2016-12-19

Por qué Alex Jones es un desinformador



Hoy que tanto se habla de Alex Jones en los ámbitos alternativos, como si fuese un informador anti-sistema, anti-establishment, anti-globalismo, anti-Nuevo Orden Mundial, etc., conviene hacer un ejercicio muy sencillo en dos fases. Primero, ver su documental "Dark Secrets: Inside Bohemian Grove" (2000, Secretos oscuros: Al interior del Bohemian Grove). Y segundo, leer el capítulo 18 "Mientras" de "Trance-formación de América" (1995) de Mark Phillips y Cathy O'Brien.

El documental de Jones se puede describir con una frase muy sencilla: mucho ruido y pocas nueces. Alex Jones se cuela en el selecto club, evidentemente porque alguien le dejó pasar. Y después nos muestra un supuesto ritual frente a un lago y la famosa estatua del búho. Pero lo cierto es que no vemos nada que no podamos ver en cualquier teatro al aire libre de cualquier localidad veraniega europea o americana con un cierto trasfondo de ritual paganizante. Jones le pone mucho dramatismo al tema, como hace siempre, pero en la práctica no muestra nada. Por que de eso es de lo que se trataba. Lo mismo que Trump.

Por el contrario Cathy O'Brien nos dice cosas muy concretas de su experiencia en el Bohemian Grove como esclava sexual del programa MK Ultra Monarch. Según O'Brien se trata de un "club de recreo sexual".

En él hay distintas salas temáticas para diferentes perversiones sexuales, en las que hay colocadas estratégicamente cámaras ocultas para filmar a altos cargos internacionales y poder comprometerlos de cara a la agenda del Nuevo Orden Mundial. Según O'Brien, el responsable de estas grabaciones era Michael Danté, director de películas pornográficas, que grababa específicamente las perversiones sexuales, pederásticas y sádicas que le encargaba Ronald Reagan. O'Brien era programada para comprometer a distintos líderes en estas salas temáticas, en función de las debilidades y perversiones particulares de cada uno de ellos.

O'Brien dice que en el Bohemian Grove la amenaza de muerte que suele pender permanentemente sobre estas esclavas y sus hijos estaba especialmente presente:
"Esclavos de edad avanzada o en los que fallaba la programación eran asesinados sacrificialmente «al azar» en los terrenos boscosos del Bohemian Grove, y yo sentía que era «simplemente una cuestión de tiempo que me llegase mi turno». Los rituales eran celebrados en un monumento gigante de hormigón con forma de búho... [...]
Mi propia amenaza de muerte fue inculcada cuando fui testigo de la muerte sacrificial de una víctima joven, de pelo moreno, momento en el que me dieron instrucciones para actuar sexualmente «como si mi vida dependiese de ello». Me dijeron: «la próxima víctima sacrificial podrías ser tú. En cualquier momento, cuando menos lo esperes, la lechuza te consumirá a ti»."
O'Brien afirma que entre las diversas salas temáticas para las perversiones de las llamadas "élites" había una dedicada a la necrofilia, en la que esta esclava era fuertemente drogada para que se acercase literalmente a la muerte. Todo ello en el marco de una programación específica inculcada por su controlador Alex Houston, así como por el satanista y teniente coronel Michael Aquino.

Habla también de una "cámara oscura" en la que el visionado de pornografía en video se complementaba con relaciones reales con los mismos actores que aparecían en las cintas.

También había una vitrina de cristal en la que Cathy O'Brien y otros esclavos sexuales eran encerrados y obligados a mantener relaciones sexuales entre ellos —mujeres con mujeres, madres con sus hijas, niños con niños— así como con animales entrenados para ello, entre otros, serpientes. 

Habla también de la "sala de cuero", y cómo fue asaltada brutalmente en ella por Dick Cheney y su gran pene. Había también salas de tortura con grilletes, luces oscuras y estroboscópicas, un fumador de opio, una capilla y altares para rituales sexuales, salas para orgías en grupo, camas de agua y salas para "gatitas". También una "tienda de juguetes" en la que O'Brien era usada como una "muñeca de trapo" y una sala de los "arcos dorados" en la que orinaban sobre ella.

Después de leer esto parece evidente que el documental de Alex Jones ha sido una estrategia de desinformación como las que suelen hacer las llamadas "élites" para crear cortinas de humo que enmascaren las verdaderas actividades del Bohemian Grove.

En la era de internet la censura opera de otra manera a como lo hacía en las dictaduras anteriores. Ante la dificultad de eliminar y censurar por completo la verdad sobre ciertos temas, las llamadas "élites" emprenden campañas de desinformación, suficientemente ruidosas para que mantengan entretenidos a grandes sectores del público alternativo. De manera que los que acceden a la verdadera información sean siempre muy minoritarios, y por ello inofensivos frente a las masas crédulas que van siendo apartados de la verdad por diversas pantallas de distinto grano.  

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.