2016-10-28

El móvil de Diana Quer es el falo de Osiris


Hierogamia del PHA-blet-PHA-llus de Osiris y DianISS-militante LGBT.

El móvil de Diana Quer es el falo de Osiris. Osiris fue desmembrado en 14 pedazos por su hermano Seth, que arrojó los fragmentos de su cuerpo al Nilo. Isis los buscó desesperadamente, fue encontrando uno a uno los 14 pedazos de su cuerpo, con la excepción del falo, que fue comido por los peces. Pero Isis estaba tan enamorada de su hermano Osiris, tenía tantas ganas de unirse incestuosamente con él, que fue a una tienda porno del barrio LGBT de su ciudad y compró un dildo-móvil, con vibrador incluido, y en el que además podía ver selfies y WhatsApps de su hermano. Entonces descubrió que Osiris era prescindible, porque el dildo-móvil suplía con creces lo que podía ofrecer un pene humano, sin vibrador ni conexión a Internet y sin cámara de video. Orgullosa de su invento, Isis fundó una asociación de orgullo gay y lésbico. Y se rodeó de los mejores intelectuales de su tiempo para elaborar una teoría de género tan absurda que nadie la entendía a pesar de que todo el mundo la consideraba cool. Pues lo mismo con el engañabobos "Diana Quer". Los primeros días nos enseñaron el falo: el campanario de la Iglesia de Santa María do Xobre. Naturalmente con la Ría como transfondo. Porque el campanario era en realidad el falo de Osiris, que estaba destinado a ser cortado y arrojado al mar. Después, naturalmente, el campanario-falo desapareció, porque se lo habían comido los peces. Entonces nos dijeron que el móvil-falo se había apagado en Taragoña. Curiosamente en una de las ensenadas más profundas de la Ría-vagina. Nos dijeron que la buscaban en un radio de 7 km. Porque 7 más 7 suman 14, y la búsqueda de Diana era en realidad el ritual de la búsqueda de los 14 trozos de Osiris, incluido su falo. Todos los medios nos dicen que buscan a Diana. Pero en realidad Diana está vivita y coleando en algún campus universitario, mientras lo que se busca es a una de sus gemelas ADiáNicas. Y por supuesto el falo de Osiris. Por eso un oscuro presentimiento nos decía que el móvil tenía que aparecer. El móvil-dildo, el sustituto del pene. Ni siquiera se ponen de acuerdo sobre si ha sido una mariscadora o un mariscador quién ha encontrado el falo. Porque lo que necesitan es una mariscadora, buscando berberechos... Otra versión era la de las navajas. Ya nos dijo Marx que las mercancías están fetichizadas. De hecho sin estar fetichizadas no serían mercancías. Si el móvil de Diana Quer es el falo de Osiris es porque el sistema necesita fetichizar los móviles y todo lo que estos suponen. Y el sistema solo puede hacer esto como siempre lo ha hecho: cortando falos. De lo que se trata es de que cada vez que una joven acaricia en sus manos una PHA-blet, tenga la sensación de estar resucitando a Osiris. Y ya sabemos cuál era la señal de que Osiris resucitaba... La PHA-blet es el PHA-llus. Las mercancías se fetichizan cortando falos. Y además sin el phallus-phablet no es posible quitar a los hombres de en medio y encerrarlos en casa frente a las pornstars. El falo de Osiris, el engendrador del hombre nuevo de la Era de Horus, es el móvil fetiche, el móvil dildo LGBT. Por eso el PHA-blet es la mercancía de las mercancías, el fetiche de los fetiches, el PHA-llus de los PHA-lli. Así sí que se pueden sacar de circulación a las mercancías-hombres. Porque se quitan de en medio los penes sin Wifi y sin WhatsApp y a cambio se ponen dildos relucientes e inteligentísimos, que no solo son táctiles, sino también visuales y metrosexuales. Así es que el PHA-blet sustituye al PHA-llus. Aquí está la clave de la operación de ingeniería social. Pero también la clave del ritual de Diana-ISIS, de DianIS, de DianISS. Como la han apodado en el "libro-caras". Isis en busca del DNA de Osiris para insertarlo en su dildo. Cuando Isis encontró los 13+1 fragmentos del cuerpo de su hermano, los restituyó y lo resucitó. Entonces celebró una hierogamia con Osiris revivido. El PHA-blet sonaba, vibraba, avisaba de que había recibido un mensaje, se encendía y eyaculaba bits de ADN transhumanista. De esta manera Isis concibió a Horus. Como crían hoy las esclavas sexuales a los espías, a los supersoldados, a las prostitutas de lujo, a los presidentes de los gobiernos. Por eso han matado a Max Spiers, porque era un Horus desprogramado. La hierogamia de Isis y de Osiris es un símbolo central del hollycapitalismo. Lo que no os dirán los pedantes en las universidades es que se trata de necrofilia, de copular con un muerto, y también de un ritual de desvirgamiento en el que el poderoso extiende su linaje. Hoy funciona exactamente igual como ha sucedido siempre, pero además con las tecnologías DiáNicAs. Tenía razón el genio Aleister Crowley, el hombre más malvado del mundo, en que entrábamos en la Era de Horus. Se acabó la Era de Isis, el matriarcado, el reino de los bastones-dildos. Se acabó la Era de Osiris, el reino de los bastones-penes castrados. Bienvenidos a la Era de Isis, el reino de los PHA-blets-PHA-llus, de las eyaculaciones de bits y del amor cortés genómico. No nos extraña que desde hace semanas nos hayan mostrado el puerto de Taragoña y la ensenada-vagina, que los periodistas-marionetas se hayan colocado ahí con el agua detrás. Porque formaba parte del guión y ellos obedecían sin rechistar para poder pagar la hipoteca. No nos extraña que ahora el PHA-blet haya aparecido justo ahí. No nos extraña que desde hace semanas nos hayan dicho que el móvil podría haber sido arrojado a la Ría desde el puente, que ya lo hayan buscado con lanchas. Porque formaba parte del guión. Evidentemente hay cuarenta maneras mejores de deshacerse de un móvil. Excepto si lo que se pretende es que sea encontrado. Pero sabemos que Isis solo encontró 13 pedazos de Osiris. Esto es, que el falo cortado lo sustituyó con un dildo. Con el que compró en la tienda porno del barrio LGBT. Esto tampoco te lo dirán los sabios de la Academia. Y sin embargo es el punto fundamental que permite entender por qué el falo castrado sigue siendo la madre de todos los significantes. Lo que el mito de Isis nos dice es que la búsqueda es una farsa. De lo que se trataba era de dejar los 13 fragmentos en trece templos y ganar dinero con el turismo de las reliquias. Y de lo que se trataba con el fragmento número 14 era de escenificar una búsqueda y con ella manipular al borregomátrix. El método no ha cambiado en esencia desde hace milenios. Lo que nos están vendiendo subliminalmente es que las tecnologías móviles son buenas, porque permiten encontrar a Diana Quer. Así funciona la fetichización. Por eso el móvil tenía que aparecer antes que ella. Para que todo el mundo perciba subliminalmente que los dispositivos biométricos son muy cool, que los móviles tienen que estar encendidos las 24 horas del día, que los datos deben de estar en la nube, que a los dispositivos se debe acceder mediante reconocimiento táctil. La identificación ocular también llegará, pero un poco más tarde. Los surcoreanos se han creído tanto la ideología capitalista que no han entendido que la mecánica sigue siendo la de siempre, la de la guerra y la del sacrificio. Y por eso les han quemado el Samsung Galaxy 7. Así, poco a poco, operación psicológica tras operación psicológica, de lo que se trata es de convertir a los seres humanos en ganado cibernético. Todos encantados de insertarnos un microchip, para que cuando nos muramos nos puedan incinerar en serie. Ya hasta el Vaticano ha reaccionado. Al menos la tumba era una protección ante la dictadura ecológica. Ahora nos van a soltar toda la murga de si se pueden encontrar más datos en el móvil de Diana. Mientras tanto en la publicidad nos enseñarán los nuevos modelos de PHA-blets sumergibles. Casualmente el móvil hundido es un iPhone 6. Casualmente el culebrón Quer se ha montado al mismo tiempo que el lanzamiento del iPhone 7, del Google Pixel, de la "quema" del Samsung Galaxy Note 7. Ritual de agua y fuego. El móvil de Diana no se quemó porque cayó al agua. Casualmente los móviles hoy los hacen cada vez más resistentes al agua. En todos los anuncios los penes inteligentes aparecen desmembrados, arrojados en las aguas del Nilo, como el smartphone de Osiris. Ahora nos hablarán de las ventajas de los móviles sumergibles. Al mismo tiempo que los expertos-marionetas nos dirán que los datos del móvil de DianISS se perdieron. Por no haberse comprado la última versión. Cogito ergo iPhone 7. Pero de lo que se trata a largo plazo es de los datos. No solo de los datos como mercancías, sino de las mercancías inmateriales como paradigma de las mercancías materiales. Por eso los smartphones son las mercancías de las mercancías. Porque son mercancías materiales que conectan los datos, las mercancías inmateriales, con los humanos, el ganado. Por eso el falo castrado de Osiris y el smartdildo que lo sustituye son los paradigmas de la mercancía hollycapitalista, que en última instancia es el ganado humano. Los datos son el ADN de Osiris. Por eso Diana es DiaNA. Los datos del falo de Osiris son el DNA, son la inseminación artificial con la que Isis puede revivirlo y concebir a Horus, rey de la Era del transgenerismo y los niños probeta. Ahora nos dirán que toda la información de nuestros móviles debe estar en la nube, porque así se podrá encontrar a Diana. Y mientras tanto los investigadores seguirán trabajando para que todos nuestros datos, también todos nuestros ADNs estén en la nube. Para que el Dios-Falo nos fecunde en laboratorios-bases secretas, de acuerdo al plan divino del Nuevo Orden ADiáNico.


El campanario do Xobre es el clítoris o el falo castrado y la ensenada de Taragoña es la vagina o el punto G, por donde pasa la aG-11.

Más información en "Ritual Diana Quer (índice de artículos)".

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Su obra El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses ha sido publicada recientemente en Ediciones Libertarias. Colabora habitualmente en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon y Página Transversal, así como en la serie de videoprogramas "Hollycapitalismo" en La Caja de Pandora.