2017-01-18

¿Las tomas de posesión de presidentes estadounidenses encubren rituales satánicos? (1)


Fotomontaje del "crismón constantiniano" y el Falo-obelisco de Washington, en la toma de posesión del Presidente estadounidense Barack Obama, el 20 de enero de 2009.

Todo apunta a que las tomas de posesión de los presidentes de Estados Unidos forman parte de rituales satánicos que se desarrollan en paralelo. De rituales dobles.

Desde 1937 estas "presidential inAUGURAtions" ("augurios" romanos) se celebran con regularidad el 20 de enero, salvo excepciones o que coincida con un domingo. Desde 1793 a 1933 el día elegido era el 4 marzo, de nuevo con contadas excepciones debidas a distintos motivos. Entre estas fechas se pueden observar ya ciertas relaciones cabalísticas: El 4 del 3 y el 20(2) del 1 parecen responder a una cuenta regresiva: 4-3-2-1 La primera, la que protagonizó Georges Washington en 1789, fue el 30 de abril (3 del 4): 3-4-4-3-2-1.

Por otro lado, la fecha de la primera inauguración el 4 de marzo, 1793, tiene las mismas cifras invertidas que 1937, en que la fecha se cambió. 1793 (20=2=11), 1937 (20=2=11).

Otro elemento que parece apuntar a una ritualidad de carácter general es el lugar elegido para el discurso presidencial. Desde 1829 a 1977 ha tenido lugar en el pórtico este del Congreso, de nuevo con algunas excepciones. Mientras que desde 1981 hasta hoy se realiza en el pórtico oeste. En este caso parece haber también una relación consecutiva, si tenemos en cuenta la orientación solar de todo el urbanismo y el curso del sol desde el este al oeste.

https://en.wikipedia.org/wiki/United_States_presidential_inauguration


Autor desconocido, "San Casimiro", ca. 1520, Catedral de Vilna, Lituania. Obsérvese el cordero colgado de una cadena sobre el pecho.

El 4 de marzo es la festividad del príncipe Casimiro el Santo o San Casimiro de Polonia, al que se atribuyen la pureza, la castidad y la virginidad. Suele ser representado con lirios, la flor que simboliza estas virtudes, y que aparece a menudo junto a las representaciones de vírgenes. Vinculados a su vez al símbolo de la flor de lis.

Casimiro también aparece a menudo en las iconografías con 3 manos. Con un aire particularmente andrógino. Sospechamos que estamos ante una forma de encubrimiento de la figura de la virgen cristiana detrás de la del santo. Que remite en definitiva al arquetipo del andrógino.


Vicente Macip, "Martirio de santa Inés", 1540-1545, Museo del Prado, cat. P00843. Segundo martirio de la santa, decapitada, tras librarse milagrosamente de las llamas, símbolo de extrema pureza.

El 20 de marzo es la festividad de la Víspera de Santa Inés, patrona de las vírgenes, que como San Casimiro se caracteriza por la pureza y la castidad. Vivió entre 291 y 304, en tiempos de las persecuciones de cristianos del emperador Diocleciano. Fue una mártir cristiana, que fue encerrada y martirizada en un prostíbulo. Pero la leyenda nos dice que rechazó entregarse al sexo y permaneció fiel a Cristo.


José de Ribera, "Santa Inés en la cárcel", 1641, Nápoles.

También se dice que ocultaba su desnudez gracias a que el cuerpo se le cubría de vello. De hecho su nombre en latín es Agnes, forma femenina de agnus, 'cordero'. Todo esto remite además de una manera muy marcada a la mitología pagana, en la que son frecuentes las "metamorfosis" de humanos y animales. Hemos hablado extensamente de todo ello en "Sacrificios y hierogamias". El 21 de enero, día de su festividad, se bendicen los corderos con cuya lana se tejen los palios de los arzobispos. Otra vez un doble ritual. De ahí que suele ser representada con un cordero en los brazos.

Este es un detalle trascendental, porque supone su equiparación con Cristo, con el cordero, con el agnus dei, el 'cordero de Dios'. Supone la consideración de lo sagrado femenino como algo situado al mismo nivel que lo sagrado masculino. O incluso que lo sagrado masculino estaría en realidad enmascarando lo sagrado femenino. Y además la hierogamia del cordero y la cordera.

Ya hemos visto cómo, en el tema de la Santa Ana Trinitaria, la figura del niño Jesús estaría en realidad encubriendo a la de la niña María.

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/01/santa-ana-no-es-la-madre-de-la-virgen.html

Santa Inés representa muy bien por lo tanto el sacrificio de vírgenes cristianas por los satanistas. De ahí que la Víspera de Santa Inés, el 20 de enero, sea una fecha muy marcada en el calendario satánico. Que inaugura a su vez los siete días del "Grand Climax", del 20 al 27 de enero, en el que se celebran rituales de sangre para conjurar a Talal, un demonio guerrero.

Todo parece apuntar a que, en paralelo a las inauguraciones presidenciales, habría otros rituales ocultos, celebrados por los magos negros que nos gobiernan en la sombra. Doble ritual en el que el ritual oculto alimenta al público. Doble simbolismo. Doble pensar. Finalmente Orwell era también un desinformador y no nos contó el verdadero sentido de estas duplicidades.

https://survivorship.org/difficult-dates/

Pero todo esto también representa muy bien cómo los iniciados paganos han fabricado, desde el Imperio Romano hasta hoy, el Cristianismo, como una inmensa maniobra de manipulación de masas, relegando lo sagrado femenino a un segundo plano, enmascarado tras el arquetipo de lo sagrado masculino. Con la figura de la virgen cristiana encubriendo a la virgen pagana. Relegando la hierogamia a un segundo plano, sublimándola como Anunciación, todo ello en el trasfondo de la Cruz. Sadismo sublimado de la violencia y el goce indistinguibles.

Insistimos, en todo esto esta también presente la dimensión hierogámica. Agnes es la esposa de Agnus, la cordera del cordero. Y todo esto remite a las hierogamias-sacrificios primitivos, en los que ambos eran sacrificados tras una hierogamia incestuosa. Rebis. Fusión de hierogamia y sacrificio. Indistinción del grito de placer y el grito de dolor, del "sonido de la muerte" y del del nacimiento.


Rafael Sanzio, "La Sagrada Familia con el niño San Juan el Bautista (Madonna del Passeggio)", ca. 1516-1518, National Gallery of Scotland, cat. NGL 064.46.

Así es como hay que interpretar el tema de los niños Jesús y Juan el Bautista. Nótese el aire afeminado del supuesto niño Jesús y la actitud erótica que ambos tienen. Es que en realidad el niño Jesús encubre a la niña María. El verdadero cordero es Juan. Y María es la cordera. Como Agnes. Ambos son sacrificados, pero también ambos copulan, como gemelos incestuosos. María es madre y esposa de Cristo al mismo tiempo. Por eso estos cuadros son tan misteriosos. Porque son hechos por iniciados que están hablando a varios niveles al mismo tiempo.


"Crismón constantiniano".

Todo lo que decimos está presente también en el trazado de Washington. Uno de los elementos que no ha sido visto por otros investigadores, hasta donde sabemos, es la inscripción del "crismón constantiniano" en su plan. Nos dicen que es el anagrama de Cristo, la fusión de las dos primeras letras de su nombre en griego Χριστός (Khristós), X (chi) y P (rho). Formaba parte también del lábaro o estandarte romano desde Constantino I. Poder y religión siempre unidos, aunque aparenten estar separados.

Pero creemos que este símbolo no solo se refiere a Cristo, sino a lo sagrado en general. Esto es, a la fusión de lo sagrado femenino y lo sagrado masculino, de la hierogamia y al sacrificio, a las dos trinidades mixtas, a la fusión de lo ctónico y lo uranio. Representa una cruz, pero una cruz girada, que también se puede interpretar como dos triángulos, como la "A" y la "V" de AVe María, atravesadas por un elemento fálico.



El crismón guarda algunas características similares con el anagrama de Ave María. También refleja la vinculación de lo ctónico y lo uranio, de la "A", la "V" y la "M" de María, de las dos trinidades mixtas, etc. Los teóricos del género no han entendido un carajo. 


Localización de la ciudad federal elegida por George Washington, en "Reports and plans, Washington region: supplementary technical data to accompany annual report, 1930. National Capital Park and Planning Commission", https://catalog.hathitrust.org/Record/011428434.

En el plano de Washington parecen estar presentes todos estos elementos. Para empezar los límites del Distrito de Columbia conforman un cuadrado girado unos 45 grados con respecto a los ejes principales de la ciudad.


Fred Eugene Woodward, Mapa con los hitos de frontera originales del Distrito de Columbia, 1906?

En los límites del distrito se colocaron 40 hitos de piedra, 10 por cada uno de los cuatro lados. En cada lado 9 interiores + 2 exteriores = 11. 9x4=36. 36+4=40.



Y estos hitos se rematan a su vez con pirámides truncadas, que remiten sin duda a la pirámide masónica, pero también a la conjunción de la cruz y el cuadrado, de la horizontal, la vertical y la diagonal.


"Crismón constantiniano" inscrito en el plano de L'Enfant para Washington, en "Reports...".

El crismón parece estar presente también en los ejes principales de la ciudad. Antes de que aparezcan en los planos el Lincoln Memorial y el Thomas Jefferson Memorial, los dos edificios principales de la ciudad, la Casa Blanca y el Capitolio, parecen conformar una "P" que se cruza con una "X", precisamente en el Capitolio.


Plan McMillan, 1902.

Después la "P" pasa a definirse más marcadamente como una cruz, con los cuatro edificios principales en sus extremos.


Reforma del Mall de 1941.

Pero de nuevo esta cruz se desdibuja posteriormente con un estanque que separa el Jefferson Memorial del resto. La "P" del crismón sigue por lo tanto implícita, así como su vinculación a la cruza ansada egipcia



En la composición de esta cruz destaca el obelisco, llamado Monumento a Washington, situado en su centro.

Parece haber una voluntad de vincular los elementos masculinos y los femeninos, el planemiento diagonal envolvente, como la "A", la "V" o la "M" y la presencia fálica del obelisco, que "penetra" a lo largo de las perspectivas, desde los edificios ejes y edificios principales, como la "P" del crismón.

Y a su vez todo esto se relaciona con lo que hemos dicho sobre los Santos Casimiro e Inés. Sobre la ambigüedad entre los roles masculino y femenino, el casto y el promiscuo.

La cruz recta, en la tradición cristiana, alude al sacrificio de Cristo. Pero esta cruz se desdibuja en el plano de Washington. Por otro lado aparece el obelisco en su centro, que parece sugerir un sacrificio femenino.



Lo que queremos decir es que en el centro de la cruz sacrificial aparece el obelisco fálico, que alude a su vez a la hierogamia, como pone de manifiesto el que este obelisco se inscriba en una vesica piscis o mandorla mística. Aparece por lo tanto también un elemento que encontramos en el simbolismo rosicruciano, en este caso con la rosa, simbolizando la hierogamia, en el centro de la cruz. Siempre la vinculación oculta del sacrificio y la hierogamia.



Tiene sentido que el Falo esté sobre la cruz, si recordamos la hierogamia que Isis celebra sobre el cuerpo de Osiris, sacrificado, despedazado en 14 pedazos y vuelto a restituir por Isis, con la excepción del pene. Además el mito nos dice que el pene de Osiris fue comido por los peces. Parece lógico entonces también que el Falo aparezca en la vesica piscis. 14=13+1. Esto es lo que parece sugerirnos John Podesta en esta imagen, que según parece sabe mucho del Falo.



Barack Obama y el Papa Francisco rindiendo homenaje al Falo, el 23 de septiembre de 2015, equinoccio de otoño.

El Falo-obelisco de Washington parece que jugó un papel protagonista en la visita oficial que realizó el Papa Francisco en septiembre de 2015. El 23 de septiembre, justamente en el equinoccio de otoño, el Presidente Obama y el Papa rindieron homenaje al Falo en el jardín sur de la Casa Blanca. Y es que hay una relación muy cercana entre el Falo y el Sol, también con el Ojo.





Desde el balcón de la Casa Blanca hicieron lo propio, esta vez en compañía de Michelle. Con la pareja vestida de negro y el santo padre de blanco. La Trinidad entre las Dos Columnas, con el Falo al fondo. El saludo es al Falo no a la muchedumbre. Negro, blanco y negro. El Falo se salva sacrificando a la pareja incestuosa. Obsérvese la sombra diagonal del Sol.



El día siguiente volvió a hacer lo mismo desde el pórtico oeste del Capitolio. Todos los caminos conducen a Roma. Todas las vistas conducen al Falo.

https://www.aciprensa.com/noticias/itinerario-para-la-visita-del-papa-francisco-a-washington-dc-en-estados-unidos-48138/

Continúa en https://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/01/las-tomas-de-posesion-de-presidentes_18.html.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.