2016-10-11

Tarot geopolítico


Tarot geopolítico con los arcanos correspondientes (de izquierda a derecha y de arriba a abajo) a Estados Unidos-Trump, Estados Unidos-Clinton, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Ucrania-Europa del Este, Rusia, Turquía, Siria, Irak, Irán, Israel, Arabia Saudí, Pakistán, India, China, Corea y Japón.

Nuestro tarot geopolítico augura una escalada del conflicto global con el inicio formal de la Tercera Guerra Mundial en Siria en un futuro próximo. En este país se producirá un enfrentamiento abierto entre la coalición occidental y Rusia, que desplegará una gran capacidad militar y una gran habilidad táctica.

Al mismo tiempo Rusia reforzará sus posiciones en otros puntos del globo preparándose para enfrentamientos futuros.

La escalada en Oriente Medio se producirá en paralelo a una escalada del conflicto entre la India y Pakistán. La India precipitará los acontecimientos instigada por Occidente, probablemente mediante banderas falsas provocadas por los altantistas. Los ataques a Pakistán serán utilizados como propaganda para desestabilizar otras áreas musulmanas del globo.

Donald Trump se revela como un "insider" que ganará las elecciones y aparentará dar un giro político desglobalizador, cuando a la larga se verá que esto es parte de la agenda globalista para desencadenar la Tercera Guerra Mundial y debilitar a Estados Unidos. Los globalistas, encabezados por los Bush, los Clinton, los Rockefeller, etc., seguirán siendo poderosos detrás de la fachada sensacionalista Trump, lo que permitirá instaurar un régimen más autoritario en EEUU e intervenir militarmente en Oriente Medio, cargándole a posteriori el muerto a este aparente "outsider".

La City de Londres jugará un papel central en la catalización de un colapso financiero controlado y escalonado, que será utilizado para desestabilizar la economía global. En paralelo a las negociaciones del BREXIT y su efecto dominó en Europa.

Todo esto producirá crisis de distintos tipos en las periferias europeas, al tiempo que reforzará el núcleo duro de la Unión entorno a Francia y Alemania.

El relativo distanciamiento de la Europa continental con respecto a los planes globalistas tendrá como contrapunto su mayor desgaste en las primeras fases de la guerra mundial, mientras Estados Unidos, Reino Unido y China reservarán sus recursos para fases más avanzadas.

En Francia el estado de excepción se prolongará indefinidamente para hacer frente a las crecientes revueltas sociales, intensificadas por su participación en la guerra. 

En Alemania podría suceder a Merkel en líder más populista, aparentemente soberanista pero en realidad sirviendo a los globalistas, que al mismo tiempo canalizará el descontento de los sectores más tendentes a inclinarse hacia Rusia.

Tanto en Francia como en Alemania atentados de bandera falsa organizados por la inteligencia atlantista-sionista contribuirán a esta agenda, a un tiempo populista-represiva al interior y bélica al exterior.

El Vaticano y el mundo católico en general continuarán inclinándose hacia la visión del mundo atlantista-sionista, con su modelo de vida tradicional y familiar debilitándose progresivamente frente a la guerra mediática y psicológica hollycapitalista permanente.

Turquía mostrará un comportamiento ambiguo e impulsivo, debatiéndose entre Occidente y Oriente, participando activamente en el conflicto en Siria por sus propios intereses neocoloniales, lo que servirá temporalmente tanto a los planes globalistas como a los rusos.

Arabia Saudí seguirá siendo una de las fuentes fundamentales de financiación y soporte ideológico del terrorismo yihadista, en alianza con los globalistas, pero inclinándose progresivamente hacia China.

China desempeñará en esta primera fase de la guerra mundial un papel pasivo en lo militar, sin decantarse abiertamente entre los globalistas o los BRICS. A cambio de su neutralidad militar, en alianza con el Reino Unido y los globalistas, proporcionará liquidez a la serie de colapsos/rescates financieros en Occidente, mientras su divisa seguirá consolidándose en las finanzas globales.

Mientras en Japón se producirán conflictos de poder internos que tenderán a acercarlo a China.

Irán se mantendrá igualmente relativamente pasiva en estas primeras fases de la guerra mundial en Oriente Próximo, reservando sus recursos militares para un futuro próximo y la defensa de su soberanía territorial.

Entretando la situación en Ucrania y en el Este de Europa se mantendrá tensa pero estable, con un aumento del despliege de tropas a ambos lados de la frontera rusa.

La situación en Corea será igualmente de calma tensa.

Israel y los sionistas a nivel global se verán reforzados a largo plazo, lo que conducirá a una consolidación del proyecto del Nuevo Orden Mundial.

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Su obra El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses ha sido publicada recientemente en Ediciones Libertarias. Colabora habitualmente en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon y Página Transversal, así como en la serie de videoprogramas "Hollycapitalismo" en La Caja de Pandora.