2017-02-13

"La naranja mecánica": el "eterno retorno" del Falo (1)


Álex-Edipo, hijo encubierto del Illuminati Mr. Alexander, dos encarnaciones de un mismo "eterno retorno" de la herramienta por excelencia del poder-religión: el Falo pederástico-felado-sodomizador-violador.

"La naranja mecánica" (1971) de Stanley Kubrick no es una obra fácil. Se puede leer, como todas las grandes obras, a varios niveles. Pero niveles que están relacionados unos con otros. No solo es que haya varios planos narrativos, con uno más literal y otros más metafóricos que podamos leer entre líneas. Lo que hace el genio estadounidense es contarnos, precisamente a través de las vinculaciones entre estos distintos planos, cómo funciona la realidad, cómo funciona el poder-religión.

Hay mucho Friedrich Nietzsche en Kubrick y mucho de su noción del "eterno retorno" en este filme. Kubrick nos está hablando de una mecánica que está permanentemente realimentándose en las sociedades. Lo que nosotros denominamos mecanismo hierogámico-sacrificial, que hace de los individuos concretos marionetas, víctimas, verdugos, en distintas medidas, de esta mecánica. Pero lo más interesante de esta obra es cómo las víctimas se convierten en verdugos, y así la mecánica se perpetúa, más allá del control de los individuos.

Mécanica anaranjada, mecánica ambar, mecánica de la emergencia, de la crisis, del ordo ab chao. "La naranja mecánica" es, en este sentido, el "mecanismo de color ambar", el mecanismo de la crisis. Como alto masón, Kubrick nos está contando cómo funciona el verdadero poder-religión, el que se esconde en las cloacas de la sociedad, allí donde más dinero, poder y perversión hay: entre los Illuminati, en las logias, en los altos niveles de los aparatos de Estado.



Kubrick sabe muy bien el papel que juega la mirada en toda esta mecánica, conoce el significado profundo del Ojo de Horus, del ojo derecho y solar.



Pero sabe también la importancia de las sustituciones hierogámico-sacrificiales. Y de todas ellas una de las centrales es la de la leche materna por el semen paterno. Por eso la pandilla de gamberros callejeros beben "leche-plus" en el Milk Bar ('Bar de la leche').



Por eso encontramos un gran falo sobre el umbral del Milk Bar. Los akabaladémicos solo nos han contado la superficie. En los templos de los sabios de la antigüedad podía poner "Que no entre aquí el que no sea geómetra". Pero lo que no nos han dicho es que lo que todos los iniciados entendían al leer esta frase es "Que no entre aquí el que nos haya mamado semen o el que no esté dispuesto a hacerlo". La historia de la religión, de la política, de los misterios, de las logias, es la historia del Falo. Pero es una historia encubierta que pocos nos atrevemos a contar abiertamente.



Semen que sustituye a la leche, que desde un principio vemos junto a la sangre y a los ojos arrancados. Ya hemos dicho que Kubrick sabe de ojos rituales, esto es, de los rituales sacrificiales de ojos, que siguen practicando hoy los satanistas, como hacían los antiguos egipcios.



Sin todo esto no se comprenderá lo que significa el destete. Todo destete es en definitiva cultural y comienza por un destete ritual. La palanca roja bajo los genitales de "Lucy" [in the Sky with Diamonds, LSD], accionada por uno de los integrantes de la pandilla, y las cadenas, ponen de manifiesto que es una esclava sexual. Los pendientes en forma de espiral terminan de decirnos que es una MK Ultra o Monarch producida bajo un programa de trauma ritual. El MK Ultra y el satanismo están tan cerca que es difícil separarlos.


Jacopo Tintoretto, "El origen de la Vía Lactea", ca. 1575-1580, National Gallery, cat. NG1313.

El primer destetado es el niño sagrado, como el Hércules que Zeus arrebata de los pechos de Hera, y a partir de él son destetados los niños profanos. Los iniciados traen el "progreso" a la sociedad, eso nos dicen. El progreso es dejar de chupar teta y chupar pene.





Por eso Álex, saluda a la hembra, muy alemana y muy protestante, muy bruja, que acaba de cantar la "Oda a la alegría" de la "Novena Sinfonía" de Beethoven en el Milk Bar. Con la profunda pasión que solo los alemanes pueden imprimir a su cultura cultural. Orgullo patrio, mientras los atlantistas-sionistas destruyen su cultura real con teorías de género, homosexualización, ONSs y guerra migratoria. Por no hablar del hollycausto.



Por eso vemos, en el mismo episodio, dos homosexualizados, uno blanco y otro negro, que deben de conocer también algo de la sustitución de la leche por el semen.

Y por eso las mesas del bar son esclavas sexuales, que es precisamente lo que estas sustituciones producen. Sustituir la leche por el semen supone transformar a los sujetos en objetos. De ahí que sea uno de los mecanismos por excelencia utilizados por el poder-religión desde hace milenios.



La leche-semen que la pandilla de jóvenes violentos beben, pero también los burgueses con los que se cruzan en el bar, funciona por lo tanto como una droga. Por eso nos dicen que es "leche-plus" o leche con "velloceta". Se refieren a la "belladona" utilizada por las brujas en sus rituales desde la antigüedad, en los rituales dionisíaco,s o para narcotizar a los soldados griegos.

Como el Captagon que hoy las agencias de inteligencia occidentales proporcionan a sus ejércitos de yihadistas, con los que dicen combatir los políticos y los medios mentirosos e inmorales que hoy padecemos.

La mecánica es la misma para la clase burguesa o profesional, con sus trajes y sus pajaritas, y para las pandillas callejeras, que no en vano llevan gorros burgueses. Los matones no están más que iniciándose en el sadismo que estructura toda la sociedad capitalista, que irán haciendo más sofisticado a medida que asciendan en la escala de poder.

A medida que vayan pasando de ser víctimas a ser verdugos. Esta es una de las claves para entender esta película.



Si algo nos dice Kubrick en esta obra, desde un principio, es cómo la cultura está atravesada por esta dimensión violenta. Por eso nos muestra el intento de violación de una mujer por una pandilla en un teatro destartalado.

La escena está enmarcada por las Dos Columnas, de color verde, con veteados en los dos sentidos, para que no quede duda de que son Jaquín y Boaz. Y el velo de Isis caído bajo la embocadura de la escena. Observénse los colores verde y rosa-Diana-Isis que seguiremos viendo a lo largo de la película.



El escenario está presidido por las rosas blancas y rojas. Para que comprendamos en que consisten todas las monarquías, empezando por los Tudor ingleses. Y para que comprendamos en qué consiste el rosicrucianismo, que aparecerá más veces.



Vemos a la mujer que va a ser violada formando una cruz. Jesucristo no se llevó la peor parte. La peor parte es la de las vírgenes que, antes o después de ser sacrificadas son violadas. Como siguen haciendo a diario las castas satánicas que nos gobiernan en la sombra, con mayor o menor complicidad de los que le ponen cara al poder-religión. Alcasser, etc.



Kubrick coloca a 5 agresores en el escenario, para que comprendamos que está hablando del pentagrama satánico. Y los viste de militares, para que veamos la estrecha vinculación entre satanismo, sacrificios de vírgen

es y ejército. Aunque los akabaladémicos nos digan que esto son cosas ya superadas, que los griegos hacían con Ifigenia y la guerra de Troya. Cosas del pasado. Hay que pagar la hipoteca del piso y el colegio privado de los niños.




Y el líder de los violadores lleva una cruz teutónica en el pecho. Álex lo llama Billygoat Billyboy, donde el "bill" lo podemos interpretar como vile ('vil'), evil ('malvado'), y el goat es el Chivo, Satán.

Así es que Kubrick nos está diciendo, a los que sepamos verlo, en qué consisten la masonería, el rosicrucianismo, las órdenes de caballería, las cruzadas, las logias, las sociedades secretas, detrás de la fachada de buenas intenciones que utilizan para manipular y robar a los adeptos de los niveles inferiores. Si son secretas estas organizaciones es por algo.



Y por si no queda claro nos muestra una cabeza blanca y otra negra, como la vestimenta de la pandilla callejera, observando impasibles la violencia sobre el escenario. Para que comprendamos que una de las técnicas de dominación utilizadas por todas estas organizaciones ha sido siempre la escenificación de falsas oposiciones en el escenario del poder-religión. Gnosticismo, maniqueismo, dialéctica hegeliana y otras hierbas.



Después del episodio del teatro viene otro que es clave para comprender la película a mayor profundidad. El rótulo "Home" ('Hogar'), que leemos en la puerta de una mansión, en la que la pandilla de gamberros van a hacer una de sus fechorías, es la palabra mágica que nos permite vincular los distintos niveles de la realidad.

Para empezar es un disparador utilizado en programación MK Ultra desde hace décadas, para activar uno de los álters de los esclavos después de las misiones, cuando vuelven a "casa" en aviones y limusinas. "E.T., mi casa, teléfono."

Pero el "Home" hay que leerlo también en un sentido más literal, y al mismo tiempo más profundo. El genio Kubrick nos está diciendo cómo opera la programación mental. Todo está delante de nuestras narices, pero no lo vemos porque estamos programados para ver otra cosa.

Y es que a donde llega Álex es nada más y nada menos que a su propio "hogar". Alex es Edipo. No es una casualidad que lleguen a la mansión conduciendo un coche deportivo, a toda velocidad, que muchos de los coches con los que se cruzan estén a punto de chocarse con ellos, se salgan de la carretera:
"Nos saciamos durante un rato con otros viajeros nocturnos, acaparando toda la carretera." 
Ni que vayan a hacer una "visita sorpresa". Kubrick está aludiendo de manera evidente, para el que lo conozca, al mito griego. Y por si quedasen dudas, la pareja que Álex encuentra en la casa son Mr. y Mrs. Alexander.



Mr. Alexander es un escritor, que encontramos sentado a su máquina de escribir, rodeado de libros, y a Mrs. Alexander la encontramos en una extraña cápsula, con forma de medio huevo.



Después vemos el ajedrezado masón y los espejos.



Ya dentro de su "hogar" Álex-Edipo viola a Mrs. Alexander y está a punto de asesinar a Mr. Alexander.



Pero a un nivel más profundo, como veremos después, hay que invertir la lectura. La clave nos la da Kubrick con la nariz-falo que apunta a la mujer pero también a la boca del hombre, en la que además han introducido una bola.

Estamos ante el "eterno retorno" de la violencia, que Kubrick saben magistralmente mostrar. Nos está diciendo que Álex ha sido violado por su padre, Mr. Alexander, desde que es un niño. La nariz-falo es también la nariz de Pinocho, como símbolo de una de las mentiras centrales que sostiene todo el edificio putrefacto de la civilización: la estructuralidad del Falo-pederástico-felado-violador-sodomizador, su papel central en la estructura de poder-religión. En las religiones, en el poder, en las logias. Hoy en todos los sitios donde se concentra el poder. ¡"Pizza" para todos! ¡Yo invito!

Todo ello mientras Álex canta "Singing in the Rain". El musical americano como paradigma del papel fundamental que juega la cultura en general, pero también la industria cultural hollycapitalista en particular, para encubrir la realidad y hacer pasar por ella una ficción edulcorada para narcotizar a las masas. El Falo sostiene Hollywood y Hollywood encubre el Falo.



Mr. Alexander es obligado a presenciar la violación de su mujer. Y Kubrick, como alto iniciado Illuminati, nos muestra que este es el trasfondo del Ojo de Horus, que otra vez es el derecho solar. El Ojo Illuminati es el resultado, pero también el símbolo, de la disociación de la personalidad mediante trauma, de la producción de álters robóticos servidores del sistema.



Pero sabemos que este Mr. Alexander es también Álex. Luego lo veremos ponerse su bata. El Ojo Illuminati de uno es el mismo que el del otro. El Ojo Illuminati, como el "Home" es el vórtice que lo vincula todo, el que nos permite entender los distintos niveles de la obra, que también son los distintos niveles de la realidad. El Ojo Illuminati, ojo traumatizado que se convierte en ojo sádico, es la clave para entender muchas cosas.



Múltiples detalles nos están hablando a un nivel más profundo. Los 9 escalones descendentes, el traje rojo de la mujer, los arabescos también rojos de la bata del padre, el huevo místico forrado al interior del color de los "nacidos en el púrpura", el cuadro vegetal. 

Traducido, estamos ante una familia de Illuminati en la que se practica el abuso ritual intergeneracional. Álex es hijo de Mr. Alexander, y a su madre la veremos después en un episodio similar, en la mansión de la Esfinge.

Álex no es solo el líder de una pandilla de gamberros callejeros, es también un hijo de un linaje Illuminati que ha sido abusado y traumatizado desde que es un bebé como parte de su programación. Y además, en el marco de la práctica ritual satánica, como nos muestran muchos detalles a lo largo de la película.

Los detalles que rodean a Mrs. Alexander nos hablan también de una controlada mental, de una virgen joven, de buen linaje, que Mr. Alexander ha adquirido como acompañante, en el intercambio de dinero y "libras de carne", que es el que rige todo el sistema mercantil capitalista. El alto iniciado Shakespeare-Francis Bacon sabe más de economía que Adam Smith y el satanista judío Karl Marx juntos. El cuerpo de Mrs. Alexander no es el de una madre o una esposa normal, sino el de una virgen, producida como tal por otra familia Illuminati, o en algun programa de control mental institucional.



Después Álex regresa a su supuesta casa, pero que ahora sabemos que no es más que su segunda casa, la de una familia conectada con los Illuminati, que lo ha adoptado. Donde Álex, como no sugiere el alto masón Kubrick, ha seguido conociendo el arte traumatizador del Falo.

Los que no comprenden la vinculación entre homosexualidad, perversión y poder no han comprendido nada. Pero si además son homosexuales entonces hay que entender que son sobre todo víctimas. Pero también hay que entender que las víctimas ignorantes son las primeras candidatas a convertirse en verdugos.

Con los grafitis fálicos sobre el mural de los héroes productivistas el director estadounidense nos está hablando de toda esta dimensión perversa y sádica que rezuma por todos los poros del reino del capital y del músculo de gimnasio que hoy padecemos.



Algunos detalles nos muestran que en esta segunda casa no hemos abandonado el ámbito de influencia de la masonería. Como el que Álex atraviese literalmente las Dos Columnas antes de entrar.



Y por si tenemos dudas de que en esta casa va a continuar el abuso infantil, solo hay que ver el grueso falo sodomizador de la derecha, que es también falo felado por la altura a la que lo ha colocado Kubrick, que no deja ningún detalle al azar, y en cuyas obras casi todo tiene un sentido profundo.

Huelga decir lo que significa el bastón de Álex. Es el bastón ritual del mago, del iniciado, del monarca, esto es, el Falo sodomizador-violador-...





En dos cajones, bajo su cama, Álex guarda una serpiente y numerosos relojes. La serpiente, "Basil" (basilisco), la reina de las serpientes, que asesina con la mirada, nos sigue hablando de que es un iniciado. Y los relojes nos anuncian lo que vamos a ir descubriendo progresivamente: que es además una víctima de control mental mediante trauma tipo MK Ultra.

El genio Kubrick coloca el basilisco a los pies de la cama, y los relojes en la cabecera, dándonos a entender la vinculación entre lo ctónico y lo uranio, entre el ritual de sexo y de sangre y la programación de álters inconscientes.

Por cierto que los relojes aparecen junto a un colcha naranja, para más señas adornada con pirámides de planta hexagonal, que nos recuerdan el papel que el judaísmo y la masonería juegan en todo esto. O quizás los Rothschild, si hemos de creer lo que dice Fritz Springmeier sobre el Sello de Salomón.



El esclavo MK Ultra se quita las pestañas postizas de su Ojo Illuminati, frente a un espejo, con lo que nos da a entender que está cambiando de álter para disponerse a dormir. El ojo extraido en su muñeca es como los trofeos de guerra que adornaban a los soldados primitivos. Pero aquí además nos está hablando de la importancia de la vista en los mecanismos de control mental, en el marco de la religión hollycapitalista.



Deja las pestañas del Ojo de Horus pegadas en el espejo, con lo que nos muestra cómo funcionan los espejos para un programado, como un mecanismo de disociación, vinculado a menudo con la manera en que otros nos ven, en cómo uno se ve a sí mismo desde fuera, en el disfraz que se coloca.

Y se tira a la cama como un robot, que es de hecho lo que es. Pero la cama parece más bien el lecho de tortura de un faquir judeomasónico. También por sus colorines, que nos adelantan lo que seguiremos viendo sobre la industria cultural, como otra forma de control mental de masas.





Álex se duerme escuchando la "Novena Sinfonía" de Beethoven, mientras vemos a Ludwig mirando a la serpiente Basilisco deslizarse por la entrepierna de una mujer.



Y bajo la Gran Diosa y el Gran Satán, el cuadro desciende hasta enfocar a varios Cristos posmodernos bailando en corro.

Con esto Kubrick nos sigue hablando de muchas cosas a la vez. De que las religiones de misterios o paganas o satánicas siguen en el corazón de todas las religiones de masas como el cristianismo. Pero también de la religión hollycapitalista, en la que se alcanza una particular constelación de la dimensión hierogámica y de la sacrificial, y de la sacrificial y la autosacrificial. El cristianismo-comunismo como herramienta fabricada por los iniciados pagano-satánicos para manipular a las masas mediante la empatía con las víctimas que sus propios sacrificios producen. Hollycausto fabricado para empatizar a los cristianos con las víctimas judías, etc.

Nos habla de una particular vinculación entre el sufrimiento y el placer, que encontramos mejor que en ningún otro sitio en las culturas protestantes, que han dado como fruto a un Beethoven. Nos habla de cómo el masoquismo es, no solo una forma derivada del sadismo, sino también su tapadera.

Mientras escucha la "Novena" Alex entra en trance disociativo. Lo sabemos porque vemos una sucesión de cuadros de fragmentos de los Cristos pop. Y porque dice:
"Que paz celestial. [...] Como un pájaro de un raro metal celeste, o como un vino de plata fluyendo en una nave espacial, la ley de la gravedad ya no cuenta para nada. Mientras escuchaba vi imágenes maravillosas."


Y entonces vemos a una ahorcada cayendo en el cadalso. Pero que hay que interpretar también como una alusión velada a la Rosacruz.



Y un vampiro, que incide en uno de los temas que recorren la obra en profundidad, que es cómo el ritual hierogámico-sacrificial está en el trasfondo de la cultura de masas. La cultura como sublimación de la violencia y el goce transgresores. Pero al mismo tiempo la cultura como encubridora y como disparadora de control mental. Esto es lo que nos han contado solo a medias los intelectuales del sistema, los freudianos, los freudomarxistas, los teóricos culturales. Porque los han puesto ahí para confundir más que para explicar.

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Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.