2017-02-16

"La naranja mecánica": la ficción parece más verdadera que la realidad (3)


La disociación del polo sádico y del polo masoquista en los MK Ultra tensa el espectro psicopático del resto de la sociedad.

Continuación de http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/02/la-naranja-mecanica-el-eterno-retorno_15.html.



Tras el episodio en la casa de la Esfinge, Álex es detenido e interrogado en la comisaría. Kubrick sigue mostrándonos que este también es el reino del Falo, aunque no lo haga directamente. Que el Falo es el resorte de la disociación, pero también la disociación es el resorte del Falo, como podemos deducir del Ojo. Eterno retorno del Falo y de la disociación. El Ojo es el ojo disociado, el ojo sádico, el ojo desempatizado, el ojo ideal para ser parte de la cadena de mando, en todas las escalas de la pirámide.



Volvemos a ver en la comisaría al Sr. Deltoid, que se mueve en ella como Pedro por su casa. No porque lo estipule la legalidad, sino porque ocupa un puesto superior en la logia. Álex los llama "hermanitos", pero al Sr. Deltoid le dice "hermano señor". Jerarquía masónica y jerarquía fálica, porque él ha sido uno de los controladores de Álex desde su infancia.

Deltoid le dice que ha asesinado a la mujer de la casa de la Esfinge, y se alegra:
"Ya eres un asesino, pequeño Álex, un verdadero asesino."
Porque es de lo que se trataba desde un principio, de hacer de él un criminal para poder manipularlo más fácilmente en las cloacas del Estado. Pero también se alegra porque era una mujer y porque era su madre. Y porque toda este plan satánico de destrucción de las sociedades tradicionales pasa por la extinción de la maternidad, de las madres, del elemento maternal de la mujer. Por eso Kubrick ha invertido el modelo de Edipo y Álex ha asesinado a su madre y dejado vivo a su padre.



Aquí se ve de la manera más evidente como el Sr. Deltoid es solo un asistente social de cara a la galería. Su intención ha sido desde el principio traumatizar y pervertir al "pequeño Álex", para, como veremos, hacer de él un esclavo MK Ultra.





Otras referencias a la cercanía entre perversión y homosexualización. Kubrick sabe muy bien que todas aquellas organizaciones en las que predomina o predominaba lo masculino y la violencia reprimida —el ejército, la policía, la política, la iglesia, la academia— son caldos de cultivo privilegiados para la transgresión de las relaciones naturales, esto es, para la pederastia y la homosexualidad. Recordemos el ambiente enrarecido que da origen a la razón en la Antigua Grecia. Si algo anal es la racionalidad. La institución patriarcal homosexualiza, pero la misma lógica rige para toda la sociedad, aunque no sea de una manera tan intensa.


Otra alusión velada a la rosacruz.

Nótese cómo la saliva que le escupen en la cara conforma una curiosa cruz junto con las tiras de esparadrapo. Y en el centro vemos una venda blanca manchada de rojo. Es justamente donde el policía lo torturaba con el dedo pulgar fálico momentos antes. Se trata de otra referencia velada de Kubrick al rosicrucianismo. Para que entendamos en qué consiste, más allá de las declaraciones políticamente correctas.



Y de la rosacruz pasamos al crismón, fusión del sacrificio y la hierogamia. Esta interpretación parece confirmarla el que la "P" se vea derecha en la visión aérea de la prisión.



También el que en el episodio inmediatamente anterior hayamos visto a Deltoid y a Álex enmarcados por estructuras de tres líneas a 120 grados. Pirámide ctónica y pirámide urania.



Y bajo la "P" del crismón, Kubrick no solo nos muestra la "S", sino que sabe que, en realidad, se trata de 2 "Ss", esto es, de las dos serpientes del caduceo hermético, o las dos espirales que giran en sentido contrario: catábasis y anábasis.

En otras palabras, en la cárcel no hemos abandonado el ámbito ritual. El alto masón sabe que todas las instituciones son estatales, democráticas, racionales, capitalistas, etc., pero solo en la superficie. Que en el fondo siguen estando regidas por una mecánica religiosa y ritual, sacrificial. Que, como vamos a ver, el paso de Álex por esta es solo una fase más de su iniciación.



Y en efecto, lo primero que vemos en la cárcel son bañeras, y seguiremos viendo más a lo largo de la película. Y le sentencian a 14 años, otra cifra importante en los cultos lunares. El MK Ultra es también Osiris despedazado en 14 pedazos, de los que se perderá el pene. Porque su pene es el Falo del linaje Illuminati: Pindar.



En la cárcel seguimos viendo que la represión institucional es una herramiena privilegiada de homosexualización. El agente que lo recibe le dice que se desnude, y cuando se ha quitado los calzoncillos, le mira los genitales y le pregunta:
"¿Eres homosexual o lo has sido antes?"
Este frase se puede leer entre líneas. Con independencia de que "seas" o no "seas", de que "hayas sido o no" homosexual, la cárcel se encargará de convertirte. La cultura hollycapitalista consiste toda ella en la homosexualización y la pederastización de las masas. Hasta que consigan que nos de asco el sexo natural. El plan está muy avanzado y se consumará de aquí a unas décadas.





Kubrick sigue mostrándonos de manera evidente en qué consisten las instituciones del Estado, fachada del régimen capitalista. Con gran economía de medios nos está hablando al mismo tiempo de varias prácticas sexuales.



Más referencias a la felación en esta toma, en la que vemos al capellán de la prisión en contrapicado, agarrando con fuerza el atril.



Mientras unos internos miran con deleite al preso recien llegado Álex, junto a un pie de vela que hay que interpretar otra vez en clave fálica.



Y en contraplano vemos al protagonista, que se ha convertido en ayudante del capellán. Bajo el pie de vela vemos una cruz templaria, que parece sugerir las relaciones homosexuales en este antecedente de la masonería, y su papel como organización infiltrada en el la Iglesia Romana.



Álex pasa muchos ratos en la biblioteca de la prisión, dirigida por el capellán.



Mientras lee la Biblia se imagina a sí mismo como centurión, golpeando a Cristo camino del Calvario. O como patriarca judío, disfrutando de sus esclavas:
"Me encantaba cuando los jehudos [judíos] se daban de furtas, y luego bebían su vino hebreo, y se iban a la cama con las criadas de sus esposas."


Kubrick ha comprendido mucho mejor que las masas adoctrinadas de hoy que el centro de las religiones han sido siempre la violencia y el goce transgresores. Que bajo las iglesias se esconden prostíbulos y salas de tortura. Ha entendido mejor que los akabaladémicos que la Biblia es un manual de poder-religión escrito en clave por iniciados para iniciados, un repertorio de técnicas de seducción, engaño, coacción, chantaje, traición, prostitución, tortura, asesinato, infiltración, subversión, operación psicológica, propaganda. La moral es solo el barniz superficial.



Pero además, vemos cómo el capellán toca a Álex mientras este lee la Biblia, con sus dedos sucios... Y vemos sus ojos de MK Ultra. Kubrick nos está diciendo algo mucho más crucial, que estamos desarrollando en otros artículos y vídeos: que la Biblia opera también en base a la programación mental mediante trauma. Que determinados símbolos están ahí para funcionar como disparadores de álters disociados. Al mismo tiempo que encubren para los profanos la realidad. Los violadores o sodomizadores aparecen como ángeles, los mayores criminales y psicópatas están retratados como honrados patriarcas, las prostitutas sagradas aparentan ser castas vírgenes, la guerra de conquista se vende como privilegio a la Tierra Prometida, etc.

Como programado Álex puede leer la Biblia desde distintos álters, de la misma manera que en el conjunto de la sociedad los cristianos devotos solo ven el lado bondadoso, y los iniciados y las altas jerarquías de las iglesias se deleitan con la perversión, la lascivia y el sadismo que encierra cada episodio, leído entre líneas.



Después de haber hecho "méritos" —podemos imaginar qué tipo de méritos, si observamos cómo se cubre los genitales— Álex le pide al capellán formar parte de la Técnica Ludovico, para la reforma de los presos.



De la misma manera que lo vimos antes en la casa de su padre encubierto, Kubrick nos muestra los libros en el contexto de la perversión, la degradación moral y la hipocresía. La cultura oficial como una de las armas fundamentales del poder-religión. Fundamental para entender la dominación por el espíritu, la de los iniciados, los judíos, los jesuitas, los akabaladémicos, etc.

El capellán le dice a Álex que él "conoce bien los impulsos que inquietan a los jóvenes privados de compañía femenina". Nos está diciendo lo que han hecho todas las organizaciones sociales: canalizar las energías libidinoso-agresivas hacia determinados objetivos políticos.

A la guerra no solo van mayoritariamente hombres porque estén más dotados para la lucha, sino porque la concentración de energías masculinas resulta en una mayor agresividad contra el enemigo. Pero también sabemos que estos flujos se orquestan y se armonizan mediante la violación y el sacrificio de vírgenes. De Ifigenia a Marilyn Monroe.

Hoy la estrategia se ha invertido por completo al interior de las sociedades pacificadas. Se trata de generar la guerra entre los dos sexos, por un lado, y fomentar las relaciones homosexuales y pederásticas, por otro. Dos caras de la misma moneda y con el mismo objetivo: fracturar la célula fundamental de las sociedades que es la familia.

Lo que hay que decir es que Kubrick, a pesar de mostrar la perversión de la iglesia, reconoce que esta está por el libre albedrío de los individuos, como vemos en la resistencia que el capellán opone a la Técnica Ludovico:
"La bondad se escoge. Si el hombre no escoge deja de ser hombre."
A pesar de todo, Kubrick es más cristiano que masón. Dentro de lo malo, preferimos lo menos malo.




Una imagen muy expresiva de lo que son las prisiones: círculos viciosos en los que la violencia se realimenta, en los que se producen y almacenan criminales, de los que el poder dispone en cada momento en función de las circunstancias. Para a su vez alimentar la espiral de la violencia social, el bucle del derecho, el crimen y la pena.

"El crimen se alimenta con el castigo", dice el Ministro del Interior en su visita a la prisión. La prisión es como una batería eléctrica, un lugar donde se almacena energía libidinoso-agresiva transgresora para disponer de ella a voluntad. El motor de los cambios está siempre en esta criminalidad y en mover artificialmente la línea roja que separa a los criminales legales —los poderosos— de los ilegales.

Todo el sistema opera de manera radicalmente distinta a como dicen los akabaladémicos y los funcionarios al servicio del Estado criminal. Para transformar la ley, se incrementa el crimen, y se convence a la sociedad de que deben cambiarse las leyes para evitarlo. El principio de la bandera falsa, del problema-reacción-solución a distintas escalas. Todo ello bajo el imperio de la Pirámide masona, como vemos en la imagen.



Esta misma idea del ciclo, del "eterno retorno", está en el "18" que vemos en primer plano, como sucedía en "2001", que se corresponde con el ciclo de Saros. Pero que antecede a los 19 años del ciclo de Metón. Álex va a aprovechar la oportunidad que se le presenta y salirse se este bucle para meterse en otro.



El Ministro entra en la celda de Álex y enseguida sabemos que es parte de la hermandad. (Hermandad es un eufemismo para hablar de obediencia ciega e inconsciente a la jerarquía satánica.) No le interesan las hemosas mujeres desnudas que cuelgan de la pared, por cierto, al lado de la Cruz, sino el busto y la fotografía de Beethoven.

La historia superficial es que Álex va a presentarse como un candidato a la Técnica Ludovico. La historia oculta es que ha sido ya elegido y preprogramado por sus controladores, como abusado intergeneracional, para seguir siendo traumatizado en un programa MK Ultra.



Como decimos, en la vista del Ministro Álex levanta la voz espontáneamente para llamar su atención. Le dicen que asesinó a una mujer y el ministro lo considera un buen candidato a la Técnica Ludovico, mientras le mira los genitales y vuelve a hacer un gesto fálico con las manos:
"Excelente. Emprendedor, agresivo, listo, joven, cruel, vicioso. Servirá."


En el despacho del gobernador de la prisión Álex acepta someterse al programa Ludovico. Le conmutan su pena a cambio de ofrecerse voluntariamente al tratamiento. Significativamente, no le dejan ni leer el contrato:
"Pone que aceptas voluntariamente someterte al tratamiento Ludovido, a cambio de la conmutación de tu pena", dice el Gobernador con otro gesto fálico de sus manos.
El responsable de la prisión dice no estar de acuerdo con los métodos del Ministro, pero al mismo tiempo vemos que se limita a obedecer sumisamente sin ofrecer resistencia. De la misma manera que vemos dos teléfonos en su escritorio, uno negro y otro rojo, que nos muestran en qué consisten los llamados Estados de derecho: en la doble moral, en la doble legalidad, en el doble juego. Cuanto más nos acercamos a la cumbre del poder más reina la transgresión impune. Esta es la regla de oro para comprender en qué consiste el poder-religión y todas sus instituciones. Y es lo que representa aquí el telefono rojo.



De la prisión Álex es conducido al Centro de Orientación Ludovico, que nos dicen que está fuera de la ciudad. Esto es, fuera de la ley. Vemos exagerados movimientos que nos recuerdan a las SS alemanas.



Los recibe un doctor con aspecto marcadamente ario, junto a otro teléfono rojo, y un policía. Kubrick nos está hablando de la total continuidad existente entre los programas de control mental nazis y los nazicapitalistas que retomaron los vencedores atlantistas-sionistas. Todas las fabricaciones del Hollycausto están también ahí para tender una cortina de humo sobre este tema.

Es difícil decirlo de manera más evidente: la ciencia, la tecnología, la medicina, son también formas de guerra y de violencia. El médico es un sádico sublimado. El Dr. Mengele es el patrón de los médico que nos recetan veneno con una sonrisa en la boca y una bata blanquísima. 



Pero el doctor, además de una ario alemán es un masón, como deducimos del ajedrezado de su camisa. El guardia de la prisión le hace firmar tres papeles, con lo que nos viene a decir que en última instancia los dos son marionetas de un poder superior que los maneja.



La Técnica Ludovico es una tapadera del programa de control mental MK Ultra. Pero lo más interesante es que Stanley Kubrick coloca a Álex en el frente de una gran sala de cine. En una escena anterior le preguntaba a la Dra. Branom:
"—¿En qué consiste el tratamiento?
—No es nada complicado, te vamos a pasar unas películas.
—¿Como en el cine?
—Algo parecido."
Kubrick, que sabe algo de cine, nos lo está diciendo de manera evidente. Los programas de control mental son solo la vanguardia de una programación de toda la sociedad, mediante la industria del espectáculo, los medios de masas, la educación. Todo ello íntimamente vinculado al ejército y la inteligencia.

Hay programados duros y blandos. Álex es un programado duro, y como tal, es un intermediario entre las élites y sus agendas y las sociedades profanas. Todo ello en el marco de transformación progresiva de la víctima en culpable, de la que venimos hablando.



Significativamente, los científicos forman parte del público de la sala de cine. Son también programados mentales. Y esto otra vez a distintos niveles: MK Ultra con mentes disociadas para los proyectos más clasificados, y controlados blandos en el resto de los escalafones de la ciencia, la tecnología y la medicina oficiales. Individuos altamente adotrinados, sin los que no se podría hacer de todo esto una guerra de cuarta y quinta generación contra los pueblos. La academia como gran maquinaria de guerra encubierta.



Y en el centro de todos ellos vemos al Dr. Brodsky y a la Dra. Branom, como gran sacerdote y gran sacerdotisa de este ritual de producción de seres sagrados, que es en definitiva el MK Ultra. Como en otras épocas las religiones de misterios produjeron a los Moisés, a los Hércules, a los Rómulo y Remo, a las vírgenes-prostitutas de turno, etc.



Otra referencia a la masonería, en el pañuelo de la Doctora.

Con una música de fondo que recuerda a un ritual satánico, Álex es expuesto a imágenes de violencia, lascivia, sadismo. Dice explícitamente que está viendo "una de esas al estilo de las que hacen en Hollywood".



En un episodio vemos algo muy parecido a lo que hemos visto en la realidad: cuatro jóvenes vestidos de blanco con las mismas protecciones en los genitales y sombreros negros muy similares. Atando cabos comprendemos que la pandilla de matones callejeros de la que forma parte Álex no es tan espontánea como parece. Es la industria cultural la que la ha creado. Es la ficción la que crea la realidad. Y en esta ficción el lugar central lo desempeñan los seres sagrados hollycapitalistas que son los MK Ultra, Monarch, etc.



Y mientras observa las imágenes Álex nos habla en off. No al conjunto de la sociedad, sino a sus "hermanos y únicos amigos". Hasta en este detalle Kubrick nos está diciendo que la película se puede leer a un nivel profano y a otro iniciado:
"Y de pronto, ¿qué me diríais? ¡nuestro viejo amigo el vino rojo rojo, que es el mismo en todas partes, estaba allí, a pedir de boca, chorreando! ¡Qué belleza!"
Kubrick nos está hablando de esta componente sádica, que es fundamental para entender el paganismo, la masonería y el satanismo, tres nociones que están muy cerca unas de las otras. Y nos está hablando del trasfondo sacrificial y ritual de todo esto, con la referencia a la sangre-vino, a la embriaguez, al dionisismo, etc.
"Es curioso que los colores del mundo real solo parecen verdaderos cuando los videamos en una pantalla."
Esta es una frase clave. La dialéctica entre la ficción y la realidad no la entenderemos si no es en el marco de esta ritualística, y en última instancia del ritual de sexo y sangre. Es la escenificación de la violencia y el goce lo que hace que "parezcan verdaderos", en la medida en que este goce y esta violencia sintéticos crean deseo y amenaza reales. En este sentido la ficción crea la realidad.

Pero para que esto funcione los actores deben ser seres sagrados, que han sufrido en sus propias carnes el goce y la violencia real que escenifican. No es solo Stanislavski. Es Stanislavski + MK Ultra, como ha sugerido Rafael Palacios.



Después volvemos a ver los mismos personajes, con trajes blancos y sombreros negros, violando a una mujer (otra esclava). Otra vez un sombrero militar, para que comprendamos en qué consiste el monopolio de la violencia por parte de los Estados, en qué consisten en última instancia los ejércitos, las policías y el resto del aparato represor de los Estados llamados de derecho. (Derecho a transgredir impunemente en las cloacas del Estado profundo).

Ella tiene una peluca MK Ultra, lo que nos da a entender que estamos ante un protocolo normalizado: el mismo sistema produce las vírgenes que desahogan los impulsos de las tropas, de los policías, de los agentes de inteligencia. Lo mismo con la pederastia. El crimen es solo la otra cara del sistema que dice basarse en la legalidad. En la práctica es este crimen anómico el motor de todo el sistema, de su transformación, de la implementación de las agendas de las élites.

Álex comienza disfrutando de las imágenes de sexo y violencia. Pero con el tiempo se siente cada vez más incómodo. El Dr. Brodsky dice:
"Dentro de poco la droga producirá en el individuo una parálasis aparentemente mortal, unida a un profundo sentimiento de terror y desamparo. Uno de los primeros en someterse a esta prueba la describió como algo parecido a la muerte. Una especie de ahogo. Hemos comprobado que es a lo largo de esta fase cuando el individuo asocia de modo más provechoso la violencia que contempla con su propio entorno traumático."

Está aludiendo a los rituales de cercanía a la muerte, que se han utilizado desde la antigüedad en las religiones de misterios, y que hoy son parte de los programas MK Ultra. Aquí vemos la cercanía entre estos programas, la masonería y el satanismo.

Kubrick nos está hablando al mismo tiempo del control de masas duro y del blando, pero teniendo en cuenta que la clave en todos los casos es la disociación de la personalidad. Generar un individuo disociado que disfruta sádicamente de la transgresión sexual y agresiva, y al mismo tiempo reprime en el inconsciente estas tendencias. La programación lo que hace es provocar el salto de unas a otras de estas personalidades en función del uso que se quiere hacer de ellas.

Se trata en suma de hacer de la mayoría de la población una masa sumisa, mansa, demonizando cualquier forma de participación activa en el goce y la violencia. Pero al mismo tiempo hacer de ellos individuos pervertidos, lascivos, sádicos, que difrutan pasivamente de la violencia y el sexo que la industria cultural y los medios les ofrecen.

De ahí que, entre las imágenes que le obligan a ver a Álex, vemos del nazismo, de Hitler, de guerra, etc.

La música es el símbolo compartido socialmente que vincula la personalidad disociada. Encubre la violencia y el goce transgresor, la lascivia, el sadismo, al mismo tiempo que remite a todo esto de manera inconsciente. Es el elemento dionisíaco de la "Novena Sinfonía", como leemos entre líneas en la "Oda a la Alegría".

La cultura como gran cortina de humo del trasfondo sádico del poder-religión. Como elemento de cohesión —esta misma "Oda" es el himno de la farsa llamada Unión Europea—. Trasfondo sádico que es, en última instancia, el verdadero ingrediente de la cohesión social.

Pero la clave está en la disociación del polo sádico y del polo masoquista, que se produce de la manera más marcada en los MK Ultra. En resumen, hay álters puramente sádicos y álters puramente masoquistas. Y estos son las referencias que arrastran a toda la sociedad hacia una zona psicopática, las que la arrastran fuera de su naturalidad, de su salubridad, de su armonía. Hemos hablado de esto en un vídeo que publicaremos próximamente.

Continuará.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.