2016-07-16

Niza: el inicio del Éxodo francés



En un artículo anterior hemos hablado de una conferencia que Christine Lagarde dio a principios de 2014 en la que destacó la importancia del número 7 y sus múltiplos, que hacía del 2014 (14 = 7 + 7) una suerte de año mágico, de punto de inflexión entre los 7 años de vacas flacas (desde el comienzo de la crisis en el 2007) y los 7 años de vacas gordas que les seguirían. Hemos mostrado que Lagarde se estaba refiriendo muy probablemente al acuerdo con China para incluir al yuan en la cesta de divisas del FMI, que supondría a su vez un hito en lo que a los acuerdos monetarios internacionales se refiere, después del de Bretton Woods de 1944, también separado 70 años de 2014. Este acuerdo fue hecho público en noviembre de 2015 y entrará en vigor en octubre de 2016. Hemos mostrado que este acuerdo supone un punto de inflexión fundamental en la crisis, al que hay que sumar el referéndum del BREXIT del pasado solsticio de verano y las elecciones estadounidenses del próximo 8 de noviembre. El día después, el 11/9 (2016), puede ser interpretado también como una suerte de cierre del período histórico iniciado el 9/11 (2001).

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2016/07/brexit-y-bricsexit-geopolitica-del.html

En este contexto hay que interpretar el ritual sacrificial celebrado el pasado 14 de julio (14 (7 + 7) del 7 del 2016 (1 + 6 = 7)). El BREXIT se pude interpretar como una suerte de actualización del Éxodo que liberó a los judíos del cautiverio en Egipto. Pero ese mismo espíritu de liberación del yugo del imperialismo rezuma en todos los movimientos nacionalistas, soberanistas y separatistas que el referéndum del BREXIT busca intencionadamente provocar. Como hemos mostrado, este punto de inflexión —yuan en el FMI, BREXIT, eventualmente Trump en EEUU— puede interpretarse, desde el punto de vista de la alquimia geopolítica, como el comienzo de una fase de "coagula" o coagulación, previa a una nueva fase de "solve" o disolución, que supondría un avance significativo en la integración global que conduce al Nuevo Orden Mundial.

El ritual de Niza hay que entenderlo en este sentido, como un catalizador del nacionalismo francés que lleve a su salida de la UE de la mano del Frente Nacional y de su líder Marine Le Pen. Sin duda también tiene otros objetivos intermedios, como es la implementación del estado de excepción o la dictadura perpetua en Francia y la intensificación de su participación militar en varios frentes, en Irak y Siria, y eventualmente en el Magreb. Pero el objetivo más importante es, creemos, el del Éxodo francés. De ahí que se pueda interpretar una suerte de identificación simbólica entre todos estos Éxodos, y en el caso francés este se asocie a su vez con su fecha de "liberación" por excelencia, el 14 de julio de 1989. Sobre todo si tenemos en cuenta que en última instancia la Revolución llamada Francesa, como dice a menudo Philippe Ploncard d'Assac, fue instigada en buena medida por la masonería judeo-protestante.

Dada esta vinculación, no parece descabellado que nos remitamos al libro del Éxodo para tratar de interpretar el ritual nizardo. En efecto, tras salir victoriosos frente a los egipcios a lo largo de las diez plagas, los judíos celebran la Pascua de Jehová, precisamente el día 14 del mes (Éxodo: 12.5, 18), que es un día de sacrificio de corderos o cabritos para el pueblo de Israel, pero al mismo tiempo de  sacrificio de los primogénitos para los egipcios. Es el famoso episodio en el que el pueblo de Israel marca los postes y los dinteles de sus puertas con la sangre del sacrificio. El 14 (7 + 7) es por lo tanto la celebración de la liberación de los judíos, pero al mismo tiempo un ritual sacrificial humano, concretamente de no judíos. Esta misma mecánica es la que preside el 14 de julio de 1789, que estamos equiparando simbólicamente, que fue al mismo tiempo símbolo de liberación de un nuevo régimen y ritual sacrificial del Antiguo.

No parece una casualidad que al mismo tiempo que se celebraba el ritual en Niza otro ritual menos publicitado tuviese lugar, justamente en la Torre Eiffel, otro de los símbolos de la Nación Francesa, y en el mismo Campo de Marte en el que en 1790 se celebrara la primera conmemoración de la toma de la Bastilla, también el 14 de julio. En efecto, después de los fuegos artificiales la Torre quedó completamente invadida por una columna de humo, supuestamente provocado por un accidente sin mayor importancia, según las autoridades.

Quizás lo que ocurrió en París no fue una casualidad, teniendo en cuenta que, después de salir de Egipto, después del sacrificio de los primogénitos, Yehová mostrase a los judíos el camino en el desierto con una columna de nube y otra columna de fuego:

"Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego" (Éxodo: 13.21-22).

"Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas, e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros" (14.19-20; cf. 24).

Trataremos en otra ocasión de estas dos columnas, de las dos famosas columnas del templo de Salomón y de sus vinculaciones con otros rituales sacrificiales sionistas como el de Hiroshima y Nagasaki y las Torres Gemelas.

El ritual de Niza alude por lo tanto al Éxodo judío, pero también al BREXIT, como una suerte de Éxodo británico. De ahí que no parece una casualidad que el sacrificio haya tenido lugar en el Paseo de los Ingleses.



Tampoco parece una casualidad que se haya elegido para ello un camión trailer. En efecto, casi todo el mundo ha observado que se trata de un nuevo modus operandi en este tipo de rituales. Se trata de poner en el foco un objeto tan habitual en nuestras calles y en nuestras carreteras como un camión. Pero además creemos que la clave es que se trata de un camión de gran tonelaje, de los que se utilizan para el transporte internacional. Conducido, además, por un inmigrante de origen tunecino. Sin duda, la intención de los autores intelectuales de este ritual es demonizar no solo la inmigración en general, sino también el transporte internacional de mercancías, y por lo tanto incentivar el proteccionismo comercial. Esto puede parecer una contradicción con respecto al proceso de globalización a todos los niveles, que en un principio sería el interés de las élites atlantistas. Pero insistimos en que estamos ante un cambio de paradigma geopolítico y creemos que estas mismas élites están instigando la "coagulación" en Europa y Estados Unidos como estrategia para producir el colapso controlado de la burbuja financiera y monetaria, como paso previo a la imposición de una moneda aún más global.

Tampoco parece que sea una casualidad que se haya elegido un camión de color blanco. Es el color de la Marianne, el color que vincula el azul conservador y el rojo revolucionario y sangriento, la pureza de la María cristiana y el erotismo de la Diosa del Amor de la que se deriva, como es el caso de Isis. El blanco entre la sangre de las víctimas y el azul del mar. Marianne simboliza, como los judíos que huyen de Israel, la esclava liberada. En Niza, el papel de la Marianne republicana y masónica, representante de los valores vacíos e hipócritas de la libertad, la igualdad y la fraternidad, vendría a representarlo en lo sucesivo una nueva Marianne: Marine Le Pen. La guerra civil se acerca.