2017-02-04

Abraham y Sara: controlador y esclava-prostituta-sacerdotisa MK Ultra (2)


Matthias Stom, "Sara, Abraham y Agar", s. XVII, Gothenburg Museum of Art, cat. GKM 1496.

Continuación de http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/02/abraham-y-sara-controlador-y-esclava.html.

PROGRAMACIÓN MK ULTRA DE AGAR E ISMAEL

La afinidad entre Sara y Santa Ana, que no creemos que sea la madre de la Virgen María, se pone de manifiesto en el siguiente episodio.

El Génesis nos dice que Sara es estéril después de 10 años de matrimonio. Entonces le ofrece a Abraham la esclava egipcia Agar para que conciba con ella a Ismael.

Traducido a nuestra interpretación: Sara, la alta sacerdotisa, oficia un ritual hierogámico en el que Abraham copula con Agar, una de las muchas prostitutas del templo.


Adriaen van der Werff, "Sara presenta Agar a Abraham", 1696, Musée du Louvre, París.

Insistimos en que la Biblia es el libro más manipulador de Occidente. Pero también en que ofrece las claves para que, a un nivel más profundo, pueda interpretarse como un manual del poder-religión. Como un repertorio de técnicas de manipulación, extorsión, chantaje, marginación, encubrimiento, compromiso, represión de mujeres y minorías, legitimación de la violencia y la guerra, mercantilización del erotismo y la sexualidad, etc.

Según esta lógica, lo que podemos interpretar es que Abraham y Sara son arquetipos de altos sacerdotes de un templo pagano, disfrazado de templo judío. Que Agar es una de las prostitutas sagradas elegidas para darle descendencia a Abraham, que es la misma que la de Sara puesto que son hermanas.

Además Agar y Sara parecen ser nombres muy cercanos, lo que nos hace pensar que en el fondo ambas son dos personificaciones de una misma figura, que vendría a ser la virgen-prostituta sagrada joven y la alta sacerdotisa que la sucedería. Ya hemos visto cómo en los episodios con el Faraón y Abimelec Sara es de hecho una esclava-prostituta joven, similar a Sara, lo que en el ámbito MK Ultra sería una "modelo presidencial".

El Génesis nos dice que, una vez que Agar se ha quedado embarazada de Abraham, Sara la maltrata. Entonces esta huye, o en otras versiones, es expulsada por Abraham, a petición de Sara:
"Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia" (16.6).

Camille Corot, "Agar en el desierto", 1835, The Metropolitan Museum of Art, cat. 38.64.

Agar y su hijo Ismael huyen o son expulsados al desierto de Beerseba. Y allí se les aparece un ángel del Señor, que le dice a Agar que debe someterse a sus señores, y que su hijo dará como fruto una raza de guerreros:
"El ángel del Señor le dice a Agar: Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. [...]

Y él [Ismael] será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará" (Génesis: 16.8-12).

Karel Dujardin, "Agar e Ismael en el desierto", ca. 1662, Ringling Museum of Art, Sarasota, cat. SN 270.

Todo esto encubre otra vez la programación mental mediante trauma. La expulsión al desierto no es más que parte de la iniciación, la tortura y el abuso a la que sus controladores, Abraham y Sara, los someten, para hacer de ellos seres sagrados. Los ángeles son tapaderas de la violencia y el sexo abusivos, de la tortura, de la violación. Representan personalidades disociadas, de la misma manera que los pájaros azules que dieron nombre al programa Bluebird, antecedente del MK Ultra, o las mariposas monarca que dan nombre al subprograma Monarch. La continuidad entre la programación mediante trauma que leemos en los textos de mitología antigua, como la Biblia, y las películas que utilizan como programación mental hoy es total. Alicia en el País de las Maravillas y Agar o la Virgen María son figuras afines.

Si en ángel-controlador le dice que Ismael va a ser padre de un linaje de guerreros es porque el también está siendo tramatizado y progamado, como una especie de Hércules. De hecho en este caso estamos ante una programación cruzada, similar a las que utilizan con los MK Ultra hoy. Los dos ángeles que vemos en el cuadro anterior expresan muy bien esta doble traumatización cruzada de Agar e Ismael.


Jean Provost, "Abraham, Sara y el ángel", 1520s, Musée du Louvre, París.

El poderoso de turno concibe a su heredero en el templo de Mamré

Que Abraham y Sara son los arquetipos de un gran sacedote y una gran sacerdotisa de un culto pagano, oculto tras la fachada del judeocristianismo, se puede también leer entre líneas en el episodio de Mamré. La lectura superficial de la Biblia solo sirve para fabricar estúpidos, que son los que necesitan las élites para implementar sus agendas de dominación. Solo una interpretación profunda de los textos cristianos, contrastada con otros textos y con el conocimiento concreto de las técnicas de dominación, puede ser productiva.

La historia oficial nos dice que a Abraham y Sara les visitan tres ángeles, a los que recibe con honores, para los que matan un becerro y a los que ofrecen cuajada y suero de leche (Génesis: 18).

Pero todo apunta a que lo más importante no es la comida sino lo que se esconde en el interior del templo. En la mayoría de las representaciones vemos a Sara al fondo, en el umbral de la casa, y a los tres visitantes apuntando con sus miradas o directamente con gestos hacia allí.


Giovanni Andrea de Ferrari, "Abraham y los Tres Ángeles", década de 1660, Saint Louis Art Museum, St Louis, EEUU.


Georg Pencz, "Abraham atendiendo a los Ángeles", s. XVI, cat. PC1970.69.

La matanza del becerro nos está hablando de un ritual sacrificial. Pero además, entre líneas, podemos leer un ritual hierogámico. De ahí que Abraham les diga:
"... y después pasaréis; pues por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: haz así como has dicho" (Génesis: 18.5).

"Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda. Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo" (18.9-10).
No hay que ser muy inteligente para entender que hay una relación entre el interés de los ángeles por Sara y el anuncio de la concepción. Pero no la Sara-gran sacerdotisa la que interesa a los ángeles, sino las virgenes-prostitutas sagradas que sirven en el sancta sanctorum del templo.

Hay también referencias a un encinar, a que comen debajo de un árbol. Todo esto alude al ritual hierogámico sacrificial, a la fertilidad, como el Árbol del Edén.


Rembrandt? o Jan Victors?, "Abraham y los Tres Ángeles", fin. déc. 1630 - prin. déc. 1640s, Museo del Hermitage, cat. ГЭ-731.

En muchas obras que tratan el tema vemos a Sara en el umbral de la puerta, encarnando el papel de la Isis-gran sacerdotisa entre las Dos Columnas del templo pagano. Toda la simbología del Templo de Salomón y de las Dos Columnas es una tapadera para que el profano no entienda que lo que se esconde detrás es el ritual de sexo y sangre.


James J. Tissot, "Sara escucha y se ríe", ca. 1896, Jewish Museum, Nueva York, EEUU.

Que Sara-Isis desempeña un papel importante en este episodio nos lo da a entender el Génesis cuando dice que esta escucha y se sonríe desde detrás de la puerta. Es el viejo tema de la Pitonisa o de la Sibila.


Marc Chagall, "Sara y los Ángeles", 1958-1959.

Veamos un pasaje que ofrece muchas interpretaciones:
"Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres. Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo. Entonces Sara negó, diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído. Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos" (Génesis: 18:11-16).
Evidente estamos ante un ritual de sexo y de sangre. Sara no está participando directamente, sino que está oficiando como gran sacerdotisa. Nos están hablando entre líneas de una hierogamia real, de un ritual erótico-sexual. Por eso es en este momento en el que se anuncia la concepción. El texto, a pesar de ser muy encubridor, todavía nos habla de una vinculación entre erotismo y fertilidad que hoy, en la pervertida y decadente cultura hollycapitalista, la cultura dominante ha perdido.

Pero la edad avanzada de Sara nos da a entender que ella no es la que es realmente inseminada, sino una prostituta sagrada. Sara oficia la ceremonia, y en este sentido también se "deleita".

Insistimos en que el ambiente doméstico, de desierto, encinar y tienda nómada, que recogen los textos canónicos es una tapadera, una forma de ingeniería social para el profano. Lo que hay que interpretar es un ritual pagano en el interior del sancta sanctorum de un templo pagano. Todo ello en el marco de las relaciones entre las castas político-religiosas. Relaciones en el sentido más hierogámico del término, relaciones de alianza entre linajes.

De ahí que la dimensión hierogámica sea tan importante, y que esté tan ocultada. En parte porque la estrategia de las élites es prohibir a los profanos lo que no está prohibido para ellos, y en particular todo lo que tiene que vez con el erotismo, la sexualidad, el incesto, el adulterio, la poligamia, el desvirgamiento, las formas de inseminación, concepción, etc. Porque este es un poderoso medio de control moral y social.

Pero también en parte porque una de las claves del poder-religión, hasta hoy, es el secretismo con respecto a las vinculación profundas de las élites. Que en última instancia coinciden con hierogamias, en la medida en que lo secreto y lo sagrado están muy cerca el uno del otro. Podríamos decir que lo secreto es lo sagrado relativamente profanizado.

La ambigüedad sobre la risa y el miedo de Sara aluden a la vinculación entre deseo y amenaza, entre goce y violencia, esto es, al lugar central que ocupa el sadismo en el ritual hierogámico-sacrificial y en las relaciones de poder-religión.

Además, hablan de Sodoma, justo después de las referencias veladas a este ritual de sexo y sangre, que pueden ser interpretadas también como prácticas eróticas promiscuas.


Félix-Henri Giacomotti, "Abraham lava los pies de los ángeles", 1854, École Nationale des Beaux Arts, París.

Según diversos comentaristas e iconografías estos tres visitantes son una estilización de la Trinidad cristiana (Graves: 31.1). Pero de hecho en algunos casos hay sugerencias de que estamos ante la trinidad mixta pagana. Como en este cuadro de Giacomotti en el que de los tres visitantes, los dos laterales parecen ser más masculinos y el central más femenino. Precisamente al lado del árbol, sujetando con su mano una vara fálica y apoyándose en el hombro del visitante de su derecha.


Giovanni Battista Tiepolo, "Los Tres Ángeles apareciendo ante Abraham", 1724-29, Palazzo Patriarcale, Udine.

En esta otra obra el ángel central vuelve a tener un aspecto más femenino que sus compañeros, lo que sugiere que estamos ante una trinidad mixta, masculina-femenina-masculina. Como también nos sugería la vinculación entre hierogamia y sacrificio.


Andrei Rublev, "La Trinidad", fin. s. XIV, Monasterio de Vatopedi, Monte Athos, Grecia.

Y en este otro icono vemos las Dos Columnas y una concha que se asocia a las diosas de la fertilidad, en particular a Afrodita-Venus.


Pintor cretense, "La hospitalidad de Abraham", prin. s. XV, Zakynthos, Museo Bizantino, Atenas, cat. ΒΧΜ 01544.

En numerosos iconos ortodoxos encontramos a los tres visitantes conformando una estructura mucho más clara, que representa la Trinidad, con inscripciones explícitas. Al mismo tiempo que Abraham y Sara, el gran sacerdote y la gran sacerdotisa paganos, los acompañan, pero representados subordinadamente, como oficiantes del ritual.


Artista ruso, "La hospitalidad de Abraham y Sara", ca. 1600, Walters Art Museum, Baltimore, EEUU, cat. 37.1185.



En algunos casos aparece también un niño sacrificando al becerro, con resonancias mitraicas. El texto canónico nos dice que se trata de un criado. Pero de nuevo hay que pensar en un niño sagrado que forma parte del culto, que completa la estructura triádico-trinitaria de 6 componentes.

Además, la vinculación entre verdugo y víctima es tan estrecha en estas representaciones del niño y el becerro, que hay que pensar que ambos son sustituciones hierogamico-sacrificiales.


"Abraham y los Tres Ángeles", 521-547, San Vital, Rávena,

Esta interpretación es aún más evidente en un mosaico de la Iglesia de San Vital en Rávena. A un lado vemos a Abraham, a punto de sacrificar a su hijo Isaac, y a otro a Sara-Isis entre las Dos Columnas. Sacrificio e hierogamia. Junto a Abraham vemos el carnero que sustituye a Isaac y junto a Sara Abraham ofrece la carne sacrificial. Es, en el fondo, el mismo tema del Cordero y la Cordera.

Esta interpretación parece también encajar con el midrás Pirqe Rabbi Eliezer, según el cual, cuando los tres visitantes acudieron a Mamré, el ternero corrió a esconderse en la cueva de Macpela, y al ir a buscarlo Abraham se encontró en el interior a Adán y Eva acostados (Graves: 39.b).

Como conclusión provisional, podemos decir que Abraham y Sara no son lo que parecen. Abraham es un perverso, manipulador y abusador de menores y de mujeres, un controlador MK Ultra avant la lettre, dispuesto a todo para obtener poder, riqueza y prestigio. Es el modelo por excelencia de las élites perversas y pervertidas que nos gobiernan desde hace milenios. Sara es, primero, una esclava sexual, una prostituta sagrada, y después de muchos años de padecimiento y de ejercicio de abuso ritual, tortura y rituales de sexo y sangre, se convierte en una sacerdotisa sagrada.

Basándose en estos arquetipos reales, sus descendientes, esto es, las castas de iniciados paganos-satanistas que hoy controlan Occidente, construyeron las grandes religiones monoteístas, como herramientas de adoctrinamiento y manipulación de masas, en el marco de una agenda de dominación. La continuidad entre lo que leemos en la Biblia y lo que vivimos hoy es total. Por eso este libro sigue siendo la obra más importante de Occidente. Así como la más manipuladora.

Continúa en http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/02/el-dios-de-abraham-es-en-realidad-satan.html.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.