la política".

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Su obra El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses ha sido publicada recientemente en Ediciones Libertarias. http://deliriousheterotopias.blogspot.com/