2016-03-22

El retorno de la Inquisición

Ya en 1967 en el Informe de Iron Mountain se sugería que debían ser los «productores de películas comerciales» quienes desarrollaran un modelo alternativo al de la guerra «de la misma manera en que lo hizo la Inquisición Española y los menos formales juicios de brujas de otros tiempos, con el propósito de lograr la “purificación social”, la “seguridad del Estado” u otros objetivos que sean tanto aceptables como creíbles para las sociedades de la posguerra». Hoy estamos de lleno en este escenario. De ahí que podamos hablar de sacrificios hollywoodenses con todo rigor. Pero hay que destacar el uso del término «creíble».

En otro punto del Informe se recomendaba «la determinación de los niveles mínimos y óptimos de destrucción de vida, propiedad y recursos naturales como requisito para lograr la credibilidad de una amenaza externa, lo que resulta esencial para funciones políticas y motivacionales». Esta es la lógica sacrificial de la que venimos hablando, a un tiempo ficticia y real, en el sentido en que se planea como una ficción hollywoodense, pero necesita ejecutarse realmente para que sea «creíble».

La lógica sacrificial nos permite entender cómo opera hoy el imperio, cómo esconde su violencia estructural y la enmascara mediante una violencia ficticia que distingue netamente entre «buenos» y «malos», que impone como verdades oficiales mentiras fabricadas por los aparatos de inteligencia, dramatizadas por los medios de propaganda y la industria del espectáculo. Todas las banderas falsas se pueden entender desde esta lógica. En todas ellas podemos reconocer estos patrones comunes. 

Extracto de la obra El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses ha sido publicada recientemente en Ediciones Libertarias.

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista.  http://deliriousheterotopias.blogspot.com/