2017-03-13

Santa Brice Taylor (5): la boda blanca y la boda negra


Brice Taylor y Craig en su boda blanca, pero que estaría acompañada de una boda negra, organizada por los satanistas que los controlaban.

Continuación de http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/03/santa-brice-taylor-4-el-clan-kennedy.html.

A los 13 años Taylor ya sabía quién sería su marido: Craig Ford, otro MK Ultra. La programación mental es a menudo progamación cruzada, programación familiar, progamación clánica.  El trauma comienza en la sangre, corre por las venas de uno antes de que sepa ni siquiera que existe.

Su futuro matrimonió se selló con un ritual en la Primera Iglesia Presbiteriana de Woodland Hills, y desde entonces ambos fueron programados de forma cruzada (#5).


Brice Taylor, con el que sería su esposo, Craig Ford, otro MK Ultra.

Otro detalle importante para comprender el trasfondo satánico de los programas de control mental es, en este caso, que la boda blanca de Brice y Craig estuvo acompañada por una boda negra:
"Para mantener nuestra vida secreta oculta, Craig y yo también fuimos obligados a participar en una 'boda negra' aparte, que había tenido lugar antes de la boda blanca. Tuve que usar un traje negro largo y un velo negro y Craig lo llevaba todo negro, incluyendo una camisa de color negro con su traje negro. Se llevó a cabo al aire libre, en un parque, de noche. El Reverendo McKelvey llevaba un vestido negro y también nos casó en esta ceremonia" (#19).

Curiosamente Don Ho era conocido por su versión de la famosa "Canción de boda hawaiana".

La lógica de la doble boda, o en este caso, del ritual de desvirgamiento paralelo al matrimonio, siguió en su luna de miel en Hawai, donde asistieron a un concierto en directo de Don Ho, y a continuación el artista la utilizó sexualmente en su camerino:
"Don Ho me invitó a pasar, sacó la cabeza por la puerta y le dijo a mi marido: «¿No te importará compartir tu joven y bella novia conmigo, verdad?»
Mi marido miró al suelo y dijo: «No, señor». Craig parecía nervioso y agitado, pero sonrió.

«Así me gusta, sin complaciones», dijo Don Ho, mientras cerraba la puerta detrás de nosotros.

Me dijo que quería que yo luchara, que pareciera una violación: «De verdad me gustaría violarte, aunque no sea de verdad. Seguro que disfrutas siendo f-----a. ¿O eres una virgen... que viene a mí para que la inicie?»"
Aquí vemos lo que decíamos. No parece una casualidad que se hayan acabado de casar y que Don Ho hable de iniciar a la novia, esto es, de los rituales de desvirgamientos primitivos, precisamente en Hawai. Estos serían también, como la boda negra satánica, una especie de doble ritual, de boda sagrada que complementa la boda profana.
"Según lo indicado, corrí por la habitación, escapando de sus avances, hasta que me cogió y desabrochó la cremallera de la parte posterior de mi vestido. Me lo quitó, me quitó las sandalias y dijo que iría, en serio, quitándome lentamente el resto, y que tenía un gusto particular para los sujetadores y las bragas bonitas.

Don Ho me sentó en un gran sillón y empezó a besarme, y luego me golpeaba, y me besaba de nuevo. Era muy extraño. Primero era suave y un momento después era violento. Había estado bebiendo. Después de quitarme el sujetador y las bragas me dijo que tenía que «espolvorearse la cara» y esnifó una línea de cocaína. Se acercó, se arrodilló a medias y comenzó a tener relaciones sexuales conmigo. Dijo que le gustaban las mujeres estrechas, y se satisfizo en mí con bastante rapidez; pero ni se quitó los pantalones, sólo la camisa. [...]

Durante el resto de nuestra luna de miel fuimos a varias otras islas de Hawai, incluyendo Maui. Fui utilizada sexualmente por otros personajes de la política en otras islas" (#19).
Después de su boda Taylor trabajaba algunos días de las semana como asistente en una clínica dental. Su trabajo consistía en colocar implantes dentales en algunos pacientes. Como vamos a ver, a otras esclavas de abuso infantil y programación mental:
"Repartidas dentro de mis obligaciones «ampliadas» como asistente dental, había «tareas especiales», que comenzaron cuando un hombre trajeado, haciéndose pasar por un comercial de medicamentos, me dio pequeños implantes que yo estaba programada para insertar en los empastes de algunos 'selectos' jóvenes pacientes. Muy a menudo, eran niñas bonitas. Un día, mientras otra asistente dental y yo estábamos muy ocupadas empastando una pieza a una niña de 10 años, que era especialmente hermosa, y cuyo padre era un rico y prominente dentista de la USC (Universidad del Sur de California), en las cercanías, me sorprendí al ver aparecer un pelo púbico, cuando hurgaba con mi instrumento dental entre sus dientes. Mi asistente y yo nos miramos la una a la otra con horror. A pesar de que estaba bajo control mental, comprendimos lo que esto significaba" (#19).
Como vemos, las redes de programación mental son complejas. Unos programados programan a otros. Unos programados implantan dispositivos biométricos a otros. Unos programados transmiten mensajes o disparadores a otros. Etc. Es una red compleja en la que hay distintos niveles, en la que la mayoría no sabe que forma parte de ella. Porque la base de su funcionamiento es la represión de las experiencias traumáticas y al mismo tiempo la vinculación de toda una serie de actividades a estas, de manera que también se conviertan en inconscientes, en robóticas. 


LOS NIÑOS JACKSON SON SODOMIZADOS EN SU INICIACIÓN HOLLYMUSICAL


Los hermanos Jackson, con su patrocinador Bob Hope.

Brice Taylor nos dice que Bob Hope patrocinaba a los hermanos Jackson, antes de que fueran famosos, y que fue testigo de un singular ritual de iniciación a la perversión hollywoodense-hollymusical, cuando estos tenían unos 4 o 5 años:
"Bob me dijo que apoyaba y patrocinaba a los Jackson, cuando daban el salto a la profesionalidad. Su padre traía a los chicos, y yo recuerdo haber visto cómo los metían en una habitación lateral en la que las luces estaban encendidas. Todos ellos tenían que bajarse los pantalones, y antes de su actuación, un hombre grande los violaba a cada uno de ellos, puestos en fila. Después los llevaban a otra habitación diferente y los vestían con pequeños trajes, y los enviaban al escenario a cantar. Debido al control mental a que estaba sometida, no estoy segura de dónde estábamos exactamente, pero creo que era al principio del Show de Ed Sullivan" (#21).

Los Jacksons 5 en el Show de Ed Sullivan en 1969.

https://vimeo.com/165693778


NEIL DIAMOND FILMA PORNOGRAFÍA PEDÓFILA Y BESTIALISTA


Neil Diamond, junto a Sammy Davis Jr. y Bob Hope.

Neil Diamond fue otro de los artistas a los que Brice Taylor proporcionaba mensajes, para que los incluyera en sus temas, además de servicios sexuales:
"...teníamos sexo, y yo le susurraba frases programadas al oído, que incorporaba en sus canciones, o frases para el programa de bloqueo. O en otras palabras, como decían nuestros controladores, frases «para mover la generación, para llevarla a otro nivel»" (#21).

"Cuando estaba con él le proporcionaba palabras o frases para las letras de sus canciones, después del sexo. Cuando estábamos en nuestro estado «acogedor», programado, me decía: «dámelo, bonita», y yo le descargaba todo lo que me habían dicho. Y más tarde esto aparecía, una y otra vez, en sus canciones. Entre nosotros, él lo atribuía sólo al hecho de que yo era su eterna inspiración. Me utilizaban con Neil tal y como lo habían hecho con Elvis, lo que me lleva a pensar que Neil también estaba programado" (#21).

"... estaba entrenada para reflejar en él lo que mis controladores querían que yo misma fuera, hiciera, dijera y sintiera. Muchas palabras de sus canciones eran disparadores de mis propios programas, como «Starlight» (Luz de estrella), «Starflight» (Vuelo de estrella), y «Turn on Your Heartlight» (Enciende la luz de tu corazón)" (#21).
Con Neil Diamond, como ocurría con Elvis Presley, vemos cómo utilizan la programación cruzada, utilizando programados complementarios que de alguna manera se refuerzan entre sí:
"Cuando estaba con Neil me sentía fusionada con él. No sabía quién era yo, dónde acababa y dónde comenzaba. Estaba programada para magnificar su esencia, para que él pudiera sentir y ver más allá de sí mismo. A menudo era utilizaba para contener a Neil, para llevarlo de vuelta a sí mismo, conducir su «yo» de nuevo a él, cuando sentía que lo daba todo a las multitudes y al público. Con el tiempo fui testigo de que esto era un problema para una gran cantidad de estrellas programadas. Me enviaban a hacer este servicio a otros famosos, tanto hombres como mujeres, que tenían que reflejarse en otra persona para mantener sus «yos» programados. A veces se perdían, y yo estaba programada para ayudarles" (#21).
Además, en la finca de Neil Diamond se filmaba pornografía con niños y animales:
"A menudo se filmaba pornografía en su finca. Bob enviaba a Neil a gente de sus fiestas, a los que eran sexualmente salvajes, para filmarlos en pornografía. No importaba si sólo eran niños. El negocio de la pornografía de Neil era tan grande que mantenía a muchos en Malibu, Pacific Palisades, Ventura, Calabasas y los esclavos de Agoura Hills muy ocupados. Utilizaban familias programadas enteras. Los vídeos de 'Sexo con familias' eran populares en los años 80 entre un determinado grupo y Neil parecía totalmente fascinado observando a las familias juntas. Amaba los cuerpos. Decía que era un gran conocedor del cuerpo humano como una forma de arte. Era por eso que me decía que le gustaba filmar el acto más bello de la tierra, el acto del amor, cuando se alcanzaba el máximo grado de intimidad. Decía que los niños deberían poder disfrutar abiertamente de los placeres del sexo. Preguntaba: «¿Por qué tienen que esperar para disfrutar de estos placeres naturales?». A mí no se me ocurría ninguna respuesta."

Neil Diamond en un camerino, con su hijo Jesse y su mujer Marcia, en 1972.

Pero después Taylor recordó que sus hijos formaban parte de las filmaciones pornográficas, que tenían para Neil un carácter religioso:
"Desgraciada y tristemente, recordé que estaba programada para llevar a mis hijos a las grabaciones de Neil. Cuando llegábamos yo entraba como si fuera mi propia casa. Sabía dónde estaba escondida la llave, la que usaba todo el mundo, y nos poníamos cómodos. La norma en la casa de las colinas de Neil era dejar la ropa y los zapatos en la puerta. De lo contrario no estaba permitido entrar en el «santuario», como él lo llamaba. Neil frecuentemente salía con su bata de seda y sus zapatillas negras, para encontrarse con sus «clientes», como él las llamaba. Él las miraba de arriba a abajo, y si le resultaban especialmente atractivas quería tener relaciones sexuales con una o más de ellas después de la filmación. [...] Neil también filmaba porno bestialista. Daba cocaína a los niños y los filmaba en su casa o en algún otro lugar de la propiedad. A veces los niños de la [organización infantil] 4-H llevaban a sus animales, y filmaban a los niños teniendo relaciones sexuales entre ellos y con los animales. Nos veían como como abejas obreras y sin cerebro. Hacíamos lo que nos decían" (#21).
Brice Taylor nos dice que a muchos artistas se les proporcionaban esclavos sexuales como ella, porque sus productores y controladores no querían arriesgarse con compañías no seguras, en las que no podían confiar, que podían echar a perder su reputación o influenciarlos de una manera no conveniente para sus intereses. Y Taylor era una de estas esclavas, también para otros artistas como Quincy Jones, Burt Reynolds y Eddie Murphy.


REFORZANDO LA MENTE DISOCIADA DE BARBRA STREISAND


"My name is Barbra" (Mi nombre es Bárbara, 1965) de Barbra Streisand, que incluía el tema "My Pa" (Mi papi).

Nos dice que Barbra Streisand estaba también programada, y era utilizada también para transmitir mensajes a otros programados, como es el caso de su interpretación de "Somewhere Over The Rainbow", vinculada a "El Mago de Oz":
"Ella fue programada para transmitir mensajes, sin ni siquiera saber que lo estaba haciendo, a millones de personas. Cantaba sus canciones, que estaban llenas de palabras que habían sido previa y cuidadosamente seleccionadas para activar o bloquear ciertos programas en otras víctimas de control mental.

Mi propia programación estaba vinculada a muchas de sus canciones. Las víctimas de control mental escuchan la letra de una canción y captan las frases que coinciden exactamente con su programación. Las palabras que escuchan les vinculan con la memoria subconsciente de experiencias traumáticas pasadas, destinadas a mantenerlos desamparados y completamente bajo control mental. Barbra cantaba una canción titulada "My Pa", que me dijeron representaba mis sentimientos hacia mi padre, de manera que estas palabras fueron fuertemente vinculadas con mi estado emocional, creando un sentimiento de amor y seguridad con respecto a mi padre, cuando en realidad me estaba torturando constantemente, casi cada día. La letra decía: «Mi padre puede iluminar mi habitación de noche con su sola presencia, y hacer que un sueño atroz no importe, solo con una sonrisa de oreja a oreja...», etc."
https://www.youtube.com/watch?v=jWgZa0dcH3w


Barry Gibb y Barbra Streisand en la portada del single "Guilty" (Culpable, 1980).

Nos habla también de primera mano, porque estaba programada con él, del tema "Guilty" (Culpable) de Barbra Streisand y el músico de los Bee Gees Barry Gibb. En el que encontramos temas como la "oscuridad", vinculada a situaciones traumáticas y rituales satánicos, o frases como "no hay nada culpable" utilizado para legitimar las transgresiones de todo tipo, u otra vez el tema de la "autopista hacia el cielo", un clásico disparador de álters. 

https://www.youtube.com/watch?v=ltwhdIjAHqU

Como hacía con otros artistas, Taylor le proporcionaba a Barbra Streisand todo el apoyo psicológico que necesitaba, incluido el sentimental y el sexual (#21). Con Streisand Taylor volvía a operar como una suerte de álter ego, que reforzaba las personalidades programadas de la actriz y cantante.

Lo que hacen es construir personalidades artificiales, muy extremas, muy al límite, pero que no están equilibradas con el conjunto de la personalidad. Lo mismo que hemos dicho del polo sádico y el polo masoca, pero llevado a otros extremos. De ahí que estas estrellas sean tan atrayentes, tan carismáticas. Pero también estén tan desestructuradas, sean adictas al alcohol y las drogas, cometan todo tipo de excentricidades e ilegalidades, sean tan inestables. Porque de hecho la mayoría son engendros creados por el ritual satánico, el abuso infantil y la programación MK Ultra.

La mayoría de estas estrellas, en la práctica, están simplemente interpretando, o, literalmente, encarnando distintas personalidadades creadas artificialmente, disociadas del resto de la personalidad. Interpretan personalidades robóticas creadas por los controladores, con fines de ingeniería social muy concretos.

En suma, esta estructura psicológica y social tan artificial tiene que ser reforzada permanentemente con alcohol, drogas, programación, terapia, refuerzos de sus controladores o de otros programados, etc. Esto es lo que hacía Brice Taylor con Barbra Streisand.


Barbra Streisand en un camerino en 1965.

Por eso nos dice Taylor que Streisand cambiaba a menudo de personalidad. Esta cita muestra hasta qué punto estas personas, con tantas personalidades disociadas, son tan inestables y necesitan de refuerzo frecuente:
"Cuando actuaba, como en el concierto que dio en su casa de Malibú, debía tener a alguien como yo para que la centrara interiormente, alguien que formara parte de su realidad programada, para que pudiera sentirse más fuerte. Para lograr esto, la programaban simulando que yo u otra persona estaba de pie a su lado en el escenario, dándole apoyo durante la actuación. Después de actuar, tal como estaba programada para hacer, transmitía la estrategia de su controlador a la multitud desprevenida, quizás parcialmente programada" (#21).

LA FAMILIA REAL BRITÁNICA UTILIZA A LA ESCLAVA SEXUAL


El Príncipe Felipe de Edimburgo y Bob Hope.

Taylor acudía también a las fiestas que daban los Rockefeller en Navidad en su mansión de Nueva York. Allí, como en otras ocasiones, Rockefeller le ofreció al Principe Felipe, como un obsequio sexual, a la esclava Taylor  (#14). Suponemos que se refiere al Duque de Edimburgo, porque habla de él a la vez que de Carlo, y porque aparece en la portada del libro. Los preparativos eran similares en estos casos:
"Como de costumbre, siempre me mantenían en un aislamiento extremo antes y después de llevarme a estas fiestas y me tenían sin comer ni beber la mayor parte del tiempo hasta que era dejada de nuevo en el avión. Me decían qué tenía que decirles a las personas clave durante las fiestas, y continuaba transmitiendo sus importantes mensajes después de la fiesta, cuando tenía relaciones sexuales con una persona que previamente habían elegido. Cuando terminaba mi trabajo me interrogaban y me ponían en aislamiento de nuevo, antes de ser trasladada de vuelta a casa, en California" (#14).

La Reina Isabel II de Inglaterra y Bob Hope se saludan con una sonrisa de complicidad.

Además de con el Príncipe Felipe, Taylor fue utilizada con el Príncipe Carlos:
"Me prostituían con el príncipe Phillip y también con el príncipe Charles. En una ocasión, el príncipe Charles me contó que a la realeza se le da el derecho y la reserva de tener relaciones fuera de la familia real. Me dijo que era de interés nacional que la realeza siguiera estando equilibrada y feliz, y que se ponían todos los medios necesarios para conseguirlo. El requisito era que debían ser discretos y no les pillaran.

Me prostituían tanto con Phillip como con Charles, en Los Ángeles, en diferentes ocasiones, y me ponía al día con ellos en otras ocasiones, en Washington DC, Londres y Nueva York" (#22).
Después, Taylor volvería a tener relaciones sexuales con el Príncipe Charles en la Isla de Kauai (Hawai) (#34).

Esta es la amoralidad característica del poder-religión de la que siempre hablamos. Es la otra cara de la moneda de la moral pública. Como las bodas blancas y las negras, como las misas blancas y las negras, como la magia blanca y la negra.


El Principe Carlos y Camila de Cornualles en 2013. Los reyes son antes que nada farsantes. El poder-religión es antes que nada un escenario, un teatro.

Lo interesante es que ni siquiera la Casa de Windsor escapaba a las redes de control y manipulación por parte de otros linajes de poder, consistentes en parte en el uso de estas esclavas sexuales:
"La familia Rockefeller me consiguió una cita con Charles y yo tenía instrucciones de ser simplemente una buena oyente con él, y de informarles después de lo que dijera. Querían saber cuáles eran sus sueños, deseos, gustos y aversiones, para poder utilizar esta información en el futuro, para controlarlo, y en última instancia, para controlar a su país" (#22).
Brice Taylor dice que los Rockefeller y Kissinger trataron intencionadamente de desestabilizar la pareja Carlos-Diana, como una forma indirecta de desestabilizar el Reino Unido. Pero nosotros creemos que todo esto, incluido el sacrificio de la Princesa, forma parte de una agenda más general, que no es otra que la agenda transhumanista de desestructuración de la familia tradicional.


EL VIENTRE SAGRADO CONCIBE PARA LA FAMILIA REAL BRITÁNICA


La Reina Isabel II con sus nietos, en una foto reciente.

Con respecto a la Familia Real Británica Brice nos cuenta algo muy singular. No está completamente segura de que fuese la Reina de Inglaterra, pero nos dice que llegaron a un acuerdo para que ella concibiera un hijo de Ronald Reagan, para entregárselo a la Familia Real o alguna de las ramas de su linaje.

Nos dice que a ella la consideraban de un linaje adecuado. Y por descontado, sabemos que formaba parte de una tradición de satanismo y programación mental, condición muy valorada por los linajes de poder, para ejercerlo con mayor eficacia:
"Creo que era la reina de Inglaterra, o al menos alguien de importancia. [...] Era muy terca y muy dominante. Por alguna razón personal no le gustaba en absoluto Nancy, y decía que Ron y yo hacíamos un dúo tan bonito que era una pena que no fuéramos pareja. Decía que Nancy le hacía parecer más viejo de lo que era, y que un bebé de Reagan y mío le haría feliz. Decía que sentía que había una química especial y que le gustaba mucho. Estaba convencida de que yo era Sharon Weatherby [su álter católico] y que tenía un excelente linaje. Todas estas cosas del linaje verdaderamente significaban mucho para ella y, por alguna razón, yo estaba en su punto de mira. Quizás el Consejo le había influenciado y le había dicho que yo era alguien que no era. No lo sé.

[...] Ella sabía de mis capacidades, de los archivos mentales, de las profundas declaraciones que hacía en público (como si hubieran sido programadas por el Consejo), del ingenio (también programado por el Consejo), y ella se daba cuenta de que yo tenía una estructura genética extraordinaria, y quería algo así. Me veía como una cría, como quien piensa en criar caballos o perros. Estaba realmente implicada en este tema y tenía metido en la cabeza conseguir un hijo mío con Reagan, a quien ella consideraba un padre perfecto.

Hubo muchas reuniones donde se discutió sobre este tema y, finalmente, consiguió lo que deseaba. El niño que parí para ella fue el resultado de muchas reuniones de negociación durante varios años. Las conversaciones comenzaron paso a paso, mientras ella y Reagan avanzaban con firmeza y definían su esquema; absurdo, por otra parte.

El niño que nació para la Reina debía ser educado en un ambiente estricto, y preparado para, más adelante, contraer matrimonio con alguien de la Familia Real. Era un bebé que se entregaría en manos de alguien de su entorno.

Dijeron que este bebé era un regalo de la diplomacia entre nuestros países. Reagan llamó al bebé una ofrenda de paz, para mostrar al Reino Unido nuestra disposición a tender una mano hacia el futuro de las relaciones con su país" (#23).

La Reina Isabel II y Ronald Reagan, así como Margaret Thatcher y Helmut Kohl.

Como se ve, estamos ante una mecánica hierogámica, ante una lógica de alianzas entre linajes. En buena medida encubierta. Sin duda, debió de existir también toda una ritualística. Taylor nos dice que el parto fue provocado prematuramente, lo que es habitual en estos casos, para hacerlos coincidir con determinadas coyunturas astrales. Y que lo hizo en pleno vuelo, lo que debió también de ser premeditado. Está implícito aquí el trasfondo satánico del sacrificio de la maternidad natural, con el simbolismo del parto en las alturas, lejos, también, de la Madre Tierra. No solo la madre es una madre negra, además el niño nació lejos de la Tierra.

A Taylor se lo arrebataron nada más nacer y no supo nada más de él. Otra vez se le niega al bebé el pecho y la leche...  

Otra cuestión interesante aquí es cómo se vinculan linajes Illuminati y esclavos MK Ultra. Si están interesados en que ella sea el vientre de este niño es porque procede de un linaje ya seleccionado. Recordemos lo que le decía su padre a Brice sobre su raza aria, su pelo rubio y sus ojos verdes. Recordemos de dónde vienen los Windsor, nombre tapadera para esconder que son los Sajonia-Coburgo-Gotha. Pero también se interesan por Taylor como vientre sagrado, sin duda, porque procede de un linaje de abuso intergeneracional satánico. First is first.


INCENTIVOS SEXUALES PARA LOS GANADORES


El equipo de fútbol de la USC en 1974.

Otro tema interesante es la vinculación de toda esta trama de control mental y satanismo con el mundo del espectáculo deportivo. Sospechamos que los temas de pederastia de los que nos hablan los medios de desinformación son solo la punta del iceberg de un fenómeno mucho más estructural, del que Taylor nos da algunas pinceladas muy interesantes.

Nos dice que era utilizada sexualmente por el equipo de fútbol americano de la USC (University of Southern California):
"Yo me acercaba a los vestuarios, al que el equipo iba durante el descanso. Muchas veces ni siquiera veía a quién le estaba haciendo el servicio. Me sentía como una máquina chupadora. Una vez, el entrenador me puso una falda de animadora, e hizo sexo conmigo delante de los robots de fútbol con control mental, que necesitaban un incentivo extra para jugar más duro, o como el entrenador les dijo: «Dad un paso adelante y disfrutad del coño. Conseguidlo mientras está caliente», decía, como si fuera un vendedor callejero y yo fuese un trozo de carne. Después les advertía a los jugadores: «... pero sólo si jugáis bien hoy». Si los jugadores lo hacían bien, y hacían en el campo lo que les había dicho el entrenador, entonces podían tener relaciones sexuales con una esclava. Y si lo hacían muy bien, podían tener una de nosotras por la noche. [...] También había robots de baloncesto con control mental en la USC. Me hacían tener relaciones sexuales con uno de ellos, en el vestuario, después de un partido al que fuimos una noche. Fue un rapidito, pues el equipo de baloncesto no era tan importante como el de fútbol americano" (#24).
A Taylor también la prostituían con el entrenador del equipo, y con diversas figuras de la Facultad de Odontología de la USC, incluido el Decano (#24).


LOS HIJOS DE ESCLAVOS SIGUEN SIENDO ESCLAVOS


La familia de Brice Taylor en 1984.

En 1975, con 24 años, Taylor tuvo a su hijo Kevin. Como ocurrió con el bebé que concibió para la Familia Real Británica, desde el primer momento le recordaron que su bebé no era realmente suyo, sino de la trama satanista que la controlaba. Esto es lo que le dijeron nada más dar a luz, en el hospital:
"«Este es nuestro bebé. No olvides nunca que nos pertenece. Lo entregarás cuando te toque. No reaccionarás a ello. Simplemente lo entregarás, como si fuera un saco de comida. ¿Lo entiendes? Di que sí con la cabeza si lo has entendido».

Asentí con la cabeza" (#25).
Ahora, la programación cruzada de Taylor con su marido se extendía también a su hijo:
"Estaba programada para no cerrar las puertas de nuestra casa de Agoura, y a menudo hombres trajeados se dejaban caer por casa. Siempre llevaban armas de fuego, y a veces un cuchillo. Estos hombres venían normalmente de tres en tres: uno para controlar y torturar a mi bebé, otro para torturarme a mí, y otro más para vigilar la puerta. Los hombres decían que tenían un «pequeño regalo para el bebé». Iban a la habitación de Kevin y lo sacaban de su cuna, donde estaba durmiendo. Sostenían a Kevin delante de mí y me amenazaban con una pistola, apuntándome a la sien. Me decían que si no cooperaba le cortarían el pene o el cuello. A veces le hacían cortes y sangraba. Ver con impotencia cómo hacían daño a mi bebé era la peor experiencia, y un sentimiento de pesadilla. [...]

Los hombres hacían distintas cosas cada vez que venían a molestarnos. A veces se llevaban a Kevin a otra habitación y, mientras estaban con él, otro hombre me reprimía. Yo me quedaba callada y sin poder hacer nada, mientras trataba de escuchar qué le estaba pasando a mi bebé. Este silencio era angustioso y muy doloroso, y siempre le seguía, tras lo que me parecía una eternidad, de los gritos del bebé llorando, con un dolor insoportable. Dios mío, los gritos y el llanto de tortura eran casi insoportables de escuchar. Yo estaba tan indefensa... No podía hacer nada, ni podía ayudar a mi hijo. Otra vez me preguntaron si quería ver un «niño azul», y luego uno de ellos procedió a meter el dedo en la garganta de mi bebé, hasta que se puso azul. [...]

Aquel tipo de trauma, ligado a mi instinto maternal, era suficiente para mantener intacta toda mi programación" (#25).
Aquí vemos otra vez cómo una de las fuentes fundamentales que sostiene toda la trama es el amor maternal, pero satánicamente invertido, para hacer de él una energía de control mental poderosísima. La mecánica es la misma a todas las escalas, solo cambia el grado de intensidad.

En 1978 Taylor tuvo a su segunda hija, Kelly, que cree fue fruto de ingeniería genética. Y que empezó a ser torturada y traumatizada, como el resto de la familia, desde que nació:
"La tortura y el trauma comenzaron justo después de su nacimiento. Mientras aún estábamos en el Hospital Valley Presbyterian de Van Nuys, California, tres hombres trajeados entraron en la habitación del hospital y cerraron la puerta. Cogieron a mi hija recién nacida de su cuna, la levantaron, y le pusieron una pistola en la cabeza. Otro hombre me puso una pistola en la cabeza a mí, y el tercer hombre montaba guardia en la puerta de la habitación. El hombre que me apuntaba a la cabeza dijo: «Si dejas de seguir las instrucciones, sólo una vez...» y apretó el gatillo, pero no pasó nada «... sólo tendremos que matar a esta preciosa criatura». Entonces el hombre que tenía a Kelly cogió un montón de Kleenex de la bandeja de hospital, los arrugó y los metió dentro de un vaso de agua para empaparlos. Sostenía a mi preciosa niña de cara al suelo y a la fuerza le metió el manojo de pañuelos mojados en la boca, impidiendo que respirara.

Con una pistola en la cabeza, yo miraba con un horror y un terror absolutos, mientras mi niña se atragantaba, amordazada, y luego se relajaba en los brazos del hombre. Pensé que estaba muerta. Luego dijo: «Esto es todo lo que hay. Es así de simple». Metió a Kelly en el baño e hizo algo para revivirla, porque después ella respiraba de nuevo, y comenzó a llorar muy fuerte" (#25).

Base naval de Point Mogu en Ventura County, California.

A Kelly la programaron, desde que era una bebé, en la Base Naval de Armamento Point Mugu, en California. Y cuando tenía unos 2 años programaban juntas a la madre y a la hija. O en otras ocasiones a los hermanos. Parte de la programación consistía en nadar con delfines (#25).

Brice Taylor participaba en programas de ingeniería genética. En estos ambientes tuvo acceso a conversaciones sobre el tema, que muestran la verdadera ideología racista, suprematista y eugenésica de las élites:
"Grabé en la memoria de mis archivos mentales lo que oí decir a los médicos aquella noche en la sala de operaciones: «Los hijos que tiene de su marido son inferiores a los creados aquí. Podemos fecundar este óvulo con esperma de primera clase para crear un género superior. Estos niños, un día, dominarán el mundo, y seremos capaces de eliminar las líneas genéticas más débiles. Se debe tener en cuenta esta raza avanzada. El plan ha sido cuidadosamente orquestado. Y sucederá con 'nuestras variedades' de liderazgo. Hemos escogido las cepas genéticas de los líderes, aquellos cuyo instinto es conducir, y para ello les hemos 'filtrado' salud, inteligencia y cualidades de liderazgo. Estos niños serán criados en aislamiento, como los líderes en la sombra, y se les enseñarán habilidades avanzadas desde el nacimiento, como meditación, dieta, modulación emocional, y serán alimentados con una dieta estricta de conocimiento superior. Los gobernantes del futuro serán élite en todos los sentidos, formas y maneras. Hemos empalmado sus cepas genéticas de salud e intelecto con las formas físicas perfectas del intelecto del donante, para crear la especie perfecta, tanto masculina como femenina. Estas cepas llegarán a la cima. Las formas serán tan avanzadas que los de la especie humana normal no serán capaces de competir, de manera que los nuestros serán la élite —la clase dominante— y las formas más bajas serán las llamadas abejas obreras. El hombre normal no puede competir de ninguna manera. Los nuestros son la élite. Pronto tendremos suficiente gente de la nuestra, cultivada e implantada bajo nuestra dirección y nuestra sabiduría, y ahora que sabemos cómo programar su mente desde el nacimiento, tendremos el control total y completo. Serán nuestra raza, nuestro género, de los que podremos estar orgullosos, creados a partir de la mejor estructura genética de la tierra. [...] El futuro de la tierra pertenece a los científicos. Es hora de eliminar a las razas inferiores»" (#25).
Como se ve, todo está mucho más vinculado de lo que parece. Programación mental y selección de linajes más aptos para ejercer el poder forman parte de un mismo proyecto. Y todo esto está a su vez íntimamente vinculado al abuso intergeneracional, al satanismo, y en definitiva, a la psicopatocracia. De lo que se trata es de crear una raza de seres humanos "superiores", que consideren al resto como inferiores, como ganado, como objeto. Y en esto el ritual humano juega un papel central, porque es el grado cero de esta radical distinción entre sujeto y objeto, entre verdugo y víctima.

Continúa en http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/03/santa-brice-taylor-6-la-pedofilia-de.html.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).