2016-07-31

"Cincuenta sombras de Grey": hierogamia hollycapitalista


Anastasia Steele atada en posición invertida conformando un pentágrama satánico.

Hay que empezar diciendo lo más importante: que el protagonista de esta película, Christian Grey, es un engendro, un monstruo creado mediante técnicas de control mental mediante trauma, un MkUltra, un psicópata Illuminati. Con esto ya hemos destripado la película, contribuyendo al bien de la humanidad y a que aquellos que no lo sepan se informen de qué son estas técnicas antes de verla. Porque si no su inocencia les traicionará y les hará ser víctimas de este arma de propaganda e ingeniería social hollywoodense. Sobre todo las jóvenes que esperan encontrar su príncipe azul. Los príncipes azules son engendros MkUltra.

Todos los indicios apuntan a que es uno de esos seres medio humanos y medio máquinas producidos en bases secretas, a partir de ADN de linajes Illuminati, utilizando vientres de esclavas-madres nodrizas, también de linajes seleccionados. Separados de sus madres al nacer y sometidos a trauma mediante abuso sexual, violación anal y oral, drogas, privaciones de todo tipo, condiciones ambientales extremas, frio, calor, ruido, música estridente, luces ostroboscópicas, y visitas del mismísimo doctor Mengele, que sigue o seguía hace poco trabajando para el Cuarto Reich. Así se fabrican hoy los príncipes azules de los que se enamoran las tiernas jovencitas.

Todo esto produce seres excepcionalmente dotados, superdotados, insensibles, con personalidades disociadas, superhombres destinados a sucedernos en la agenda del Nuevo Orden Mundial, a sustituirnos progresivamente.

Nos lo dicen entre líneas. Christian ha sido adoptado a los 4 años. Porque hasta los 4 años es cuando más dóciles son los bebés y mejor se los produce mediante estas técnicas de tortura científica. Si alguien cree que la ciencia es buena, o simplemente que es neutra, que se informe de lo que pasa en las bases secretas de EEUU.

Con estas técnicas se producen políticos, empresarios de élite, estrellas de Hollywood y de la música, espías, supersoldados, prostitutas de élites. Nuestro sistema es una psicopatocracia, como dice Luis Carlos Campos. Engendros subhumanos y suprahumanos, pero no humanos, tienen el poder. Los grandes linajes, como los Rothschild, producen numerosos de estos monstruitos con su ADN y después los desperdigan por la sociedad, para de esta forma controlar el sistema, colocándolos en puestos clave de la política, el ejército, las finanzas, la industria, el espectáculo, etc.

Muchos dicen que esta obsesión de la élites por los linajes y la utilización de sus ADNs para estas crías de seres sintéticos tiene que ver con su origen alienígena, annunaki, reptiliano, que los hacen estar particularmente dotados para ejercer el poder.

Todo esto está presente en el personaje de Christian Grey, pero no nos lo dirán abiertamente porque el sistema se basa en la mentira, la manipulación, el engaño y la hipocresía. Por eso es tan importante informarse sobre todo esto. En todo caso nos proporcionan mucha información para que lo deduzcamos. Como las marcas de tortura o quemaduras que tiene en el pecho. Anastasia le pregunta por ellas, pero él no quiere hablar:
"—Tuve un comienzo duro en la vida. No necesitas saber más."
"—La mujer que me dió a luz era una adicta al crack... y prostituta. Murió cuando yo tenía 4 años. Recuerdo algunas cosas, cosas terribles, pero no me acuerdo de ella."
Otra vez dicen lo de los 4 años, porque hasta esa edad es cuando más efectivo es el tratamiento. Nos están hablando también en clave de la utilización de drogas en estos programas, de rituales satánicos en los que utilizan esclavas sexuales, etc.

Todo esto nos lo dicen también de manera implícita, enmascarado detrás de una supuesta relación, cuando tenía 15 años, con una amiga de su madre. Una "Mrs. Robinson", como la de la película "El Graduado" protagonizada por Dustin Hoffman.

En el fondo es la técnica de adoctrinamiento mediante el abuso sexual y el trauma psicológico lo que está en la base de todas las grandes religiones, también de las grandes religiones occidentales patriarcales, que las siguen practicando en la sombra. Por eso el protagonista se llama Christian. Porque la pederastia, y en particular la homosexual, es la clave de bóveda de la religión cristiana, el acto sobre el que se sostiene toda la estructura de poder. "Déjate dar por culo y con el tiempo podrás dar por culo tú a tiernos e inocentes jovencitos. Y cuando vayas ascendiendo en la escala podrás hacerlo con niños y además comértelos y beber su sangre. Y así conocer de primera mano el significado profundo de la eucaristía."

Christian representa en general la perversión y el sadismo sublimados que están en la base de la cultura judeocristiana, pero que es una herencia de las religiones paganas. Así, Christian se aloja en The Heathman Hotel (heathen, pagano, no creyente).

Dicen que Christian Grey tiene 27 años, una edad clave en los rituales, en la que asesinan a muchas estrellas, porque supone una suerte de cierre de ciclo en téminos numerológicos (2 + 7 = 9). El 9 es el último número de la serie, antes del 10 que reinicia el ciclo (1 + 0 = 1). Simboliza también la espiral, el vórtice, el Ouroboros. Es una edad importante para la iniciación, el sacrificio, la resurrección, etc.


Christian Grey con bizquera MkUltra Illuminati.

Otro signo que indica que el protagonista es un MkUltra Illuminati es su bizquera, según algunos investigadores producida por técnicas de tortura en la retina, o por dispositivos implantados en el ojo. También puede hacer referencia, aunque sea simbólicamente, a cruces de ADN muy opuestos, para producir seres atormentados, en lucha interna permanente, como ha comentado Max Spears.

Todo esto es lo que hay que entender cuando Grey dice, al final de la película, que tiene "cincuenta sombras de locura". Utiliza la expresión fucked-up, que puede traducirse como loco, colgado, pero también como jodido, dañado psicológicamente. Nos confirma, para aquellos que lo conocemos, que es una víctima MkUltra, que es un engendro humano traumatizado, dividido por alters disociados y compartimentalizados, críado mediante tortura y abuso sexual para hacer de él a su vez un torturador y un sádico al servicio del sistema.


Celosía en panel de abeja que simboliza la cría sintética transhumana y la compartimentalización mental.

De ahí que aparezca muchas veces encerrado metafóricamente en una celosía hexagonal, que alude a estos proyectos de cría transhumana en bases secretas a partir de material genético seleccionado, así como a las compartimentaciones mentales que producen. Y a la dimensión hierogámico-sacrificial de la que vamos a hablar: la abeja reina, los zánganos, como seres sagrados, y las abejas obreras asexuadas como seres profanos, andróginos en la agenda del NOM. De ahí el fomento de gays, lesbianas, transexuales, violencia de género, feminismo y el resto de manipulaciones.

Pero creemos que Grey ('gris') hace alusión también a la dicotomía masónica, a la del damero blanco y negro, a las dos columnas Jaquín y Boaz. En suma, a las técnicas de dominio mediante la división y el enfrentamiento, la creación de una sociedad esquizofrénica definida siempre por la división y la confrontación, sea de religiones, de razas, de particos políticos, de sexos, etc... Todo ello para que no se entienda la división fundamental que es la de la psicopatocracia sagrada y la del ganado humano profano.

De manera que Grey es una especie de ser superdotado, sobrenatural, sagrado, de sangre azul, formado por la élite para ser parte de la élite, para ser parte de la cadena de mando en la cúpula del sistema. Una especie de Mark Zuckerberg, vendido como un tipo normal con éxito. Pero esto es solo una máscara. Es un insider. Un Rothschild.

La película hay que leerla a varios niveles. Aunque nos muestra una relación entre este Christian Grey psicópata y Anastasia Steele, una estudiante inocente y enamoradiza, en realidad se puede leer también como una metáfora de nuestra sociedad en su conjunto, de los métodos de dominación y control sociales. Que siguen siendo profundamente patriarcales en esencia, aunque en determinados ámbitos de la sociedad la mujer pueda adquirir más poder y libertad. Christian representa a la élite psicopatocrática en su conjunto, y Anastasia al pueblo natural, inocente, de buena voluntad, manipulado por el poder. Hay que leer la película en todo momento como una metáfora del poder, o mejor, del poder-religión.


Torre fálica en la que trabaja Christian Grey.

La película empieza con Anastasia llegando a la torre del magnate, ante la que exclama "guau", como hacen las estrellas porno ante los penes reales. Evidentemente se trata de un símbolo fálico, pero también como veremos de una metáfora del poder patriarcal del que hablamos y del ascenso social.




Christian le ofrece uno de sus 5 lápices a Anastasia, que se lo lleva a la boca.

Durante la entrevista volvemos a ver sugerencias fálicas. Anastasia ha olvidado su bolígrafo y ve que Christian tiene en la mesa 5 lápices, este se levanta y le entrega uno de ellos. Otra vez el satánico número 5. Recordemos la imagen con la que hemos empezado: la joven atada en la cama sadomasoquista, en posición invertida, formando un pentagrama satánico.


Christian agrede al amigo de Anastasia, José.

Anastasia es una estudiante de literatura. Representa a "La Papisa", el Arcano 2 del Tarot, el elemento central de la trinidad masculina-femenina-masculina. Tiene una relación de amistad y eventual amor con un joven latino llamado José, pero el posesivo Christian lo ataca cuando lo ve con ella, para poder apropiarse de la joven en exclusividad. Hay que recordar que el patriarcado es la base del sistema capitalista, que uno de sus pilares es la apropiación de la mujer por el hombre, y que esta apropiación es de hecho la que hace posible que pueda existir la paternidad como tal. La noción de paternidad es un producto de las relaciones patriarcales de dominación y reclusión de la mujer que garantizan el que sus hijos lo sean también del patriarca.


Anastasia, Christian y el padrastro de ella durante la fiesta de graduación.

Esto se vuelve a repetir de una manera más sutil cuando un periodista le pide al Sr. Grey una foto y este se aparta con Anastasia de su padrastro para que salgan solo los dos. El gesto es especialmente significativo porque es la fiesta de graduación de Anastasia, que como veremos forma parte de un ritual iniciático en el que ella se convierte en adulta. Simbólicamente sería la entrega de la hija por parte del padre al novio, que como se sabe en la boda cristiana se hace frente al altar. Aquí se ve una suerte de profanación de este ritual, con un padre que ni siquiera es tal, es un padrastro, y una boda que, como veremos, es una hierogamia, un ritual de prostitución sagrada. Neopaganismo hollycapitalista contra cristianismo.




Espejo de tres hojas que simboliza las trinidades o tríadas mixtas, y jaula en la decoración de la pared.

Este mismo trasfondo de trinidades o tríadas mixtas se pone de manifiesto en el espejo de tres hojas en el que se reflejan alternativamente los dos protagonistas. Precisamente después de que la madre adoptiva del joven haya aparecido en su casa de improviso, mientras la pareja está desnudándose, y él se preocupa porque los encuentre de esta manera. Después dice, refiriéndose a su madrastra:
"—Está nerviosa. Nunca me ha visto con una mujer. Es la primera vez."
También es significativo que esta secuencia de los espejos suceda en el cuarto que él ha preparado para ella, y que en él haya una jaula pintada en la pared. Esto abunda en lo que decíamos de la sociedad patriarcal. En los triángulos que hemos visto se destacan la rivalidad del arquetipo masculino, que lucha y rivaliza por la posesión y represión del arquetipo femenino. De ahí que Anastasia aluda al anus, al anillo, a la posesión, al enlace matrimonial, que se cierra en el palíndromo ANA, pero también en ANNA y HANNAH. Pero también al "éxtasis", como el apellido Steele alude a la quietud, a la pasividad, a la espera (still). Otra vez La Papisa sumisa encerrada con sus libros entre las dos columnas masónicas (1 - 0 - 1), o el anillo, o el ano, entre dos falos.

Las relaciones triangulares están implícitas, pero Christian trata de evitarlas a toda costa, de aislar a Ana y separla de su entorno. De cerrarla en su palíndromo. Lo mismo que hace el sistema con todos. Agrede al amigo de Ana, no soporta que otros se acerquen a ella, como su padrastro, o que Ana vaya a visitar a su madre y a su padrastro. Aquí se ve también cómo el poder se basa en la transformación de las relaciones naturales y tradicionales. En este momento uno de sus objetivos centrales es destruir la familia tradicional y la pareja heterosexual, la vinculación intergeneracional, la posibilidad de que los hijos tomen como referencias a sus padres y sus relaciones erótico-amorosas. Para así poder imponer modelos alternativos gracias a la propaganda del sistema, que nos transformen en individuos desestructurados más dóciles. Así, como es habitual en la propaganda hollywoodense, se nos presentan familias desestructuradas, con roles paternos y maternos débiles. En este caso el padre de Ana ha muerto, y la relación con su madre es muy débil, casi como viejas amigas que se encuentran de tanto en tanto para charlar.

Este aspecto de las relaciones triangulares, particularmente en el marco familar, es crucial, porque supone una escala intermedia a las relaciones de poder. Esta escala intermedia es la que el hollycapitalismo hoy está tratando de destruir a toda costa, de sustituir por estructuras alternativas, de manera que estas sean las únicas y no tengan que competir con otras, de manera que no se comprenda que las hollycapitalistas son sucedáneos de las primeras. Si la familia desempeña un papel crucial es porque, a pesar de estar también atravesada e inmersa en las relaciones de poder, tiende a ser un elemento de amortiguación, porque en ella la dimensión erótico-agresiva tiende a estar equilibrada por el amor, por la protección, por la solidaridad, por el sentimiento de pertenencia al clan.

Esto nos lleva al tema central de la película, que es que de lo que se trata es de un ritual hierogámico-sacrificial contemporáneo, hollycapitalista. Nuestra tesis es que el ritual hierogámico-sacrificial está en el centro de todos los regímenes de poder-religión. Esta película confirma que la religión hollycapitalista no es una excepción y nos muestra uno de estos rituales hierogámico-sacrificiales, una versión de ellos. Nos muestra cómo estos rituales son el centro, la clave de bóveda del sistema de dominación. Que en esencia consiste en la manipulación del deseo natural y particularmente erótico, en su instrumentalización para ponerlo al servicio de una agenda político-religiosa.


Anastasia y Christian en un momento de intimidad.

Anastasia está deseando que Christian la bese y él no lo hace. Esto es una metáfora de uno de los métodos fundamentales de dominación, particularmente en el hollycapitalismo, en el que no solo se utiliza la violencia y la amenaza como es más común en el resto de regímenes de poder-religión, sin también la instrumentalización del deseo y su transformación en un sucedáneo de deseo al servicio del sistema. En el centro de esta estrategia, de esta desviación del deseo natural y su transformación en deseo hollycapitalista está el ritual hierogámico, que nos muestra objetos de deseo sucedáneos que compiten con los objetos de deseo reales.


Anastasia y su compañera de piso con un cuadro de mariposas (Monarch) al fondo.

A lo largo de todo el film se hace evidente que no se trata de una relación normal. No son seres profanos, son seres sagrados. Particularmente él. Ella es un ser profano pero que atraviesa una iniciación a través de la cual se contagia de lo sagrado, se transforma. La relación entre Christian y Ana no es una relación profana sino sagrada, marcada por la excepcionalidad. Que en última instancia quiere decir la transgresión. Su compañera de piso le pregunta como ha ido la cita con él y Ana responde:
"—Solo nos hemos besado. Una vez.
—¿Solo una vez? ¡Qué raro!
—Con «raro» te quedas corta."
Y en otro momento su amiga se le queda mirando y Anastasia pregunta:
"—¿Qué pasa?
—No sé... pareces diferente.
—Me siento diferente."
Esto sucede frente a una imagen de mariposas, que como sabemos hace alusión al programa de control mental Monarch, un tipo de MkUltra. De hecho aparecen dos mariposas distintas, que podemos interpretar como una mariposa macho y otra hembra. Este punto es crucial porque supone que Christian, el único controlado mentalmente de los dos, está también controlándola a ella indirectamente. Esto es, que el control mental de una parte de la sociedad, pero de la parte más importante, porque es la élite que toma las decisiones, la que tiene más visibilidad, la que genera las tendencias sociales, morales, estéticas, está de hecho sirviendo para controlar mentalmente al resto de la sociedad.

Nos gobiernan entidades demoníacas, seres híbridos comedores de carne human y bebedores de sangre, pero además los elementos intermedios de esta pirámide de perversión y sadismo la constituyen monstruos desalmados críados en bases secretas mediante técnicas de abuso sexual desde que son bebés.

Ella está atravesando un ritual iniciático, como pone de manifiesto el que, como nota su amiga, aparezca vestida de forma diferente, que la ropa se la proporcione el ayudante de Christian, Mr. Taylor (tailor, sastre), que podemos interpretar como una suerte de ayudante de ceremonias, de encargado de los detalles del ritual. Tampoco es una casualidad que Anastasia sea una estudiante y Christian acuda a la ceremonia de entrega de diplomas, al ser benefactor de la universidad. No solo nos están diciendo que las instituciones educativas y académicas están controladas por el poder real de las sociedades secretas, que su poder se ejerce en buena medida a través del saber. También este detalle subraya que se trata de una iniciación, que ella es la discípula y él el maestro. En un momento dado él dice:
"—No me interesa el romanticismo. Mis gustos son muy... singulares. Tu no lo puedes entender.
Y ella responde: —Ilumíname (enlighten) entonces."
La Ilustración y toda la propaganda con que nos bombardean en los colegios, en los institutos, en las universidades, es parte de una mecánica que en última instancia consiste en llevarnos al matadero como borregos.


Píldoras y zumo en la mesilla de noche de Anastasia.

Hay otros muchos detalles que nos indican que Ana está siendo iniciada, como el consumo de alcohol y drogas, el que sea casi hipnotizada por él, que se desmaye, que se quede dormida. Por cierto que Christian le hace tomar dos píldoras azules, que podría ser un guiño a las dos píldoras roja y azul de "Matrix", y la confirmación de que no tiene libre albedrío, como se sugiere en algún momento. El libre albedrío es la ilusión que se crea en la mayoría gracias a los rituales hierogámico-sacrificiales a los que se obliga a la minoría.




Viaje en helicóptero con despegue y aterrizaje en helipuertos con signos triángulares.

Que se trata de un ritual hierogámico-sacrificial se pone de manifiesto en que la pareja llega en un helicóptero al ático en el que vive Christian. Por cierto que tanto el helipuerto de salida como el de llegada están señalizados con un gran triángulo, que podría aludir a las trinidades de las que estamos hablando, o a la pirámide masónica. También la "G" de Grey en la cola del helicóptero sugiere la "G" masónica situada entre la escuadra y el compás. Él la ata fuertemente al asiento del helicóptero, lo que vuelve a remitir a los rituales.


Christian se avalancha sobre Ana y muerde un sándwich que ella está comiendo.

Entre los rituales hierogámicos y sacrificiales hay una relación muy estrecha. Los rituales de prostitución sagrada, en los que las vírgenes antes de contraer matrimonio debían prostituirse con un extranjero o con un poderoso, como en el caso del derecho de pernada, se derivan de rituales hierogámico-sacrificiales en los que eran sacrificadas. No es una casualidad que Ana sea virgen. Todo esto está en el trasfondo del film, como se sugiere sutilmente. Como cuando Christian quiere acceder a Ana antes de firma el contrato y le dice que es una "diligencia debida". También se alude a los rituales sacrificiales antropofágicos cuando él se avalancha sobre ella y muerde un sándwich que está comiendo.

De manera que este ritual se puede interpretar como uno de estos ritos de paso en los que las doncellas eran iniciadas al matrimonio, obligadas a prostituirse y a servir en el templo por un cierto tiempo antes de acceder a la vida de casada. En este sentido decimos que es una boda sagrada y no una boda profana. En este sentido hay que entender el carácter de excepcionalidad, de sacralidad, que caracteriza la relación entre Christian y Ana. De ahí que sea tan importante distinguir entre el "arquetipo afrodítico" de lo sagrado femenino, que han adorado las religiones paganas, los cátaros, los templarios, los masones, y el "arquetipo demétrico" representado por la virgen cristiana.

En este sentido hay que entender también el trayecto en helicóptero y la llegada desde el cielo al penthouse de Christian. Se observan vistas de pájaro de la ciudad, así como una noria, que volverá a aparecer en varias ocasiones, todo ello aludiendo a la dimensión sagrada, al ojo que todo lo ve. A la hierogamia de lo espiritual y lo corporal. La noria volverá a parecer después desde el interior del ático, junto a unos prismáticos, lo que confirma lo que decimos.


Zigurat babilónico en el que tenían lugar rituales hierogámicos y torre "ESCALA" en la que se encuentra el penthouse de Christian.

Hemos visto que la torre es un símbolo fálico a un nivel general, pero también una metáfora de la ascensión social. De ahí su nombre: "ESCALA". Pero creemos que también es una referencia al zigurat babilónico, en cuya cumbre tenían lugar hierogamias rituales. Según Heródoto esto tenía lugar en el templo-zigurat de Bel-Marduuk en Babilonia y en el de Amón en Karnak, donde los dioses se unían con mujeres elegidas por ellos (Historia I-181-182). La misma tradición lleva a las hierogamias que se celebraban en las religiones de misterios, en los cultos de Dionisio, Apolo, Deméter, etc.

https://www.youtube.com/watch?v=b-C54cDaAE4

Este espíritu de sacralidad se respira una vez que llegan al ático, donde suena la Bachiana Brasileira n° 5 de Heitor Villa-Lobos. Es también lo que está en el trasfondo del oráculo de la Pitonisa de Delfos, que es otra vez un ritual hierogámico-sacrificial celebrado en el sancta sanctorum del templo de Apolo en Delfos, al que solo tenía acceso la élite. Esta música evoca la ambigüedad del canto de la Pitia, que puede ser tanto de placer como de dolor, de goce como de violencia, procedente de la hierogamia o del sacrificio. Y que la propaganda de entonces vendía al pueblo como una suerte de profecía, para ocultar que se trataba de una sala de rituales sadomasoquistas similar a la que se ve en esta película, solo que más refinada y sofisticada en términos rituales.


Christian bebe vino solo, antes de unirse a Anastasia.

Allí Ana debe firmar un contrato de confidencialidad que vuelve a aludir al carácter secreto-sagrado del ritual, y que significativamente firman con una copa de vino. El vino aparece una y otra vez, tanto en escenas de erotismo como cuando firman contratos, que también están rodeados de ceremoniosidad. Alude al sacrificio ritual, a la embriaguez, a la sangre, pero también al Santo Grial, a la sangre menstrual y al sangrado de los rituales de desvirgamiento. Significativamente Christian bebe vino solo, antes de unirse a su víctima. Al llegar al ático Ana le pregunta a Christian:
"—¿Me vas a hacer el amor ahora?
Y él responde: —Dos cosas. Primero, yo no hago el amor. Yo follo. Fuerte.
—¿Y la segunda?"
Entonces él le enseña su "cuarto de juegos", una sala de sadomasoquismo de la que él posee la llave y que vuelve a cerrar cuidadosamente una vez que han entrado. Este es el santa sanctorum del ritual hierogámico-sacrificial hollycapitalista. Al menos es una suerte de ritual intermedio entre los rituales satánicos de las élites y las bodas profanas del resto de los mortales. Porque lo que está en juego en esta película es una suerte de profanización de los rituales satánicos secretos al conjunto de la sociedad.

Todo el rato planea la idea del libre albedrío. Antes de entrar en la sala sadomasoquista Christian le dice a Ana:
"—Es importante que sepas que puedes irte en cualquier momento [...] El helicoptero está listo para llevarte en el momento en que quieras."
Y ya dentro de la sala:
"—Las mujeres te hacen esto a ti o tu...
—Yo le hago esto a mujeres... con mujeres. Mujeres que quieren que se lo haga.
—¿Eres un sádico?
—Soy un amo.
—¿Qué significa eso?
—Significa que quiero que te me rindas voluntariamente.
—¿Por qué habría de hacer eso?
—Para complacerme.
—¿Para complacerte? ¿Cómo?
—Tengo reglas. Si las sigues, te premiaré. Si no, te castigaré."
Y en otro momento pregunta Anastasia:
—"¿... me vas a dar órdenes?
A lo que Christian responde —Espero que si. Y lo que es más... te gustará."
Como decíamos la relación entre la pareja hay que interpretarla a lo largo de toda la película como una metáfora de cómo funciona el poder. Pero de hecho no es solo una metáfora, porque en el centro de la máquina social están siempre justamente estos rituales hierogámico-sacrificiales, que rezuman a través de todos lo poros del sistema. El sistema es una gigantesca sala de torturas sadomasoquistas, pero que a su vez dispone de una sala secreta en su centro predominantemente sádica, en la que los dominadores abusan sexualmente, sacrifican e ingieren víctimas humanas. Este es el centro del sistema que lo rige todo, la sala de máquinas desde la que se maneja toda la nave, pero de manera secreta, porque las élites no pueden reconocer que su modus operandi es el sadismo, la lascivia y la perversión, transformar al ser humano en objeto de placer sexual y alimenticio. Esta es también la clave de bóveda del capitalismo.

De ahí que esta realidad se encubra y se decore ritualmente, que se rodee de toda la seducción del lujo, de la riqueza, del refinamiento, de la estética, para que los seres profanos deseen someterse de manera masoquista. De lo que nos habla esta película es del encuentro entre estos dos mundos, la perversión de la cumbre de la pirámide y la inocencia de la base. De cómo la clave de la dominación es el encubrimiento de la verdadera naturaleza sádica, lasciva, perversa, de las élites, posiblemente en complicidad con entidades no humanas demoníacas que se alimentan de nosotros física y emocionalmente.


Cama azul en la que tienen lugar los encuentros más "conservadores".


Cama roja en la sala sadomasoquista en la que tienen lugar los encuentros más eróticos y agresivos.

Significativamente las relaciones de la pareja alternan entre una cama azul y la sala sadomasoquista roja. Christian la va llevando con habilidad de uno a otro terreno. Es una alusión al modus operandi masónico, que consiste en empujar alternativamente los dos platillos de la balanza, en apoyar alternativamente a los dos bandos de los mismos conflictos, para producir desestabilizaciones y forzar indirectamente las situaciones. Hacer que otros hagan lo que se quiere que hagan. Problema-reacción-solución. Pero lo importante aquí es entender que la mecánica de fondo es la misma para el ritual hierogámico-sacrificial que para la desestabilización o la revolución. Por eso decimos que el ritual hierogámico-sacrificial, y en particular su límite, el satánico, es la sala de máquinas desde la que se controla todo el sistema. Porque estos rituales inician a los adeptos en la instrumentalización de la pasiones humanas, del deseo y de la amenaza, del goce y la violencia. Luego solo hay que extender esto a la escala de lo social y suavizar el grado del erotismo y la agresividad.

La ciencia secreta del poder-religión consiste en esto, en saber alternar los períodos de orden y de crisis, en provocar las crisis en los momentos oportunos. Así se gobierna el mundo y no con la política que es una pura fachada. Que la sala sadomasoquista sea de color rojo significa que es el lugar del goce, pero también al mismo tiempo el de la violencia, la tortura, el sacrificio, la sangre. No es una cusualidad que el color de las revoluciones sea el rojo, ni que uno de los linajes Illuminati centrales sea Rotchschild ('escudo rojo'). Porque en lo que verdaderamente son maestros, maestros en el sentido más religioso, iniciático, mistérico, del término, es en instrumentalizar el goce y la violencia del ganado humano. Lo que subyace a estas revoluciones masónicas, sobre todo desde la revolución llamada francesa, hasta las revoluciones de color de hoy, es la misma mecánica hierogámico-sacrificial de fondo, la misma dialéctica de alternancia del caos y el orden, de transformar el statu quo, el "orden, a partir del caos". Esta misma mecánica es la de la cama azul y la sala roja en la película. De ahí que en algún momento él hable de "rectificar la situación", una expresión que alude a la alquimia.


Espejo circular sobre la cama azul.

Por cierto que sobre la cama azul aparece un espejo, que se puede interpretar otra vez como una suerte de "ojo que todo lo ve", que pone de manifiesto que la sala azul es tan perversa como la sala roja, que forma parte de un mismo dispositivo, que en última instancia en todo este ritual está participando un tercero que lo observa todo en la distancia. También, que hay una relación proyectiva entre la boda sagrada y la boda profana, entre la crisis y el orden, entre el goce y el deseo, entre la violencia y la amenaza. Lo mismo que nos muestra la noria desde la que se ve el ático y que se ve desde el ático, con los prismáticos. El ritual es privado solo aparentemente, porque de hecho es el sancta sanctorum al que toda la sociedad mira implícitamente, escondido detrás del velo de La Papisa, que también es Isis. Por eso ISIS se llama así, porque es la misma obscenidad del sistema que necesita ocultar pero es el motor que lo mueve. Y lo mismo con el ISIS israelí.

Decíamos que toda la película gira alrededor del tema del libre albedrío. Christian le hace firmar un contrato en el que se establecen las cláusulas de su relación y los límites del abuso. Le dice que tiene el derecho de rechazar cualquier acción siempre que quiera, pronunciando la palabra "rojo". Pero reconoce que el contrato es "redundante", porque de hecho es la relación sadomasoquista en sí la que instaura los límites del contrato. La misma lógica se aplica al poder, al Estado de derecho, a la ley. Es la guerra, la violencia, la transgresión la que instaura la paz, la amenaza, la prohibición.

Un curioso detalle incide en el carácter satánico de este Illuminati. Ella le ofrece someterse a sus deseos perversos y él le ofrece a cambio una actividad "normal" a la semana, tal como ir al cine o a cenar. Pero esto no es otra cosa que una inversión satánica de la alternancia ritual de muchas religiones, en las que hay seis días normales, profanos, y un día sagrado, de celebración y excepción. Este detalle es más significativo de lo que parece. No parece una casualidad que él lo incluya en el apéndice 5 del contrato. Otra vez el número del pentagrama y la inversión satánica. Pone de manifiesto hasta qué punto el hollycapitalismo está impulsado hoy por una élite satánica, cómo está acelerando la mecánica de transformación perversa de las sociedades, cómo está invirtiendo la dialéctica de crisis y de orden, cómo está haciendo de lo excepcional lo normal y de lo normal lo excepcional.

Ya hemos visto que el ascenso social está representado por la torre, o más concretamente, por el zigurat babilónico, en cuya cumbre tiene lugar el ritual hierogámico-sacrificial. Algo de esto lo encontramos también en las pirámides precolombinas. Lo que confirma que ambas culturas habrían estado vinculadas por otra civilización anterior, posiblemente la Atlántida. Pero además en esta película juega un papel importante el poder económico. No solo porque Christian posee helicópteros y numerosos coches con los que seduce a Ana, sino también porque le está permanentemente haciendo regalos. De hecho no es casual que los regalos se los haga antes de que abuse de ella o que le pida que acepte los términos del contrato. Esta es la misma lógica que la del sistema de dominación a través de la deuda, que busca precisamente que no se pueda devolver para poder cobrarse su "libra de carne". Estas vinculaciónes entre lo económico y lo libidinoso nos las ha mostrado magistralmente Shakespeare, que según David Icke no existió y fue una tapadera del alto iniciado de los rosacruces Sir Francis Bacon.

Uno de los momentos culminantes de la película es cuando Anastasia se desespera porque no entiende que es lo que mueve a Christian, por qué es tan hermético y tan frío, por qué es tan perverso. Le pregunta si es porque ella no ha firmado todavía el contrato, y Christian responde:
"—Que le den por culo al contrato. Creo que es un poco redundante, ¿no?
Y Ana sigue preguntado: —¿Las reglas también son redundantes?
—No, las reglas están en vigor.
—¿Y qué pasa si no las cumplo?
—Entonces habrá consecuencias.
—¿Castigo?
—Si.
—¿Por qué quieres castigarme? ¿Por qué quieres causarme dolor? —sigue preguntando Anastasia.
—No te haría nada que no pudieses soportar.
—¿Pero por qué quieres hacerme esto?
—Si te lo dijera no me volverías a mirar de la misma manera."
Esta es una frase clave. Esto es lo define siempre al poder: tener que encubrir su modus operandi. Porque este modus operandi no es otro que el sadismo, la lascivia, la perversión, en el límite, el ritual satánico.
"—Necesito castigarte.
—¿Por qué?
—Por que soy así."
Y entonces Christian confirma lo que ya habíamos dicho:
"—Porque tengo cincuenta sombras de locura."
Es decir, porque soy un MkUltra, un degenerado. Porque en esto consiste el poder. "Si no os estáis dando cuenta sois unos imbéciles. Todo el sistema está construido sobre el sadismo y su sublimación." Esto es lo que nos están diciendo. Por eso ponen todos esos detalles. Para que el que pueda entender entienda.

Pero Anastasia no termina de comprender que está delante de un monstruo, de un engendro. Porque es tan inocente como el 99% de la población. No entiende que su príncipe azul es literalmente un cuento, un mito concebido, producido en laboratorio, por las castas sacerdotales hollycapitalistas. No termina de comprender qué es lo que le mueve, no lo cree capaz de llegar tan lejos como para violarla o golperarla hasta la muerte. No entiende lo más importante de todo, que el poder-religión se basa en el conocimiento de la vinculación profunda del goce y la violencia, del deseo y la amenaza, en su instrumentalización, en el encubrimiento y la sublimación de esta realidad. No lo sabe pero lo quiere saber y experimentar, como parte de su iniciación, que como decimos es una entrega a la muerte y al abuso, una redención de su culpa para renacer renovada como mujer preparada para un matrimonio profano. Por eso le pide que le enseñe en qué consiste el sistema. Qué es lo que lo muevo todo. Qué se esconde en el santa sanctorum:
"—Enséñame entonces. Necesito que me enseñes... lo que quieres hacerme. Castígame. Enseñáme cómo de perverso puede ser. Necesito que me enseñes lo peor. Solo así lo puedo entender".
Más claro el agua. Solo se pude conocer el sistema si se "conoce", en el sentido iniciático del término, lo peor de él. Solo se "conoce" el sistema cuando el sistema le da a uno por culo.

Recordemos que esta relación libidinoso-agresiva es una metáfora de las relaciones sociales en el conjunto del sistema. Lo que está diciendo es algo importante. No se puede conocer el sistema, el poder-religión, sin haber formado parte de él en algún momento, sea de una manera más o menos cómplice o más o menos resistente. Por eso los más críticos con el sistema, los más valiosos, son los que han estado dentro y han decidido salir. O los que se mantienen en el límite con un pie dentro y otro fuera.


Sello de Salomón con las tres trinidades mixtas superpuestas.

Entonces vuelven a la sala sadomasosquista y el maestro azota fuertemente a la discípula, seis veces. El hexágono de la colmena, las dos trinidades mixtas, el Sello de Salomón, el seis divino que trasciende el cinco humano...

Y entonces ella lo rechaza y lo abandona, aunque su corazón queda profundamente unido a él. Bienvenidos al hollycapitalismo en el que los mortales se enamoran de las estrellas de Hollywood, engendros MkUltra fabricados en factorías de abuso sexual infantil. Yo me he enamorado de una porn star.

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Su obra El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses ha sido publicada recientemente en Ediciones Libertarias. http://deliriousheterotopias.blogspot.com/