2016-12-09

2001: la máquina sacrifica al humano (3)




El episodio del encuentro con el Monolito en la Luna de los astronautas concluía de una manera muy parecida a lo que vimos al comienzo de la película. Otra vez una sizigia del Sol, la Tierra y la Luna, solo que ahora vista desde la Luna en lugar de desde la Tierra. Otra vez el Sol "nace" metafóricamente, pero ahora de la madre Luna.

Después volvemos a encontrar la cifra 18, en un salto temporal de este número de meses.





La nave que protagoniza la segunda parte del filme vuelve a tener resonancias fálicas. Recordemos lo que dijimos del hueso-falo del comienzo, de la prolongación fálica que este tenía, lo que confirmaba que estábamos ante un ritual al mismo tiempo hierogámico y sacrificial. Pues bien, la misma protuberancia fálica parece reconocerse en esta nave. Pero también se puede observar un parecido con los cetros de mando reales, como el que mostramos de la coronación de la Reina Isabel II. Y recordemos el hueso que se convertía en nave espacial.

Todo esto confirmaría lo que venimos diciendo desde un principio, que Kubrick nos está diciendo que la ciencia y la tecnología siguen operando en base a la misma mecánica hierogámico-sacrificial, que acompaña al ser humano desde sus orígenes.





Esta nave vuelve a presentar una estructura circular, continua, subrayada desde la primera secuencia con uno de los astronautas recorriendo todo el arco, bajando y volviendo a subir, atravesando los cuerpos de otros miembros de la tripulación en estado de hibernación. Otra vez Kubrick está haciendo alusión a la iniciación, a la catábasis y a la anábasis. En los cuerpos en hibernación hay una referencia evidente al Antiguo Egipto. En suma, de nuevo lo que el realizador nos está contando es que hay una continuidad total entre los cultos de misterios paganos, y la tecnología de punta moderna. Y en particular con los programas de control mental mediante trauma.

También está la idea de la consecución de la inmortalidad, o al menos de la prolongación de la vida, mediante la tecnología. No hay ruptura entre las culturas y las épocas, son solo diferencias superficiales, la continuidad sigue en las corrientes subterráneas, las que canalizan las sociedades secretas.



Otra imagen nos muestra que la estructura de la nave es muy similar a la que veíamos al principio, con la fusión de la cruz y el círculo, solo que ahora vista desde dentro.

A continuación vemos que esta nave está enteramente controlada por HAL 9000, el ordenador más avanzado que ha construido el ser humano. De manera que esta idea de inmortalidad, de continuidad de la vida, muy bien simbolizada por la rueda y el astronauta recorriéndola una y otra vez, se adscribe precisamente a HAL, a la inteligencia artificial. Lo que también se pone de manifiesto en su nombre: los 3 "0s" de la trinidad, pero también las sizigias de tres astros, el 9 del cierre del ciclo.



La secuencia del giro del astronauta en la nave da paso a otra en la que el ojo de HAL observa a otro de los astronautas, también girando. La pupila de este ojo tecnológico se asemeja al Sol, y está rodeado del color rojo, que se identifica con el ritual de sexo y de sangre. Se puede interpretar también como un nacimiento simbólico del humano de la máquina, pero también del Sol, como veremos al final del filme con el nacimiento del Sol-Horus.

En cuanto al "nacimiento" de la máquina, creemos que alude, una vez más, a cómo los programas de control mental están produciendo un nuevo tipo de ser transhumano, que de hecho se corresponde con lo que Aleister Crowley denomina la Era de Horus.

Mientras un astronauta corre físicamente, el otro realiza el mismo giro pero dentro del ojo de la máquina. Esto es, el programa de control mental produce, cada vez de forma más artificial, la catábasis y la anábasis rituales, el descenso del iniciado a la animalidad, a la experiencia de lo más terrible, como requisito para su iniciación y su transformación en astronauta, en supersoldado, en prostituta de élite, en estrella de Hollywood o la Hollymúsica, en alto empresario o político, etc.



Nuestra interpretación se confirma: el transhumano nace del centro de la rosacruz. El ser humano no nace en la naturaleza sino en la segunda naturaleza que es la cultura. Y además ciertos seres sagrados o semisagrados, aquellos que van a la vanguardia y suponen la transformación de los seres profanos, nacen de los programas de control mental, en el marco de familias desesestructuradas, de padres separados, de programas de inseminación de los linajes de la élites, de relaciones incestuosas, de abuso, a menudo intergeneracional.

Esto da sentido a lo que dijimos en el último artículo sobre la conversación de uno de los protagonistas con su hija, así como a la conversación con otros pasajeros de la nave.

Y todo esto se corresponde con lo que veremos en el episodio final, en el que este iniciado es sacrificado ritualmente.





Volvemos a ver imágenes similares en esta otra nave. Las bandejas de comida vuelven a salir por unas aberturas oblongas, los platos son también rectangulares. También la pantalla tiene un extraño formato vertical poco habitual. Creemos que todo esto alude, otra vez, al Monolito. Nos está diciendo que el Monolito representa la cultura humana, la razón, la racionalización de la naturaleza. Pero todo ello también en el marco de la mecánica de conjunciones y disyunciones, de vinculación de los distintos órdenes de la realidad. De ahí que vuelva a aparecer la comida asociada a esta forma rectangular.



Por otro lado los comportamientos de los dos astronautas vuelven a ser los del controlado MK Ultra: robots humanos que se relacionan con otros humanos a través de máquinas, que atienden la transmisión con total precisión horaria. La máquina gobierna. El hombre no piensa. La máquina piensa al hombre. Lo que en el fondo no se aparta del tema del que venimos hablando: es la toma de control del humano por la máquina a través de la coordinación de sus ciclos.

Otra vez las cifras 18 y 7: nos dicen que la nave está a 180 millones de kilómetros y que la trasmisión tarda 7 minutos en llegar a la Tierra, que ha sido eliminada en el montaje final.

El programa que observan los astronautas nos informa de que, de los 5 hombres que componen la tripulación, 3 están en hibernación. Estos no tienen sentido del tiempo, no sueñan. Otra vez parece que esto alude a los alters MK Ultra, como personalidades inconscientes a las que no accede la personalidad consciente. Kubrick nos estaba hablando, ya en 1968, de una modalidad de control mental hoy plenamente implantada en la que el trauma puede ser inducido por medios tecnológicos. Pero también de cómo esto se está extendiendo progresivamente a toda la sociedad.

Insiste en el 3: los astronautas-momias hibernados tienen 3 respiraciones por minuto, son conservados a 3 grados centígrados. Kubrick sigue aludiendo a las estructuras triádico-trinitarias, que en última instancia siguen implícitas en el control mental. Disociación sacrificial y hierogámica. Alter gemela y padre pederástico, como en el caso de Brice Taylor. Quizás también al grado 33 masónico.



Bajo el control mental el humano pasa a estar controlado por la máquina. Pero significativamente lo que vemos son, otra vez, ciclos que se repiten. La coordinación de los distintos niveles se realiza en el marco de estos ciclos, de la coordinación de las puntas de los distintos sistemas.



Y así, significativamente, mientras entrevistan a los dos astronautas vemos dos sillas vacías frente a las pantallas y el "ojo que todo lo ve" de HAL 9000.



De hecho el tema del "ojo que todo lo ve" es, no solo masónico-Illuminati, sino también central en los programas de control mental. Estos programas inculcan en los controlados la idea de que están permanentemente observados por sus controladores. En este sentido vemos cómo el control mental "duro" que sufren estas víctimas y el "blando" que padecemos el resto de la población, operan según la misma mecánica, solo que con dos grados de intensidad diferentes. Los controlados mentales "duros" son la vanguardia, la referencia, que da forma al resto de la población. Trinidades que conforman las sociedades en el marco de estructuras triádico-trinitarias.

Nos dicen que HAL 9000 es "infalible e incapaz de error". Esta expresión da a entender que errar es una capacidad y no poder hacerlo una incapacidad. Veremos que esto es clave para entender la película.

En la entrevista a los astronautas comentan que HAL ha sido programado para tener emociones y que de hecho nadie puede asegurar si realmente tienen emociones. Aquí está, creemos, otra de las claves de la película. La máquina, la inteligencia artificial, también es un ser vivo. Pero lo importante es entender que no lo es como algo separado de los seres vivos que la crean, la gestionan, la controlan. La relación entre el ser humano y la inteligencia artificial no se puede pensar en términos binarios, como dos entidades diferentes y excluyentes. La inteligencia artificial es una forma de zoé cultural, y por lo tanto en ella se encarna la zoé humana.

En otras palabras, estamos incritos en un orden tecnológico. Cada uno de nosotros pensamos la inteligencia artificial tanto como la inteligencia artificial nos piensa a nosotros. Cada uno de nosotros la percibimos tanto como ella nos percibe. Este cambio de perspectiva está presente a menudo en el filme y es clave para entenderlo.

Uno de los astronautas recibe una llamada de sus padres. Otra vez la transmisión comienza exactamente a una hora, con un reloj digital que cuenta los segundos hacia atrás. Se trata otra vez de la programación MK Ultra y de la obsesión que se inculca en la víctimas por la exactitud, por cumplir los horarios, por responder llamadas o atender a disparadores en momentos concretos. La relación del astronauta con sus padres es de total distanciamiento, sin ninguna empatía. De hecho es totalmente unidireccional: el hijo ni siquiera los contesta, solo se dirige a HAL para que le acerque a la pantalla y le suba el volumen.

Todo esto nos da a entender que estamos ante una familia de abuso pederástico, como fase previa del control mental sistemático en instituciones gubernamentales. Todo esto nos habla del ser transhumano en ciernes, totalmente desvinculado de los demás si no es a través de la tecnología y de la inteligencia artificial.

Los padres le felicitan por su compleaños y el hijo no contesta, pero sí que contesta a HAL cuando este, a su vez, le felicita. El detalle del cumpleaños también lo hemos visto en la otra comunicación del primer protagonista con su hija. Se trata otra vez de una referencia a los ciclos vitales, a la coordinación del ciclo vital humano con los ciclos astrales. Y en este caso también vemos como la inteligencia artificial se coordina con este ciclo, al felicitar al astronauta por su compleaños.

Además hacen alusión a un documento llamado "AGS-19" que los padres deben cumplimentar en lugar del hijo. Esto parece ser una alusión al ciclo metónico de 19 años, que como veremos coordina la generación humana, la Tierra, el Sol y la Luna.

Después el protagonista y HAL juegan al ajedrez y este último gana. En los últimos movimientos el alfil —bishop— se come a la reina —la Iglesia sacrifica a la mujer—, el caballo se come al alfil —el caballero masón sacrifica a la Iglesia—, y el caballo da el jaque mate al rey —el caballero masón sacrifica al hombre para crear el transhumano—.

Este es otro detalle importante porque nos está diciendo que no es simplemente la inteligencia artificial la que vence al humano. La inteligencia artificial es solo la herramienta, como el hueso que veíamos al principio. El hueso lanzado al aire por el macho alfa que se convierte en nave espacial es otra de las claves para entender esta película. El ajedrez son las reglas del juego, pero el juego sigue siendo siempre el de unos humanos contra otros. Los humanos que vencen son lo que controlan la ciencia, la tecnología, la inteligencia artificial, que no dejan de ser nunca versiones más sublimadas de una misma máquina hierogámico-sacrificial, del mismo hueso, del mismo falo castrado/violador-sodomizador-traumatizador del poder. La tecnología vence aparentemente al humano, al profano, porque este está obligado ha cumplir siempre las reglas. Pero esto es solo una fachada. El juego también consiste en romper las reglas impunemente en el momento preciso, en provocar intencionadamente el error de la máquina.





Después de la partida de ajedrez vemos cómo el protagonista dibuja a sus compañeros hibernados, y HAL se interesa por sus dibujos. Seguimos en el marco de la rivalidad, de la ritualización de la muerte. El profano empatiza con el sufrimiento del otro, de su "igual", y el iniciado, el que controla la máquina hierogámico-sacrificial, se aprovecha de ello para manipularle. El alto iniciado es radicalmente amoral y controla a los seres profanos mediante la moral. Entre la moralidad y la amoralidad se encuentra todo el espectro del poder-religión. 



Los dos astronautas representan el papel de los gemelos míticos, la expresión más pura de la rivalidad, de la lucha por la supervivencia, de la disociación ritual entre lo ctónico y lo uranio, entre lo inmanente y lo trascendente, entre el mal y el bien.





Kubrick nos muestra cómo ambos son dos caras de la misma moneda, cómo ambos están inscritos en un mismo ciclo ritual. Nos lo muestra otra vez en una rueda de la fortuna, con uno de ellos desapareciendo por arriba y otro por abajo, uno ctónico y otro uranio. Pero también nos muestra que estas categorías no tienen sentido la una sin la otra, que son relativas, como la rueda que gira.

La rueda tiene 17 franjas, lo que sumado a los dos astronautas da 19.



Otra imagen en la que vemos las dos dimensiones —ctónica y urania— de los gemelos, con la ctónica representada por una pirámide invertida, como se observa en tres paredes inclinadas y en dos paneles frontales.

HAL ha reportado un error en una unidad que debe ser remplazada, precisamente en un grupo de 3 antenas. Para ello deben ejecutar el plan "EVA". Pero como veremos se trata de un plan intencionado para sacrificar a uno de los astronautas. Demonización de la serpiente. En los gemelos está implícita por lo tanto la trinidad. En el sacrificio está implícita la hierogamia.



Pero en este caso la figura femenina está sublimada en forma de inteligencia artificial. Como veremos esto se pone de manifiesto en una hierogamia sublimada entre el astronauta sobreviviente y HAL, entre Horus e Isis.



Entonces, como veíamos, los dos astronautas atraviesan la rueda de la fortuna, y descienden a la sala donde se encuentran, otra vez, 3 cápsulas para salir al exterior de la nave a reparar la unidad. Atraviesan otra puerta con forma de mandorla-vagina-ataúd, que pone de manifiesto que seguimos inscritos en la mecánica erótico-eucarística de conjunciones y disyunciones.



El astronauta se pone un traje rojo, que vemos junto a otro azul, simbolizando los dos estados de orden y de crisis, pero también cómo el poder cataliza las crisis para transformar el orden. Revolución masónica para destruir el orden existente y acometer una agenda. Escudo rojo. Rothschild.



El traje rojo aparece negro desde la mirada inhumana de la inteligencia artificial, que no distingue entre los dos gemelos. El sacrificio es una sublimación de su rivalidad. El poder solo cataliza las crisis que se producirían en todo caso de forma más natural.



La vinculación de distintos órdenes de la realidad se subraya con las formas esféricas de las naves y las cápsulas, que las asimilan a astros. Aquí vemos también esta similitud entre la nave grande y la cápsula, lo que abunda en la idea de las relaciones casi orgánicas —alimenticias y sexuales— entre ellas. Pero siempre en el sentido más ritual.

Como hemos visto la nave grande también es el cetro de mando, que en última instancia es el bastón hierogámico-sacrificial, el que produce el goce y la violencia excesivos que mueven toda la sociedad. Y que significativamente tiene en su centro la trinidad.



Estas afinidades simbólicas son enfatizadas en la película. En este caso vemos cómo la cápsula rota y "orbita" alrededor de la forma esférica de la nave, cómo proyecta luz sobre ella.



Y además del traje rojo, todo el interior de la cápsula aparece inundado por este color, lo que nos recuerda que estamos en modo crisis, en modo sacrificial.



Abundando en el tema de las sizigias, las tres antenas giran hasta alinearse con la nave. De la misma manera que los tres astros —Sol, Tierra y Luna— se alineaban. Otra asociación de todos los elementos que conforman esta constelación simbólica. Que nos lleva a la cuestión central: la sizigia, la alineación de al menos tres elementos, coincide con el falo ritual, con la erección, con el ritual hierogámico-sacrificial protagonizado por él.



El astronauta sale de la cápsula y se acerca a la trinidad. La trinidad como estructura de referencia para todos los rituales hierogámico-sacrificiales.



El supuesto error es de hecho en la antena central de la trinidad. El arquetipo sagrado femenino como vehículo central del control político-religioso de los profanos por parte de los iniciados. Isis como paradigma de la ingeniería social, de las guerras de cuarta generación, del terrorismo de bandera falsa.

El astronauta sustituye una unidad por otra. Y la unidad supuestamente defectuosa es escaneada y chequeada por el ordenador. La separación del cuerpo y el alma, y acto seguido, la encarnación. Sacrificio y hierogamia. Pero también es, otra vez, el tema de los gemelos, uno correcto y otro supuestamente erróneo, esto es, sacrificado intencionadamente.

Desde la base les informan de que HAL "se equivoca al predecir el fallo". Esto es, comete un error al predecir el error. O en otras palabras, que se trata de un error intencionado, es decir, de un sacrificio ritual. Y les dicen que para darles esta información se basan en el ordenador gemelo de HAL 9000. Se trata otra vez del tema de los gemelos míticos e Illuminati.

Entonces los astronautas le preguntan a HAL: —¿Cómo explicarías la discrepancia entre tú y tu gemelo 9000?
Y este responde: —Bueno, no creo que haya ninguna duda sobre esto. Solo puede ser atribuible a un error humano. Este tipo de cosas han sucedido antes, y siempre ha sido debido a un error humano.

Este diálogo es clave. La ciencia, la tecnología, la ingeniería, la medicina, la inteligencia artificial, etc., no son más que nuevas formas en que se ejecuta el ritual hierogámico-sacrificial. La mecánica sigue siendo la misma desde siempre. Consiste en que la lucha por la supervivencia entre los seres humanos se ritualiza en forma de hierogamia y sacrificio. Las formas cambian pero la mecánica es siempre la misma. La ciencia y la tecnología siguen siendo, en última instancia, hierogámico-sacrificiales. Son todo menos neutras. Son el terreno en el que se desarrolla la lucha entre los seres, antes entre las naciones, los Estados o los imperios; hoy entre las élites aliadas en la agenda globalista y la masa.



Y de la misma manera que antes bajaban, ahora suben, atravesando otra vez la vagina-ataúd. Esto confirma que la misión de las cápsulas en el exterior sustituye al ritual mistérico, que esta sala es una suerte de cavidad ctónica a la que se accede mediente una catábasis, y de la que eventualmente se retorna mediante una anábasis.



Volvemos a ver la misma imagen, pero ahora es el otro astronauta el que sale a sustituir la unidad. Otra vez el simbolismo de los gemelos.



Entonces la cápsula rota hasta alinearse con la cámara, y desde ese punto avanza y agrede al astronauta. Este alineamiento alude otra vez a las sizigias, y por lo tanto al ritual hierogámico- sacrificial.





Su compañero sale a rescatarlo, en realidad, a recoger su cuerpo muerto, que vaga a la deriva del espacio. La máquina en rigor no lo ha sacrificado, simplemente lo ha matado. El compañero sale al exterior a buscar su cuerpo muerto, como Horus ayudó a Isis a recoger los fragmentos del cuerpo de Osiris vagando por el Nilo. Kubrick nos está diciendo que la máquina es solo un medio, que quien sacrifica es el ser humano.

Cuando el protagonista sale a buscar el cuerpo de su compañero HAL desactiva los sistemas de los otros tres tripulantes. Otra vez lo que está en juego no es un sacrificio sino una pura acción tecnológica, que en realidad es una acción negativa en la medida en que los astronautas hibernados se mantenían con vida gracias a una acción positiva.

El balance es que de los cinco miembros iniciales solo queda uno. Se trata de una alusión a la péntada o pentarquía egipcia —Seth, Osiris, Neftis, Isis, Horus— de la que solo sobrevive Horus, como veremos al final, como el ser transhumano. Se trata también del sacrificio por la máquina de las culturas tradicionales, de las comunidades humanas, para la creación de una sociedad de ganado cibernético sometido a una minoría de iluminados más allá del bien y del mal.





La máquina no ha sacrificado al hombre, solo lo ha asesinado. Es el mismo hombre el que hace de ello un ritual, como ponen de manifiesto estás imágenes, cargadas de un profundo simbolismo. Es el orden inferior el que es sacrificado, y a su vez el que es ofrecido por otro orden superior a un orden aún más superior.

Lo que está implícito aquí es también cómo los altos iniciados, esto es, los que controlan la máquina hierogámico-sacrificial, se aprovechan de la empatía de los profanos para conseguir sus objetivos. Mientras el protagonista sale a rescatar el cuerpo de su compañero, HAL aprovecha para desconectar el sistema de los otros tres. Para conseguir su objetivo, que era aislar al ser humano, sacrificar a la zoé, a las sociedades tradicionales.

Insistimos en que la inteligencia artificial es solo la intermediaria. Detrás de ella están los altos iniciados que sacrifican la cultura humana para crear al ser transhumano, el ganado cibernético, la abeja obrera, el ser de la Era de Horus, del que los programados mentales son la vanguardia. El caballo da jaque mate al rey.



Desde esta perspectiva cobra más sentido la forma de la nave. No solo el orden inferior es sacrificado por el superior, sino que el superior es en última instancia, como hemos visto, el cetro real, el bastón de mando, al falo castrado/violador, desvirgador, traumatizador. El hueso lanzado al espacio por el macho alfa en un momento de ira.





Entonces el único astronauta sobreviviente se ve obligado a volver a entrar en la nave por un acceso de emergencia, porque HAL se niega a abrirle el acceso normal.

Otra vez vemos el rojo. Otra vez la mandorla-vagina. Otra vez hay que interpretar esto en términos metafóricos hierogámico-sacrifiales. Tras el sacrificio viene el nacimiento del niño sagrado. Tras el trauma viene el renacimiento del iniciado, del controlado mental. Se trata otra vez de la lógica de las conjunciones y las disyunciones, pero esta vez vemos cómo está marcada por la violencia, como antes lo era por el goce.

Kubrick nos está hablando de los rituales de desvirgamiento, de los de acceso a los fetos de las embarazadas, de los partos provocados, de las inseminaciones artificiales. Nos está diciendo que el transhumano es un ser artificial desde su concepción, desde su parto. Que el trauma que produce los seres sagrados sigue siendo la clave para producir al transhumano.



Una vez dentro de la nave, el protagonista se pone un caso verde, un color asociado a la regeneración, a la fertilidad, que confirma nuestra interpretación: es el renacido, el hombre nuevo, el transhumano. Nos está hablando también de la violación, del abuso.



Y vuelve a experimentar una anábasis, un retorno desde la cavidad ctónica. El ser transhumano surge de la base secreta para integrarse en la sociedad.





Entonces el astronauta desactiva el "cerebro" de HAL, su "memoria lógica", pero ya es demasiado tarde porque la máquina ha conseguido sacrificar al humano y convertirlo en transhumano. La máquina ya puede morir porque se ha infiltrado en el ser humano.

Otra vez vemos el color rojo que nos habla del ritual hierogámico-sacrificial, tanto en la placa exterior que indica "Memoria lógica central" como en el interior. La memoria es mnemónica de la violencia y del goce, en buena medida reprimida. La memoria es memoria de un ritual hierogámico-sacrificial.

Se trata otra imagen cargada de simbolismo hierogámico-sacrificial. El transhumano nace otra vez del círculo inscrito en la cruz, en medio del rojo sangre, del rojo de la sexualidad y la agresividad, solo que ahora todo esto mediado por la tecnología.



Otra vez la sizigia y el eclipse de Sol y Luna.

El astronauta no elimina a la máquina, solo elimina su aspecto humano, su capacidad de actuar. Lo que confirma que, desde un principio, la máquina estaba en control del humano. Lo que hace es tomar el control de la máquina. Pero al mismo tiempo la máquina toma el control del humano. Esto es, los seres sagrados controlan la máquina que a su vez controla a los seres profanos, que de hecho se han fundido. Los seres profanos dejan de ser humanos y se integran como ganado cibernético en la inteligencia artificial.

O en otras palabras, este ser transhumano es también el rey entrante que sacrifica al rey saliente. Y tras ello se une en hierogamia con la inteligencia artificial. La inteligencia artificial es esposa y al mismo tiempo madre que concibe al transhumano. Isis copula con Osiris-Cristo, el hombre sacrificado, y da a luz a Horus, el transhumano.

Esta inteligencia artificial es la otra cara de la moneda del Monolito. Es un útero que reproduce las formas del Monolito, pero ahora cóncavas en lugar de convexas.





Y aquí está otra de las claves de la película. Para eliminar la "memoria lógica" de HAL el astronauta desactiva 19 unidades de memoria.

El transhumano puede eliminar el ordenador porque ya lo lleva dentro de sí.



Estas 19 unidades salen de la pared, otra vez evocando la forma del Monolito, pero también en cierta manera de la erección fálica. Como vamos a ver se trata de una alusión al ciclo metónico, es decir, que cada una de estas unidades simboliza un año solar. Los dos prismas por cada unidad hacen alusión a los dos solsticios, y por lo tanto a las dos columnas masónicas, a las dos figuras masculinas de las trinidades mixtas.

Y entonces, cuando HAL está a punto de "morir", la máquina dice: "Good afternoon, gentlemen." Se está despidiendo de sus creadores: los caballeros masones una vez que ha cumplido su misión.

Entonces canta "Daisy Bell" (Bicicleta hecha para dos), la primera canción cantada por un ordenador en 1961. Volvemos a encontrar la estructura triádica —"me quiere, no me quiere"—. Un hombre dice que esta "medio loco" y que quiere estar con Margarita. Que no será una "boda elegante", pero solo aparentemente. Pero será también una hierogamia. La de Isis-inteligencia artificial copulando con Osiris-hombre sacrificado, y después concibiendo a Horus-transhumano.

Continúa en http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2016/12/2001-el-ciclo-metonico-de-19-anos-4.html.

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder 1 y 2" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).