2017-02-18

"La naranja mecánica": el ritual satánico y el sacrificio de la maternidad (4)


Los patriarcas del linaje Illuminati Alexander disfrutan encarnando el Falo pederástico-felado-sodomizador, disociados entre el polo sádico y el polo masoquista, bajo la mirada de la matriarca, antepasada violada y sacrificada del clan.

Continuación de http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/02/la-naranja-mecanica-la-ficcion-parece.html.



Una vez más vemos los dos gestos complementarios: el Falo abusador y el Falo castrado.

Al terminar su tratamiento en el Centro Ludovico el Ministro muestra a un selecto grupo de elegidos los resultados. Se trata de otra tapadera del comercio de esclavos de traumatizados intergeneracionales y de programados mentales del que nos han hablado los MK Ultra, que son comprados por controladores para pasar a trabajar en proyectos secretos de los gobiernos o de las élites.

Para que no nos quede duda de que todo esto lo está orquestando la secta del 11, Kubrick nos dice que el Estado lo condenó a 14 años, pero gracias a la Técnica Ludovico, solo ha pasado 2(11) años en prisión.



La prueba consiste en someter a Álex a situaciones de agresividad y de erotismo, a las que debe reaccionar de modo impasible. Se trata por lo tanto del polo masoquista del que hemos hablado, que es también al que se trata de arrastrar a la mayoría de la sociedad.

En esto la programación hollycapitalista no hace más que dar continuidad a la cristiana, tal como la fabricaron las élites del decadente imperio romano. Kubrick está aludiendo evidentemnete a la doctrina cristiana de "poner la otra mejilla", que busca la ingenierización de una sociedad mansa y desarmada, como la que hoy padecemos. Requisito imprescindible para ir legitimando y transfiriendo a aparatos cada vez más globales el monopolio de la violencia.



Después debe resistirse a la seducción de una Isis teutona, que aparece desde detrás de su velo, con los tonos azulados característicos de la programación. Este feminismo germano nos dice mucho de la farsa de la liberación sexual y como esta es parte de una estrategia de desfertilización y profanación del amor. Si hay un lugar donde las relaciones humanas están en trance de exterminio es en el norte protestante europeo. El único campo de exterminio que hubo y hay en Alemania coincide con sus fronteras nacionales. El Hollycausto es, liderado por Alemania, el de toda la humanidad.



Álex se arrodilla ante esta diosa hollycapitalista. Que lo mira desde el mismo lugar del Ojo de la Pirámide masona, dentro de la que vemos a Álex, y fuera de la que solo queda el Capellán de la prisión.



Kubrick ha entendido mejor que muchos que la divinización de lo femenino en la religión hollycapitalista ocupa un lugar central. Como vemos aquí, a Isis, que no en vano es la madre de Horus, se la coloca a la altura del Ojo. Estamos ante la Isis urania:
"Avanzó a mi envuelta en una luz, como si tuviera un resplandor celeste."
La misma Isis celestial que se posa sobre el Osiris sacrificado, descuartizado y restituido, pero al que le falta el catorceavo trozo, el pene. Como se ve todo esto es tremendamente coherente con nuestra interpretación, según la cual el pene de Álex es en realidad el Falo de su linaje Illuminati.



Vemos cómo el azul celestial de Isis y el azul del Ángel Azul y del Blue Bird son lo mismo, una programación mental ancestral que en el último siglo solo se ha hecho más sofisticada tecnológicamente. Pero en la que el Falo sigue siendo el resorte fundamental.

Todo esto nos muestra de manera magistral en qué consiste la perversa ingeniería social que hoy está destruyendo las sociedades. Se trata, en el plano de la retórica hipócrita de los teóricos del género, funcionarios, activistas y otras hierbas, de reivindicar la igualdad de dos categorías radicalmente desiguales como son la mujer y el hombre. De fabricar la noción artificial de género. Con todo ello, ya en la práctica, instaurar leyes de excepción que criminalizan lo masculino y victimizan lo femenino.



Pero en otro plano más simbólico, que es en realidad el más poderoso, lo que están haciendo es divinizar lo femenino y someter a lo masculino a esta femineidad enrarecida. Lo femenino en un sentido muy restringido y muy pervertido del término. Lo femenino como objeto, como libertad mal entendida, como erotismo vacío, radicalmente separado del elemento maternal y fertilizador, de la ternura, del cariño, de la empatía. Todo esto es tremendamente coherente con el régimen capitalista, porque coincide, a pesar de las aparciencias de libertad, igualdad, con la mercantilización de lo humano y de las relaciones humanas.

Aquí vemos cómo la clave está, en contra de lo que se declara, en divinizar lo femenino y demonizar lo masculino. Destruir la relación horizontal entre seres asimétricos, que es la que da lugar a sociedades sanas, armónicas, estructuradas, que son las que oponen resistencia a las dinámicas perversas del capital y del Nuevo Orden Mundial. Atacan a su enemigo número uno que es el pueblo natural, tradicional, complejo, rico en el sentido más amplio del término.

Es la sacralización de lo femenino, pero en el peor sentido de la palabra, de lo femenino como objeto, de lo feminino como sexo vacío, animal y embrutecedor. De lo femenino como foto de revista, como espejismo, como ténica sibilina de manipulación, que es lo que representa la prostituta sagrada. El hombre se arrodilla ante esta fabricación artificial de lo femenino. Que se alimenta en definitiva de la energía fertilizadora, que al mismo tiempo se bloquea a nivel natural y se canaliza para cargar libidinalmente es sistema artificial.





Cuando Álex se dispone a tocarla, su álter masoca entra en acción y le impide hacerlo. Como decimos, el polo masoquista, reprimido, es el que están fomentando en la sociedad, con estos seres psicópatas como referencia. Al mismo tiempo que el polo sádico-perverso-lascivo se está utilizando para cargar libidinalmente todos los dispositivos mercantiles, tecnológicos, estatales, etc. Vemos cómo la disociación del polo sádico y el polo masoquista es central para arrastrar a la sociedad según una agenda perversa y satánica, como es el transhumanismo.



Después vemos cómo la Isis hollycapitalista saluda al final de la representación. Kubrick nos está diciendo que toda esta ingeniería de destrucción de las sociedades sanas y armónicas se está haciendo en buena medida desde el aparato de producción de ficción del sistema, incluido el conocimiento dominante, que es también una ficción. Nos está hablando de este poder del espectáculo, de la capacidad de la ficción de producir realidad. Observése al Capellán, una vez más, fuera de la Pirámide.



Al final del espectáculo, el Ministro saluda al público. Kubrick nos muestra que son parte de la Pirámide masona, que no son más de dos masones de dos grados diferentes, pero que ambos están inscritos en un mismo culto a Lucifer. Mientras seguimos viendo al Capellán fuera de ella.



Pero al final el Ministro invita al Capellán a salir al escenario. Y vemos su complicidad, por activa o por pasiva, con esta degradación del hombre y la instauración progresiva y encubierta del transhumanismo.



Iglesia y masonería —nótese el ajedrezado en el puño de la camisa— trabajando finalmente codo con codo en la destrucción de las sociedades tradicionales para convertirnos en ganado manso, infértil, desarmado, obediente, robotizado, estupidizado.

El Capellán y el Ministro representan también en cierta forma la dialéctica hegeliana de derecha conservadora e izquierda progresista, una de las falsedades centrales que sostiene toda la farsa de la política.



Álex regresa a su casa (de adopción), y allí encuentra la sopresa de que sus padres han alquilado su habitación a otro joven. Con esto Kubrick nos está diciendo de otra manera que Álex es también un hijo adoptado, que en realidad no es más que uno de una mecánica de infiltración de hijos negros de familias Illuminati en la sociedad:
"... ellos, más que como a un huésped, me tratan como a un hijo... [...] ... se han portado conmigo como unos padres...", le dice el nuevo inquilino a Álex.


Además, significativamente, le han hecho un contrato de 2(11) años:
"Hemos llegado a una especie de acuerdo" dice el supuesto padre.




Pero a un nivel más profundo nos está mostrando la mecánica de rivalidad que se utiliza en la producción de seres sagrados desde la antigüedad, hasta el día de hoy en los programas de control mental, y de la que encontramos la expresión más pura en los gemelos míticos, de Rómulo y Remo a Jacob y Esaú.

Esto parece confirmarlo el que, cuando Álex le pregunta a su "padre" por la serpiente Basilisco, este le dice que ha tenido un accidente. Kubrick se está refiriendo al mito de Anfitrión, de cuya mujer nacen los gemelos Hércules e Ificles. Hércules vence a la serpiente y así se convierte en el hijo divino, relegando a Ificles al puesto de hijo mortal. Este método lo siguen utilizando hoy las logias y los programas de control mental institucionales. La muerte de humanos propicia la producción de seres divinos.Todo el sistema es un culto pagano y sacrificial.



En otras imágenes vemos que el supuesto padre no tiene ninguna autoridad sobre Álex, lo que confirma que se trata de una familia de adopción que sabe poco de la mecánica perversa Illuminati, que es más víctima que verdugo en ella. Aquí están representando a la clase obrera completamente manipulada por las castas del poder-religión. Álex solo entiende el lenguaje del trauma que ha recibido de su verdadera familia y de los controladores e instituciones que han seguido.

Así es que Álex se convierte en un solitario, sin familia y sin raigambre. Kubrick nos sigue hablando a varios niveles, diciéndonos que en lo que consiste el Nuevo Orden Mundial y el transhumanismo es en destruir todos los lazos sociales naturales y transformarlos en lazos de dominación por la élites.

Entonces el esclavo se vuelve a encontrar con el mendigo al que dio una paliza, que se la devuelve, junto al resto de homeless que lo acompañan.



Y lo mismo sucede con unos polícias que lo rescatan de la paliza de los mendigos, que resultan ser sus compañeros de banda. El "665", tan cercano al 666 satánico, abunda en lo que ya nos ha mostrado Kubrick sobre el trasfondo satánico de los aparatos represores del Estado.



Los ahora policías lo llevan a un lugar apartado para vengarse de lo que les hizo en su momento. Los dos postes nos dicen que entramos en el territorio de la logia. Y el rótulo "DIVERT" hace las veces del teléfono rojo: el Estado es solo la fachada que esconde en su centro las cloacas. Especialmente en el ejército, en la policía, en la inteligencia.





Pero lo que van a hacer con el no es simplemente darle una paliza, sino de hecho someterle a un ritual de cercanía a la muerte, que remite a la interpretación que ofrecimos en su momento, cuando los tiró al canal, como una forma de bautismo masón.



Y la tormenta y los rayos nos confirman que seguimos en el ámbito del MK Ultra.



Kubrick enlaza con la tormenta y los rayos el episodio del bautismo traumatizador con el siguiente, en el que vuelve a encarnar a Edipo llegando por azar a su "hogar". Y después seguirá poniendo los truenos de fondo cuando hablan de la Técnica Ludovico:
"Hogar, hogar, hogar, eso era lo que yo buscaba, un hogar. Y a uno llegué, sí, pero como me encontraba tan mal, no me di cuenta de que ya había estado allí antes."

"... toda aquella casa me resultaba tan familiar."
Kubrick sabe que la palabra "hogar" se utiliza como un disparador de disociación. Y nos está diciendo que Álex no se acuerda de su infancia traumática, porque forma parte de su mente disociada.



La volumetría descompuesta de la vivienda nos habla de un hogar desestructurado y de mentes disociadas.



Volvemos a ver un episodio parecido al del inicio, pero ahora en lugar de Mrs. Alexander encontramos a un Hércules hollycapitalista, que es de hecho otro Alexander. Como se ve, la homosexualización es central, pero además es incestuosa, la del padre con el hijo, como sustitución de la relación heterosexual. Aquí está la clave para entender la vinculación entre homosexualización y pederastización, para los que no lo hayan entendido.

Mr. Alexander sodomiza a Ificles-Álex pero se deja sodomizar por su hijo Heracles. Otra vez el polo sádico y el masoca. Kubrick lo dice todo esto en voz baja para no escandalizar al público bienpensante.

La referencia a estos personajes es apropiada, porque este forzudo y Álex vuelven a ser los dos gemelos, Hércules e Ificles, del mito de Anfitrión.

Kubrick nos está mostrando hasta qué punto los mitos son encubridores de las mecánicas reales de producción de seres sagrados de las castas de iniciados. No es que Heracles sea divino e Ificles sea humano, sino que la estructura gemelar y la exposición al abuso, al trauma, al ritual de sexo y sangre, resultan en un gemelo que se impone sobre el otro, que es el que las castas de turno consideran el hijo legítimo, mientras que al otro lo sacrifican o lo destinan a labores menos nobles. Un gemelo para sodomizar y otros para ser sodomizado. Y la matriarca bien podrida en la tumba.

El padre le dice a Álex:
"No eres el primero que llegas en este estado. A la policía le gusta dejar sus víctimas por aquí. Pero es providencial que tú, que eres otra clase de víctima, hayas venido a mi casa."
Nos están diciendo entre líneas que Mr. Alexander pertenece a la logia, que está más allá de la ley, infiltrada en la policía. Nos están hablando de rituales satánicos. Y nos están confirmando que Álex es una víctima, pero una víctima de abuso ritual intergeneracional y de control mental.

Álex reconoce la vivienda y a Mr. Alexander, y teme que este le reconozca a él. Pero recuerda que todos llevaban máscaras en el momento del ataque. Y a pesar de todo Mr. Alexander lo reconoce. Es otra clave que nos da Kubrick para que comprendamos que no lo reconoce porque sea el cabecilla de la banda, sino porque es su hijo, del que ha abusado desde que es un bebé.



Otra vez volvemos a ver la bañera, y numerosos detalles significativos: el verde de los rituales de misterios, la cegera de Edipo, el espejo y el azul MK Ultra, alusiones a Bafomet y a la esvástica.

Entonces, es el único momento en que se relaja de toda la película. Porque está, literalmente, en su "casa". Porque estamos ante el bebé o niño Álex.

Mientras Álex se baña Mr. Alexander llama a unos "amigos". La historia superficial es que van a utilizar al joven para desacreditar al gobierno y sus métodos de reforma de presos. Pero la historia profunda es que forman parte de la misma trama masona que utiliza el MK Ultra, incluso con descendientes de sus propios linajes, para actuar en las sombras de Estado de derecho.

Álex canta la canción "Singing in the Rain" con la que violó y torturó a Mr. y Mrs. Alexander al comienzo del filme.



Y efectivamente, Mr. Alexander, al escuchar la canción, recuerda la situación traumática y no puede soportarlo.

Pero si lo leemos a un nivel más profundo, hay que entender la historia oculta en un sentido temporal invertido con respecto al de la historia real. Si Kubrick está poniendo tanto énfasis en repetir exactamente las mismas tomas es porque nos está invitando a leer este nivel profundo que se esconde bajo el nivel superficial.

En otras palabras, Mr. Alexander es el primero que traumatizó a Álex. Pero a su vez el padre fue traumatizado por el abuelo. Kubrick nos está hablado del "eterno retorno" de la violencia, del "eterno retorno" del Falo pederasta-felado-sodomizador-violador. De ahí que el símbolo de la esvástica sea tan significativo.

Y lo hace junto a los libros, para que comprendamos que estos forman parte de la mecánica de control mental social. Que los intelectuales dominantes tienen que ser también traumatizados. Esto se aprecia muy bien en todo ese ambiente enrarecido de la academias, que huelen a semen homosexual reconcentrado en cada rincón.



Después de su baño (ritual) Mr. Alexander ofrece a Álex una comida. Aquí vemos la actitud ambivalente del padre, a medias hospitalario y a medias agresivo, que expresa la confusión de roles de la que venimos hablado, y que es central en al abuso intergeneracional.



A Álex le ofrece la misma bata que llevaba puesta el día de la agresión, lo que refueza nuestra interpretación circular.



El padre insiste en que beba el vino que le ofrece. Y Álex se ve obligado a hacerlo con ciertas reticencias. Es un símbolo del linaje, de la continuidad de la sangre. Pero también del abuso intergeneracional y del satanismo con el que suele estar vinculado.

Al mismo tiempo Kubrick está mostrando en qué consiste la hospitalidad en el mundo Illuminati, siempre escondiendo la ambición, el resentimiento, la envidía, el miedo, los celos, la represión, los intereses materiales, el ansia psicópata de poder.



Y en todo momento está presente el otro joven, lo que nos está hablando de la estructura gemelar. Nótese el parecido entre ambos y la copa de vino situada entre los dos, más cerca del que representa a Hércules del Álex-Ificles. Y el verde del ritual de la fertilidad que ya vimos.



Mr. Alexander invita a unirse a la fiesta a "gente muy, muy importante", que "se interesan por ti". Y conforman un pentagrama satánico invertido, que nos muestra la vinculación entre el abuso intergeneracional y el ritual. Y su conexión con la estructura de poder del Estado profundo.

En esta reunión le preguntan a Álex por la "Novena Sinfonía", y este responde:
"—No puedo soportar la Novena Sinfonía. Al audear la Novena me entra algo así como una sensación extraña. Y entonces solo pienso... bueno, en evaporarme.
—¿Cómo dices?
—Evaporarme, señora. Quiero decir, morirme. Solo deseo morir tranquilo, en paz, sin dolor."
Estas palabras ponen de manifiesto que estamos ante un programa de control mental, en el que se ha asociado la personalidad disociada a la música. Pero también en su vinculación con los rituales de cercanía a la muerte, que se practican desde la antigüedad.

Nos habla también de la cultura occidental como síntoma, como signo de su decadencia, de su autosuicidio, como prolegómeno de la desaparición del humano que conocemos hoy, para dar lugar al futuro transhumano.

Durante la conversación Álex pierde el conocimiento, víctima de un narcótico que le han puesto en el vino. Pero esto también nos habla de que lo están preparando —no tanto a él como al bebé o al niño que fue— para un ritual satánico.



Después vemos a Álex en el ático de la vivienda, escuchando la "Novena" de Beethoven, de manera traumática, que le están poniendo desde el sótano.

Estamos en medio de un ritual satánico en el que están traumatizando al pequeño Álex. El Álex que vemos en el ático no es más que el álter disociado que este trauma produce.

Pero también esto es un símbolo de cómo la música surge de los sótanos de una civilización, de los traumas colectivos, que esa música contribuye a enmascarar. Esta es la gran paradoja de la cultura que Kubrick ha sabido muy bien comprender. Su papel es esconder, meter la mierda debajo de la alfombra.



Álex no puede soportar la música, pero es porque la está asociando al abuso sexual y a la tortura que está padeciendo en este momento. Kubrick sabe que el tiempo lineal es una farsa. Sus símbolos están todo el rato poniendo en cuestión este tiempo lineal que también han inventado las castas sacerdotales.

Los espejos nos hablan de la disociación y las dos sillas, una derecha y otra invertida, creemos que aluden al pentagrama satánico. Y quizás las hojas de palma a los rituales egipcios.

En la superficie creemos que no soporta esta música porque ha sido condicionado para ello mediante la Técnica Ludovido. Pero en profundidad sabemos que es ahora (me refiero a su infancia) cuando se le está traumatizando por primera vez. Esta es la historia oculta que hay que leer a la inversa. Álex es un bebé o un niño del que están abusando ritualmente:
"Entonces comprendí lo que pasaba. La música que sonaba abajo, era la de mi viejo amigo Ludwig van, y su terrible Novena Sinfonía".
Si Álex dice "viejo amigo" es porque nos está hablando de su infancia, de la música que escuchaba mientras su padre lo sodomizaba y lo torturaba. Que es ya el comienzo de su programación MK Ultra, o más propiamente hablando, de la fase de abuso familiar que la antecede. Pero entre ambas hay una continuidad total. Esta es una de las claves para entender la película.

Pero al mismo tiempo nos está hablando a nivel del conjunto de la sociedad. La cultura lleva implícitos los traumas que una sociedad ha padecido y que ha reprimido en su inconsciente colectivo, su polo masoquista y su polo sádico, que la cultura políticamente correcta esconde por definición.

Es lo que parece sugerir este plano-secuencia muy elaborado, con el patriarca de los Alexander en el centro, bajo un cuadro de una mujer, que interpretamos como la antepasada del linaje, en momentos en que esta era la matriarca. Kubrick nos está hablado de la transición del matriarcado al patriarcado. Violación y asesinato de la matriarca para la instauración del régimen patriarcal. Esto encaja con lo que hemos dicho sobre la forma en que Kubrick invierte el mito de Edipo, asesinando a la madre en lugar de al padre.

Vemos cómo el musculoso acompañante de Mr. Alexander, que hemos identificado con el Hércules mítico, mira fijamente a la matriarca, de lo que deducimos que es también parte del linaje. Recordemos que lo que hace a este héroe ser Hércules es también un programa de control mental mediante trauma, que le apartan de los pechos de su madre desde que es un bebé para hacer de él un héroe sobrehumano, como hacen hoy las agencias de inteligencia con los supersoldados o los espías.

El hombre de la pareja de amigos "muy importantes" está introduciendo bolas de billar de color rojo en uno de los agujeros de la mesa. Esto es una alusión a la sodomía o a la felación. Mr. Alexander está ofreciendo su hijo a un superior en la jerarquía Illuminati como parte de un pacto satánico de poder.

Otra vez esto encaja a la perfección con lo que hemos dicho de la sustitución de la leche materna por el semen paterno, desde un principio. Y con lo que hemos dicho de la destrucción de la dimensión maternal de la mujer por parte del patrircado y el proyecto transhumanista. Insistimos, el transhumanismo no se puede entender en todo su alcance sin esta dimensión patriarcal, psicopática y satánica.

Ningún pueblo o cultura en su sano juicio decidiría exterminar lo que es el centro de su vitalidad como pueblo y cultura, esto es, la maternidad natural. Y sin embargo esto es lo que están haciendo con toda intencionalidad las élites que nos gobiernan en la sombra. Y los borregos lo aceptan y aplauden.



El padre disfruta torturando al hijo, porque se venga con él de la tortura que a su vez le infligió su padre. Pero al mismo tiempo sufre, porque recuerda que le han torturado y abusado de él sexualmente, porque es de esta manera como se identifica con su hijo.

El plano-secuencia nos lo muestra pasando por todos los extremos de esta lógica contradictoria, que hemos resumido como la disociación entre el polo sádico y el polo masoquista. Esta creemos que es la clave para comprender la disociación de la personalidad, esto es, la desestructuración y la psicopatía que produce el MK Ultra.

Mr. Alexander mira hacia arriba, porque le está ofreciendo al espíritu de sus antepasados el sufrimiento de su descencendencia. Es una inversión radical de lo que estamos acostumbrados a ver, que pone de manifiesto la psicopatía que sufren las élites satanistas que ostentan el poder-religión en la sombra. Se identifica con su linaje, tanto en sentido ascendente como descendente, precisamente porque todos ellos comparten esta característica perversa, según la cual solo pueden obtener placer en los extremos del sadismo o del masoquismo.

Pero la lógica es la misma en toda la cultura, como una forma de control mental de masas. Los cultivados-traumatizados rinden homenaje a sus antepasados culturales torturando a las masas con su alta cultura, que encubre y legimita la violencia que contiene. Traumatización, programación y encubrimiento por doquier de la dimensión perversa, masoquista, sádica, que atraviesa todo lo humano.



Bajo el efecto traumático de la "Novena" Álex decide tirarse por la ventana. Pero aquí vemos cómo su cárcel no es otra que la Pirámide truncada masónica. Sus palabras nos muestran que está bajo el efecto de la programación. Que no se trata más que de un subprograma Omega de suicidio que los controladores instalan en los esclavos para que se active cuando accedan de manera consciente a los álters inconscientes. Como se veía antes, la ventana por la que se va a arrojar aparece por primera vez reflejada en el espejo, esto es, en su álter suicida.
"De pronto, videe lo que tenía que hacer, lo que quería de verdad hacer, evaporarme de una vez, largarme para siempre de este mundo cruel y sin piedad."


En la ventana vemos otra vez el 5, y Álex se lanza desde el vano central, mientras vemos en primer plano, de las dos sillas con 5 palmas, la girada, esto es, el pentagrama invertido.

Además, la decoración de esta habitación parece ser la de un bebé o un niño pequeño. Esta habría sido la habitación en la que Álex habría sido abusado, además de en los rituales satánicos en el sótano. Satán - sótano - sotana.



Tras el intento de suicido vemos a Álex en un hospital, severamente afectado por la caída:
"Volví a la vida después de un negro, muy negro entreacto, que pudo haber durado millones y millones de años."
Kubrick nos está hablado de esos traumas fundacionales de la cultura humana, que nos conforman, pero que, al mismo tiempo, todo el aparato de producción de mitos, de ideas, de cultura, etc., enmascara. Esto es, el ritual de sexo y de sangre. Nos está mostrando la programación mental de Álex como un símbolo de la programación mental de toda la sociedad. El esclavo MK Ultra vive en sus carnes y en una sola vida lo que las sociedades en su conjunto han vivido a través de milenios. El bíos sagrado es el paradigma de la zoé profana.



Álex sale del coma al mismo tiempo que el médico y la enfermera de la UVI están fornicando. Los gemidos de dolor del joven se confunden con los de placer de la pareja. Kubrick ha entendido muy bien que el placer y el dolor en el límite se funden. Y que el lenguaje remite en última instancia a estas contradicciones lógicas, lo que supone que no pueda ser nunca completamente sistematizado racionalmente, como pretenden los lingüistas, que pervierten el lenguaje queriendo diseccionarlo como a un animal de laboratorio, en lugar de dejarse hablar por el ser cultural que encarnan.

También ha comprendido muy bien la vinculación entre resurrección y erección, que protagonizaba los rituales fálicos de Osiris y Dionisio. Recordemos que Álex es también Osiris, el último humano sacrificado por su hermano gemelo Set-Satán, antes de que nazca el Horus transhumano. El MK Ultra es eso, una forma de sacrificar al humano, de arrastrar al conjunto de la sociadada a una psicopatía autodestructora, como hoy vemos con la homosexualidad y la pederastia.



Los masones han conseguido cargarle el muerto del intento de suicidio de Álex al Gobierno. Si estas sociedades son secretas es, además de para esconder su perversión y su criminalidad, para tirar la piedra y esconder la mano, para que cuando las cosas no salen bien haya siempre alguien para que sea el chivo expiatorio.

Pero a un nivel más profundo, Kubrick nos está diciendo que los llamados Estados de derecho, infiltrados por las sociedades secretas, son cómplices de este sacrificio del humano.





En la figura de la psiquiatra, con su peluca de controlada mental, que le hace unos test estúpidos y anota las respuestas, Kubrick nos muestra la complicidad de la psiquiatría oficial con toda esta agenda perversa. Desde las universidades, las asociaciones profesionales, los categorías de patologías, las fundaciones, lo que hacen es encubrir la disocición mental producida por el abuso generacional y la programación mental institucional y derivarla hacia otras patologías que no amenacen el sistema criminal. O calificar como "falsa memoria" la de aquellos que hayan conseguido desprogramarse y exponer los abusos.



Por último, le visita en el hospital el Ministro del Interior. Otra vez hay que leer este episodio a varios niveles. Al nivel superficial es el Ministro que le pide discupas por lo que le ha sucedido y le dice que le va a proporcionar ayuda, un trabajo, etc. Pero a otro nivel estamos ante la trama de compromisos y "ayudas" entre masones para trabajar en la sombra: "Nosotros siempre ayudamos a los amigos", le dice el Ministro.

El intento de suicidio le ha causado mucha impopularidad al Gobierno, pero ahora van a invertir la situación con la labor de Álex recuperado y con el control de los medios.

Todavía a otro nivel, en la manera como el Ministro da de comer al inválido Álex, podemos ver en qué se basa el poder-religión: en hacer de los pueblos y de los individuos seres inválidos, impedidos, embrutecidos, y después hacerse pasar por benefactor que nos ofrece protección, seguridad, que "crea" empleo, etc.



La película termina con una sorpresa que el Ministro ha preparado para Álex:
"Es algo así, como te diría, como un símbolo de nuestro nuevo pacto, un pacto entre dos amigos."
La sorpresa es la "Novena Sinfonía" de Beethoven. Y los medios de masas. Álex es un MK Ultra en toda regla y a partir de ahora va a trabajar al servicio de los "amigos" (la logia) y de sus agendas encubiertas.



Vemos a Álex volver a entrar en trance al escuchar la música.



Y el dedo pulgar simboliza el Falo que, como hemos visto, es el protagonista del poder-religión patriarcal que seguimos padeciendo desde hace tres o cuatro milenios.

Pero la prensa nos muestra otro elemento importante. Otra vez se cierra el bucle, el "eterno retorno" del que venimos hablando. Álex fue programado mediante ficciones. Ahora le toca a él generar las ficciones que van a su vez a programar a otros esclavos MK Ultra y al conjunto de la sociedad. La ficción produce la realidad, pero esa ficción es una ficción que esconde en su interior la realidad del trauma.

Esta es la clave para comprender cómo la ficción puede producir la realidad. Porque el goce y la violencia sintéticos que se muestran en el escenario del poder-religión, que a su vez producen deseo y violencia reales en las sociedad profana, encierran una dosis de realidad demasiado real, demasiado traumática, como es la de los seres sagrados de todos los tiempos, o los MK Ultra de hoy.



La última imagen de la película resume a la perfección todo lo que hemos dicho. Son dos programados, dos esclavos sexuales, dos pervertidos y psicópatas, creados por las sociedades secretas y las cloacas de los Estados, que las masas aborregadas toman como modelos para su autodestrucción. Es el dominio aparente de la mujer sobre el hombre, pero la mujer objeto, la mujer agresiva, la prostituta sagrada.

Secretamente sigue reinando el Falo del poder-religión que ha traumatizado a ambos esclavos, el Falo perdido de Osiris con el que Isis concibe a Horus, el transhumano. El transhumanismo es una religión necrofílica en la que se rinde culto a la hierogamia de una Isis-esclava sexual y un Osiris despedazado. Todo ello bajo el dominio del Falo-dildo Illuminati, catorceavo fragmento no encontrado de Osiris.

Continúa en http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/02/en-el-nombre-del-falo-del-padre-y-del.html

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.