2017-02-15

"La naranja mecánica": el eterno retorno del Falo (2)


Imagen genial del alto masón Kubrick: el "eterno retorno" es el eterno retorno del Falo del linaje Illuminati Alexander, del que Álex es víctima y verdugo.

Continuación de http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/02/la-naranja-mecanica-el-eterno-retorno.html.

Volvemos a ver el ajedrezado masón en la decoración de esta segunda casa, aunque sea en estilo pop y hortera. Junto a la peluca morada y las "pastillas" de programada mental de la mujer. Lo que nos da a entender que esta familia está también metida en las logias.



Que son simplemente los padres adoptivos de Álex es algo que Kubrick no ha querido hacer demasiado explícito. Porque sabe que este es uno de los temas centrales para comprender el poder-religión, y en particular cómo los linajes Illuminati se infiltran en la sociedad profana, para corromperla desde dentro.

Este es un tema tremendamente desconocido. Como es desconocido que Abraham Lincoln o Adolf Hitler eran judíos del linaje Rothschild, tal como ha mostrado Fritz Springmeier en "Linajes de los Illuminati".

Kubrick nos está hablando de todo esto, pero lo está codificando, para que solo lo comprenda el iniciado, el investigador, el despierto. Y al mismo tiempo para hablar en general de cómo las mecánicas perversas del poder-religión destruyen por dentro las culturas y tradiciones de los pueblos.

Todo esto explica por qué los padres no saben nada de la vida de Álex, ni tienen ninguna autoridad sobre él. No estamos seguros si ellos han participado directamente en su programación, o lo ha hecho el Sr. Deltoid, que veremos poco después, y que entra en la casa como si fuese uno más de la familia. Nos está hablando también de cómo el Estado prostituido por las logias acaba desarmando a las familias, a los pueblos, pervirtiendo por completo el uso legítimo de la violencia, de la disciplina. Lo mismo a todas las escalas. Su educación, la de las élites criminales, consiste intencionadamente en maleducarnos.



Otros detalles nos muestran que Álex es un MK Ultra, y que vive una vida paralela desconocida por sus padres adoptivos, e incluso por su mente consciente. Como el que a su habitación se acceda mediante un código.



Escuchamos y vemos al "gran Ludwig", que representa los disparadores de álter, mirando otra vez fijamente la puerta y la cerradura de código, en una imagen tremendamente expresiva: es también el código musical el que nos programa. No es solo la habitación la que está compartimentalizada. En realidad es su mente disociada de MK Ultra, a la acceden mediante códigos sus controladores-programadores.



De ahí que al salir de la habitación encontremos a uno de estos programadores —"no hay tiempo, no hay tiempo", como el Conejo Blanco de "Alicia en el País de las Maravillas"—, que para el profano no es más que un trabajador social. Álex pasa al lado de él, significativamente tocándose las nalgas, pero tarda en darse cuenta de que lo ha visto, lo que confirma que es alguien mucho más "familiar" de lo que parece.





Kubrick lo coloca con total intencionalidad en la cama de sus padres adoptivos, lo llama Deltoid, lo retrata con una bizquera Illuminati y lo viste y rodea otra vez de los verdes que interpretamos como una referencia a los cultos mistéricos y de la fertilidad. También quizás el rosado de los cultos de la Diana pagana-satánica.

Deltoid le pregunta "¿Se te ha metido el demonio dentro?" Esta claro que el MK Ultra y el satanismo, la masonería y los Illuminati, tienen mucho que ver.

Y vemos una secuencia en la que el deseo y la agresividad se confunden, que nos dice mucho también de la vinculación entre pedofilia y homosexualización.

La lucidez del director norteamericano se pone aquí de manifiesto una vez más. Sabe sintetizar en una imagen que el abuso intergeneracional consiste en la confusión de roles. Que los niños naturalicen la confusión de los roles protector y agresor de los padres, sobre todo del padre, y a partir de ahí proyecten esta misma confusión al resto de figuras sociales que pasan a ser sucesivamante sus controladores. Por eso es tan significativo que este controlador pervertido y pervertidor aparezca en la cama de sus padres adoptivos, que a su vez habrían tomado el relevo del papel de sus padres reales.

O simplemente, en una lectura más superficial, lo que tenemos es a las comunidades profanas delegando su rol educador en el Estado pervertido por los masones.

Aquí se ve cómo esta estrategia perversa de infiltración en la familia por parte de las castas político-religiosas, que es la que han utilizado siempre las religiones para controlar a las sociedades, es mucho más estructural de lo que parece. El poder-religión empieza en el Falo pederasta, y ejerce su poder a lo largo de todo el espectro social. Pero sobre todo en los ámbitos de poder, en las cúpulas, en las familias y los conciliábulos de las logias, de las altas instituciones, de la alta política, la inteligencia, el ejército, las grandes productoras hollywoodenses y hollymusicales.

Lo tenemos delante de las narices, pero intelectuales cómplices con el poder como Michel Foucault se han encargado de ocultarlo. Alabando las relaciones pederásticas griegas. Por citar solo uno de ellos. Tal como hace en su "Historia de la sexualidad".

Esta confusión de roles es crucial, porque por ella empieza la sumisión de los pueblos a las élites criminales que los gobiernan. Se trata de que naturalicen estas contradicciones, confusiones y perversiones. E insistimos en que la vinculación entre todo esto y la homosexualización de masas es crucial, aunque pocos la hayan comprendido, o se atrevan a exponerloa bajo las leyes de excepción que la protegen. Igualito que el antisemitismo.



Kubrick nos está hablando permanentemente de este papel central del Falo, pero como vemos en esta imagen, lo hace con metáforas.

Y al final de este episodio el Sr. Deltoid —otra referencia a la Pirámide y al subprograma MK Ultra Delta— se bebe el vaso de agua con la dentadura postiza, con lo que vuelve a insistir en la confusión de roles entre los distintos padres-controladores.

Se ven también al fondo más pelucas de la madre, que nos hablan de que es otra programada. Deltoid dice que la madre le ha dado la llave... la llave —clave, código, programación— de la mente de su madre también.



Pero aquí vemos como toda está mecánica del Falo abusador tiene como contrapunto la castración. El mismo puño-falo es el que agrede al pene competidor. Poniendo de manifiesto que todo poder-religión remite en última instancia al privilegio transgresor de ejercer el goce y la violencia, y prohibírselo a otros. Goce-violencia sádicos. En esto consiste la ley, el Estado de derecho, la moral.

Álex llama al Sr. Deltoid "hermano-señor" y a lo largo de toda la película se dirige a nosotros y a muchos de los personajes como "hermanos", mis "fraternales amigos", "mis hermanos y únicos amigos", etc. Nos está hablando de iniciación y de masonería. Pero como vemos, también de grados, de obediencia, de lealtad a la "Hermandad" y traición a las comunidades.

Y nos está diciendo que esta obediencia depende en última instancia del Falo. Por eso es tan habitual que estas logias hayan tendido a ser de miembros del mismo sexo y hayan tendido a ser masculinas, porque en ellas, entre otras cosas, se explota esta mecánica de perversión de la sexualidad natural. El secretismo es útil para la conspiración política, pero también para la depravación moral.

Pero a un nivel más profundo Kubrick nos está mostrando cómo toda esta mecánica perversa atraviesa de cabo a rabo el Estado de derecho y sus servicios sociales. El control mental de masas ha llegado a ser tan extendido que la mayoría ven a los Estados como benefactores. Los akabaladémicos le han puesto hasta este nombre en algunos casos.

Pocos entienden, uno de ellos es Félix Rodrigo Mora, que el Estado está ahí para destruir a los pueblos, para infiltrarse en nuestas comunidades. El Estado también empieza por el Falo.



Después vemos una lógica parecida aplicada a la cultura de masas. En Kubrick todo está pensado y todo tiene un sentido profundo. No es una casualidad que Álex encuentre a estas jóvenes en una tienda de música pop, que estas estén chupando polos-falos, y que de allí se vayan directamente a la habitación-celda masónica del programado.

Quizás ellas también sean programadas, si atendemos a sus polos-falos y a sus colorines. Pero creemos que la idea de fondo es que este control mental termina extendiéndose al conjunto de la sociedad a través de vehículos como la cultura de masas.

Un polo recto y otro torcido, al que Álex se refiere explícitamente, creemos que aluden a las formas pervertidas de sexualidad, en particular al sexo anal.

Álex las invita a ir a su casa, sin ningún galanteo, de manera brusca, sin prolegómenos, sin seducción, sin que ellas se resistan. En todo esto se ve de la manera más evidente cómo la influencia de las castas satánicas que nos gobiernan es destructiva y degradante. Que toda la lógica de la liberación de la sexualidad, de la homosexualización y la pedofilización, son fases intermedias de nuestra transformación en ganado.



Ya en la habitación, copulan a ritmo de marcha militar, haciendo una especie de rueda a tres, en la que se van vistiendo y desvistiendo alternativamente. La música y la cámara rápida nos hablan de esta degradación del amor, intencionada por las élites, como uno de los mecanismos de dominación y de infiltración centrales en las sociedades. Significativamente Kubrick ha elegido una tríada, con lo que confirma todo lo que venimos diciendo sobre las estructuras triádico-trinitarias.



Las relaciones al interior de la pandilla vuelven a estar presididas por el Falo pederasta. Kubrick coloca al integrante más infantil y más sumiso de la banda en una viejo carro de bebé, bajo el Falo grafiteado, amenazado por una sombra, lo que abunda en la confusión de roles sociales de la que hablamos.





Que el Falo es en última instancia el que ejerce el poder lo deja Kubrick claro una y otra vez. Pero insistimos en que se trata del Falo pederasta e incestuoso, el que abusa de la boca del niño que está en la cuna.

Como con el episodio de las jóvenes en la tienda de discos, vemos cómo esta mecánica de infiltración del Falo atraviesa toda la sociedad. Álex es el cabecilla de la banda, no porque sea más inteligente o tenga más habilidades de liderazgo, sino porque es un iniciado en el arte del Falo. Todo lo que tiene que hacer es repetir con otros lo que él ha padecido. Aplicar a su papel de verdugo lo que ha experimentado como víctima. La pandilla articula estas dos dimensiones de víctima y verdugo.

Pero la mecánica es la misma en toda la sociedad. Los más reprimidos son los más represores. Imperio de las morales puritanas. Pero puritanas de cara a la galería, que son en realidad las más pervertidas en las sombras: judíos, protestantes, castas sacerdotales, y hoy intelectuales-académicas, de todos los colores.

Entendemos que él es el iniciado, el MK Ultra, el controlado duro, y el resto de los integrantes de la banda son profanos, controlados blandos. Y aquí vemos el rol de los controlados duros como intermediarios entre los Illuminati y las sociedades, es decir, los controlados blandos.



La pandilla pone en cuestión el liderazgo de Álex, y este les enseña quién manda. Otra vez haciendo alusión al doble juego entre Falo abusador y castrador.

Otra vez la música es la que dispara el álter de Álex:
"Pero de repente caí en la cuenta de que el pensar es para los atristos, y que los omniosos cuentan con la inspiración y con lo que el Deñor manda. Porque ahora venía en mi ayuda una música deliciosa. Había una ventana abierta [se activa el álter], con un tocadiscos en marcha, y en seguida, videe el camino seguir."



Los dos miembros de la banda que desafían a Álex son arrojados al agua, en lo que vemos otra referencia a las iniciaciones mistéricas, de los que el Bautismo cristiano es un vestigio muy domesticado.



Y después vemos cómo en lo que consisten estas iniciaciones es en exponerse de manera sumisa y pasiva al sadismo de los miembros superiores.

La mecánica es la misma en todas las instituciones culturales, en la medida en que más estén atravesadas por el poder. Aunque sea de manera más sublimada, esta es la misma mecánica en el trabajo, en la universidad o en la iglesia. Siempre está presente este sadismo, que hay que saber soportar con entereza como víctima, y después ejercer como verdugo, a medida que se adquieren privilegios, en una jeraquía tensada en las cúpulas por el ritual de sexo y sangre.



Álex le hace el corte con una daga que se esconde en su bastón, junto a la protuberancia fálica. Y además vemos el ojo, como un galón de este soldado masón. La vinculación de todos estos elementos, el que esté a medias arrodillado, nos pone de manifiesto toda esta mecánica de control mental, de robotización de los comportamientos desde lo espiritual a lo corporal, de lo visual a lo corporal. La vinculación del Falo con la violencia. La utilización de esta violencia, de manera implícita, enmascarada, sublimada, en todas las instituciones humanas. Esto es, en definitiva, en lo que consiste el poder-religión.





La siguiente fechoría de la pandilla la hacen con una acomodada mujer, que vive en una gran mansión, a las afueras de la ciudad. Vemos otra vez la vinculación de sexualidad y deporte, y cómo ambos persiguen la degradación de las culturas de los pueblos, en base a ideologías productivistas y materialistas, que nos van convirtiendo progresivamente en ganado.

El sexo se parece cada vez más al deporte de competición, y a su vez el deporte de competición degrada a las sociedades con un estúpido culto al cuerpo, al músculo, a la rivalidad sin motivo, al adoctrinamiento, a la superación sin límites de barreras, al consumo de drogas que desensibilizan del dolor. El deporte televisado es el símbolo más evidente de la decadencia de esta sociedad del culto al cuerpo, a la cantidad, a la competición, al dinero.
Vemos también la Pirámide. O mejor, las dos pirámides, la ctónica y la urania.





Dos imágenes muy parecidas, que nos sugieren que, no solo Álex, sino también esta Catlady, ha sido víctima del Falo. Del mismo Falo del linaje Alexander.



Antes de entrar vimos que la puerta de la mansión estaba flanqueada por dos esfinges.



Y al final vemos cómo sus compinches le golpean con una botella de leche en los ojos, y Álex queda tirado en el suelo, otra vez junto a las esfinges, ciego.




Se trata sin duda, otra vez, de una alusión al mito de Edipo, como el "Home" de la casa del padre. Ya vimos que la Sra. Alexander no podía ser la madre de Álex. Y es que su verdadera madre es esta Catlady. Que se refiere por teléfono a lo que sucedió en la otra mansión, vinculando ambos eventos.



Álex es el único de la pandilla que entra en la casa. Pero ya hemos visto que hay un tercer personaje que desempeña un papel protagonista en este episodio: el Falo. Que en este caso es el Falo del abuso familiar intergeneracional. Es el Falo del linaje Illuminati, el que pasa de Mr. Alexander a Álex.

Es Pindar, considerando que no hay un solo Pindar. Que Pindar no es una persona sino una mecánica de poder-religión. El "pene del dragón", o el pene-serpiente, como la serpiente fálica que se introducía en la vagina de la Gran Diosa.



El "eterno retorno" es el eterno retorno del Falo del linaje Illuminati Alexander, del que Álex es víctima y verdugo. Sodomizado y sodomizador. Violado y violador. Masoquista y sádico.

Álex solo tiene que impulsarlo levemente para que el Falo se ponga a oscilar. Para que se encarne en él, y así viole a su madre. Otra vez Kubrick hace un alarde de genialidad al mostrarnos con estas imágenes en qué consiste toda esta mecánica, que es la del eterno retorno de la violencia y su vinculación a las estructuras familiares y sociales.



Vemos cómo Álex encarna el rol de Mr. Alexander para violar a su madre-esposa. Mientras la madre se defiende con un busto de Beethoven: la cultura como ingrediente femenino de una misma mecánica de eterno retorno de la violencia. Imagen sublime para entender en qué consiste la "violencia de género" fabricada por las logias para destruir las sociedades por dentro.

Ella le pregunta "¿Quién eres? ¿Cómo has podido entrar hasta aquí?" Y él se limita a mirar el pene oscilante y los cuadros de porno pop. Ni siquiera puede verbalizarlo. Es la cultura del Falo lo que lo ha llevado allí, la que lo ha criado. Ni siquiera la conoce a ella como a su madre. Porque su verdadera madre es toda esa cultura del Falo, esto es, la cultura pervertida por las religiones, y sobre todo por los cultos de misterios, en los que el pezón de la madre se sustituye por el pene del padre. Por la masonería, cáncer de las sociedades.

Por eso es tan significativo que sea lecha-plus lo que beben en el Milk Bar, y que sea con una botella de leche con la que sus amigos ciegan a Álex.



Ella trata de defenderse con un busto de Beethoven, que confirma todo lo que venimos diciendo sobre la música como herramienta de programación mental.



Y finalmente el hijo viola y asesina a la madre. Pero aquí vemos cómo el hijo es verdugo porque antes ha sido víctima. Que quien verdaderarmente viola y asesina a la madre es el Falo del linaje Illuminati. El Falo como mecánica, el Falo cultural, el Falo que es la herramienta central del poder-religión desde siempre y hasta hoy. Todo lo que Álex está haciendo es ascender niveles en esta Pirámide. Utilizar el Falo de manera cada vez más sofisticada de cara a los profanos, pero también de manera más sádica en las sombras.



El Falo viene de la cumbre de la Pirámide Illuminati. Este Falo, insistimos, como mecánica, es Pindar. Kubrick coloca otra vez el vértice de las líneas de la sala en el pene que encarna el Falo. Que es también el Sello de Salomón. Y la pirámide ctónica que esconde la pirámide urania. Se confirma una vez más que lo que se esconde en la cista mística de los misterios es el Falo.

Continúa en http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/02/la-naranja-mecanica-la-ficcion-parece.html.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.