2017-05-18

"El graduado" o el incesto encubierto como estrategia de infiltración


La película "El graduado" de 1967, dirigida por Mike Nichols, es un reto de interpretación para todos aquellos que nos interesamos por el poder real en la sombra. Analizarla hoy parece especialmente oportuno, después de que Emmanuel Macron haya sido elegido Presidente de Francia, casado con una mujer 24 años mayor que él, de la que se enamoró a los 16, cuando era su profesora en el instituto. Seguramente en esta relación se esconde algo mucho más siniestro de lo que nos cuentan, y "El graduado" puede ayudarnos a identificarlo.

NIVELES DE INTERPRETACIÓN

Esta película es una de esas que se pueden leer a distintos niveles. Hay un argumento superficial, para el público general. Pero después a varios niveles de lectura, que nos estarían hablando de prácticas comunes entre los Illuminati, a través de las cuales ejercen el poder real en las sociedades.

En el nivel más superficial vemos la relación erótico-sexual de un joven graduado de 21 años con una mujer que le dobla la edad. Pero a un nivel más profundo, lo que vamos a intentar mostrar es que, de lo que verdaderamente nos están hablando, lo que el iniciado o el investigador del poder real en la sombra intuirá, es que estamos ante una relación de abuso infantil, vinculada a la programación de control mental mediante trauma, al programa MK Ultra o su subprograma Monarca.

Pero podemos llegar a un nivel todavía más profundo, y lanzar la hipótesis de que el graduado no es, en realidad, hijo biológico de los que parecen ser sus padres, que estos son solo sus padres adoptivos.

Esta es una práctica utilizada a menudo por los Illuminati, para infiltrar, de manera encubierta hijos biológicos en las sociedades, que pueden trabajar al servicio de su agenda sin ser reconocidos como pertenecientes a un determinado linaje de poder. Esta estrategia es mucho más habitual de lo que se cree, y muchos personajes centrales en la historia han sido descendientes directos de los principales linajes Illuminati. Si bien, a menudo, esto es difícil de demostrar, porque precisamente de lo que se trata es de que no se conozca.

Pero aún nos atrevemos a hacer un ejercicio de malabarismo interpretativo más osado, y proponer que los padres biológicos del protagonista de la película, son los Robinson. Esto supondría que la relación entre Benjamin (interpretado por Dustin Hoffman), y Mrs. Robinson (por la actriz Anne Bancroft) sería, además de abusiva sexualmente, incestuosa. Como también sería incestuosa, por lo tanto, la relación de Benjamin con la hija de los Robinson, Elaine. Quizás los que han hecho la película han querido dejarnos una clave para interpretarla en este sentido, eligiendo como el apellido de Benjamin "BRADDOCK", que se parece mucho al apellido de la actriz que interpreta a la Sra. Robinson, "BANCROFT". Ambos apellidos tienen 8 letras con 4 de ellas coincidentes, empiezan por la misma consonante, tienen rima asonante, suenan muy parecido: Braddock-Bancroft.

EL RITUAL DE AHOGAMIENTO

El dispositivo central de la película es la piscina, así como una pecera que Benjamin tiene en su cuarto, que no es más que la piscina en pequeño. Desde el principio vemos a Benjamin en el marco de la piscina y de la pecera, con multitud de detalles que hacen alusión a la programación mental mediante trauma, que a menudo utiliza técnicas y rituales de ahogamiento para producir la disociación mental.

El detalle más evidente de lo que decimos es el pequeño buzo que aparece dentro de la pecera, justamente al lado de la cabeza de Benjamin, al que después veremos encarnar a este buzo en la vida real. Sucede en una fiesta en casa de sus padres adoptivos. Vemos al graduado, que se resiste a la tortura a la que le someten, salir del interior de la casa, andando como un robot. Un detalle cómico si no fuerza porque nos está hablando, a un nivel más profundo, de la robotización que persiguen estos programas de control mental del conjunto de las sociedades. Después Benjamin se tira a la piscina, y lo vemos quedarse en el fondo una eternidad, con la cámara alejándose lentamente.

Pero lo más interesante es cómo el tema de la piscina y la pecera se asocia con la relación de Benjamin y Mrs. Robinson. En su primer encuentro, el plano muestra a Ben mirando al pequeño buzo, precisamente a través de la pecera, como si él estuviese dentro. Y entonces la Sra. Robinson entra en la habitación sin llamar, abriendo la puerta violentamente. Estamos, significativamente, en la habitación infantil de Ben. Esta entrada de la Sra. Robinson en la habitación la vemos trambién a través de la pecera. El director nos está queriendo decir con estos detalles mucho más de lo que se lee superficialmente. Intuímos que en esa habitación el niño Benjamin y la Sra. Robinson han tenido una relación mucho más íntima y mucho más intensa de lo que se nos dice explícitamente. Cuanto menos, una relación de abuso pederástico. Pero también, como vamos a intentar mostrar, incestuoso.

Después Mrs. Robinson le pide a Benjamin que la lleve a casa, y este le da largas. Entonces ella tira las llaves del coche en la pecera, que caen justamente sobre el buzo, y el graduado se ve obligado a obedecer.

Todos estos detalles, y otros muchos que vemos a lo largo del filme, nos están hablando de que la Sra. Robinson es una de las programadoras de Benjamin, que está sometiéndolo a trauma y produciendo su disociación mental.

En otro momento de la película, Benjamin salta sobre una colchoneta, en la piscina, y acto seguido lo vemos en la cama, sobre el cuerpo de su dominatrix.

A todo esto hay que sumar el tema musical que se asocia magistralmente al tema de la piscina, "El sonido del silencio" de Simon and Garfunkel, que nos habla de manera muy transparente de la programación mental:
"Hola oscuridad, mi vieja amiga
He venido a hablar contigo otra vez
Porque una visión silenciosa y astuta
Dejó su semilla mientras yo dormía
Y la visión que fue sembrada en mi cerebro
Todavía pervive
En el sonido del silencio"
O en otro fragmento:
"Bajo el halo de una farola de la calle
Me subí el cuello por el frío y la humedad
Y entonces el flash de un neón cortó mis ojos
Y partió la noche en dos"
Esta alusión a la programación mental, se puede reconocer desde las primeras secuencias del film, en las que Benjamin se desplaza pasivamente en un pasillo mecánico, mientras escucha la megafonía del aeropuerto, mirando hacia arriba en varias ocasiones, como si alguien lo observara. Frente a una pared de baldosas, mientras la letra de esta canción dicen:
"En sueños sin descanso caminé solo
Por calles estrechas empedradas"
Cualquiera que sepa un poco del programa MK Ultra/Monarch reconocerá aquí el tema clásico del camino de baldosas de "El Mago de Oz".

Pero la piscina articula también a este programado mental con el ámbito social. El episodio en el que Benjamin es obligado a ponerse el traje de buzo y tirarse a la piscina, ocurre precisamente en un fiesta, a la que los padres políticos de Ben han invitado a un círculo íntimo de amigos. La cámara se pone en el lugar del protagonista, y escuchamos su respiración con el fondo del "sonido del silencio". Stanley Kubrick volvería a utilizar extensamente este recurso, un año después, en "2001: una odisea del espacio", hablándonos también entre líneas del tema que más amenaza a la humanidad tal como la entendemos: los programas de control mental mediante trauma.

En otra fiesta anterior también encontrábamos a Benjamin solo, al lado de la pecera, mirando desde la ventana de su cuarto a un grupo de personas riéndose al lado de la piscina.

Y aún en otras ocasiones, las relaciones de Benjamin con figuras más mayores, a las que trata con un particular respeto, se dan en el marco de la piscina o de la pecera.

Pues bien, esta vinculación de lo social, del agua, y al mismo tiempo del aislamiento y la disociación de Benjamin, nos hablan, no solo de la programación mental mediante trauma, sino de lo que suele acompañarla, el ritual satánico.

Uno de estos episodios que se da alrededor del tema de la piscina es particularmente revelador. Los padres de Benjamin han invitado a casa al matrimonio Robinson, y el joven está tumbado en una colchoneta hinchable, en la piscina. Los dos matrimonios de colocan en línea y Benjamin los observa desde la colchoneta, deslumbrado por el Sol, que hace que sus rostros desaparezcan y ambos matrimonios se confundan.

Pues bien, creemos que esta imagen confirma nuestra interpretación de que los padres aparentes de Benjamin son solo sus padres adoptivos, que sus verdaderos padres biológicos son los Robinson.

Benjamin los observa con gafas de sol, y vemos como el Sol se refleja en ellas, precisamente en su ojo derecho. Esta es una brillante alusión por parte del director a la Pirámide Illuminati y a la péntada o pentarquía egipcia, formada por Osiris, Set, Isis y Neftis, en la base, y Horus en la cúspide. Pero también en el vértice inferior del abuso ritual satánico.

La Pirámide la encontramos de manera todavía más explícita en otro momento, en el que vemos a Ben, literalmente, dentro de ella, formada por la pierna de su dominadora.

Esto vendría también a confirmar lo que estamos proponiendo. Todos ellos pertenecen a la secta Illuminati y han pactado la adopción de Benjamin entre las dos familias o los dos linajes, como una estrategia de infiltración social. Hay que hacer del vástago un psicópata, para que pueda llegar alto en el régimen psicopatocrático, y esto se consigue con el falo y con la vagina dentada.

También parece confirmar todo lo que decimos la relación aséptica que Benjamin mantiene con sus padres adoptivos, en particular con su madre. Y al contrario, en casa de los Robinson, Benjamin es tratado con toda familiaridad, y hacen alusiones muy intencionadas a que se conocen de toda la vida. Como cuando el Sr. Robinson le dice: "Ben, te he visto crecer. Y en muchos aspectos te considero como hijo mío." Y después se ríe.

MRS. ROBINSON: GRAN SACERDOTISA ILLUMINATI

En cuanto a la Sra. Robinson, intuímos que es su madre, además, por la naturalidad y la dulzura con la que lo trata en algunas ocasiones, alternando con la dureza y la frialdad. En un momento del filme le dice a Benjamin: "Si me conoces de toda la vida."

Como decíamos, Mike Nichols no nos está hablando de simple abuso familiar, sino, como suele ocurrir entre los Illuminati, de abuso ritual. La pederastia es estructural. Es de hecho, y ha sido siempre, el centro del poder-religión. La filosofía griega surge, por poner solo un ejemplo, en medio del olor a sudor y a sodomía de los gimnasios-prostíbulos, como un subproducto de la disociación mental que produce el orden del falo.

Que estamos ante abuso ritual se pone de manifiesto en que Mrs. Robinson aparece a menudo ataviada con los signos de la gran sacerdotisa. No hay un momento en toda la película que no la veamos con vestidos o con complementos felinos.

De la misma manera, en el hotel en el que tienen lugar sus encuentros sexuales, se destaca una piña entre dos volutas, que se asocia a rituales de corte erótico y de la fertilidad, como los osiríacos y los dionisíacos. El tirso que llevaban los adeptos de Dionisio era un baston coronado por una piña. Y encontramos la piña en otro lugar central del culto fálico, hasta el día de hoy, como es el Vaticano. En concreto, en el Cortile della Pigna de los Museos Vaticanos, junto a dos pavos, a los que parece haber una alusión en los dos pájaros que vemos en el bar de los Robinson.

Que Mrs. Robinson es la programadora de Benjamin se pone de manifiesto en numerosos detalles. Cada vez que ella le pide algo, al principio este es reticente, pero después ella se lo vuelve a pedir de manera más directa y tajante, y este obedece como un robot. El director ha jugado con la ambigüedad, para que el público general lo interprete como simple sumisión. Pero los que sabemos un poco de programas de control mental reconocemos una relación de una controladora y un controlado.

Otros muchos detalles, insignificantes de otra manera, son también referencias evidentes al control mental. En el bar del hotel en el que Benjamin espera a la Sra. Robinson, le vemos reflejarse en la mesa de cristal. Y en ese mismo momento aparece ella, también reflejada en el vidrio. De la misma manera que antes, como hemos dicho, los veímos a través del filtro de la pecera.

En otro momento, Benjamin la llama por teléfono, desde el mismo hotel, y le facilita el número de la habitación en la que van a encontrarse clandestinamente. Todos estos detalles son prácticas comunes en el mundo de la programación, que es también el de la infiltración, el espionaje, las operaciones encubiertas, etc. Que es en definitiva lo estrategia central utilizada por los Illuminati para controlar a las sociedades desde dentro, sin ser detectados.

También en el hotel hay algunos detalles que nos confirman que estamos en el mundo de las logias y de las iniciaciones. Para entrar al bar hay que atravesar un vestíbulo con un ajedrezado masón en el suelo, y una puerta acristalada flanqueda por dos columnas. Antes de poder entrar, Benjamin tiene que ceder el paso a una fila interminable de personas, que son totalmente indiferentes a su presencia.

De la misma manera, la primera vez que Benjamin va al hotel, antes de encontrarse con la Sra. Robinson, los camareros y botones del hotel le ignoran por completo. Pero la segunda vez que va al hotel, esta vez con Elaine, todos le conocen y le saludan por su nombre.

A lo largo del filme encontramos muchas más referencias a las columnas y a los colores masónicos.

Todo esto hay que interpretarlo como una iniciación masónica. Benjamin tiene que atravesar el umbral del templo, descorrer el velo de Isis, internarse en los misterios de la perversión moral, para adquirir prestigio social en la secta Illuminati. Además, es significativo que Benjamin se encuentre en el mismo hotel con la Sr. Robinson y con Elaine, porque como veremos, estamos ante una estructura triangular que es esencial para comprender lo que está en juego.

Otro episodio cargado de simbolismo, que vuelve a incidir en la dimensión ritual de la relación entre Benjamin y Mrs. Robinson, se produce cuando ella lo invita a subir al cuarto de su hija Elaine, que aparece retratada en un cuadro. Lo interesante es que, en primer plano, vemos la cama de Elaine, con dos postes esquineros, que podemos interpretar otra vez como las Dos Columnas masonas, que son también las dos columnas que dan acceso al templo pagano, al lugar en el que se practica el ritual de sexo y sangre.

En otras palabras, el sancta sanctorum es la cama. De hecho la cama incestuosa. La Sra. Robinson, ataviada otra vez con pieles felinas y velos de Isis, se quita las joyas y las arroja sobre la cama. Entrar a este sancta sanctorum es de hecho, la forma de acceder al poder y al prestigio social. El poder-religión y la transgresión moral coinciden. Las leyes morales son para el ganado humano.

Todo esto confirmaría que estamos, sin lugar a dudas, en una mecánica ritual e iniciática, en la que la Sra. Robinson oficia como gran sacerdotisa Illuminati. Que sea madre biológica o no de Benjamin no es lo más importante. Lo importante es que es una "gran madre", que lo que se celebra es un incesto de la "familia" Illuminati.

Lo más interesante de este episodio es que tiene lugar en la habitación de Elaine, con un cuadro de ella como trasfondo, con el que las otras dos figuras están permanentemente dialogando. De hecho, Benjamin está solo en la habitación, mirando el cuadro de Elaine, cuando Mrs. Robinson entra bruscamente, desnuda, la vemos reflejada en el cuadro, y el joven gira rápidamente la cabeza, asustado. Otra vez, todos estos detalles, los reflejos, las puertas, las joyas, son disparadores de disociación mental.

Pero, como decimos, lo interesante es que aparecen las dos figuras contrapuestas de la madre y la hija. De hecho, cuando Mrs. Robinson entra desnuda en la habitación, su imagen se superpone a la de su hija Elaine. En otro momento volveremos a ver algo parecido, en un fundido en el que la madre y la hija coinciden, al mismo tiempo que el cigarrillo de la Sra. Robinson cae sobre el rostro de Benjamin.

De hecho el tema de los cigarrillos parece aludir, de forma velada, a la tortura. En su primer encuentro, en la habitación infantil de Ben, Mrs. Robinson dejaba las cerillas quemadas sobre la cama. Y después tiraba el cigarro encendido a la papelera, que Benjamin tenía que recoger y apagar. En otro momento vemos a Benjamin en una postura que creemos hace alusión al abuso sexual, en concreto a la sodomización del niño, con algún tipo de objeto. Todos estos detalles los interpretamos como alusiones veladas al abuso infantil. Insistimos, no como una forma de simple vicio o perversión, como tratan de hacernos creer los medios de desinformación, sino como una práctica estructural y perfectamente sistematizada que está en el centro del poder-religión desde siempre, que es lo que llamamos el orden del falo. Pero que puede también darse enfatizando su polo complementario, el de la vagina dentada, como es el caso de esta película.

LA SRA. ROBINSON PRODUCE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Benjamin invita a Elaine a salir, animado por sus padres y por el Sr. Robinson. En su primera cita la trata con gran frialdad y dureza. La lleva a un espectáculo de striptease. Allí vemos cómo Benjamin se sienta frente al escenario y Elaine de espaldas, mientras la striper se desnuda, se coloca sobre ella y mueve los dos pechos en círculo, con unas borlas en los pezones.

Este episodio nos parece tremendamente expresivo de lo que está en juego aquí. Y de hecho, de la manera cómo las élites están pervitiendo a las sociedades en nuestros tiempos. Pero lo interesante es comprender todo esto en el contexto del abuso infantil de Benjamin y de su programación mental. Lo que está haciendo la Sra. Robinson es pervertir a Ben y con ello demonizar el arquetipo demétrico de la mujer. Y lo hace ensalzando el arquetipo afrodítico. Esto es, lo que hacen es degradar el elemento maternal, nutricio, fértil, y sustituirlo por el erotismo y la sexualidad vacíos, degradantes, pervertidos, infértiles, que hoy nos invaden por doquier.

Hemos visto en otro contexto cómo, en el abuso infantil perpetrado por el padre, lo que se busca es hacer de la víctima el verdugo, hacer del masoca el sádico, y esto sobre todo de cara a la manera en que se producen las relaciones masculinas. Aquí volvemos a ver una mecánica similar, pero ahora con la madre haciendo el papel de verdugo y el hijo varón de víctima, lo que después se proyectará en la relación de pareja hombre verdugo y mujer víctima. Todo esto lo estamos viendo hoy en la llamada "violencia de género", que es el resultado de una ingeniería social muy sofisticada y planificada. Lo que consiguen es que el hombre degrade a la mujer, en la medida en que la compara con un modelo femenino pervertido intencionadamente por las élites en los grandes medios, la industria cultural, el sistema educativo, etc. También lo hacen en el otro sentido, pero en este filme lo que vemos sobre todo es el primer caso.

Lo interesante es que el símbolo de los pechos girando, de esta Afrodita capitalista, es el mismo que el que vimos de las volutas flanqueando la piña dionisíaca, que a su vez hay que interpretar como un símbolo fálico. Las dos volutas girando describen, evidentemente, el signo del infinito. Todo esto lo podemos interpretar también como el eterno retorno de la mecánica perversa de la que estamos hablando, en la que la gran sacerdotisa pervierte al iniciado, y este a su vez desprecia a su compañera.

Insistimos, esta película nos habla del orden de la vagina dentada. Pero este orden no es más que un polo complementario de otro polo, que es el orden del falo. Al que en todo caso se supedita en un régimen patriarcal como el que padedemos desde hace varios milenios.

DISIDENCIA CONTROLADA

A partir de este punto se produce un punto de inflexión muy marcado en la película.

Cuando la actriz de striptease gira los pechos sobre Elaine, esta rompa a llorar. Entonces Benjamin la coge y la saca de la sala, le pide perdón, le dice que él no es así. En otras palabras, que todo ha sido producto de su programación, de la perversión que la secta Illuminati, que le ha inculcado intencionadamente esta manera de comportase, como una forma de iniciación en la psicopatocracia que caracteriza al poder-religión real.

Entonces Benjamin se desvincula de su entorno familiar y se va a vivir a Berkeley, donde Elaine está estudiando en la universidad, para tratar de reconciliarse con ella, que ha descubierto la relación del joven con su madre. Pero aquí, otra vez, esto lo podemos interpretar a varios niveles. Seguimos pensando que lo que está verdaderamente en juego es la relación incestuosa, pero ahora no con la madre, sino con la hermana.

Pero esto no hay que entenderlo en el sentido más reducido de incesto familiar. Podemos también interpretarlo como incesto en el sentido más extendido del término, o dicho en otras palabras, endogamia. Este es un elemento clave para comprender el poder-religión real y la "familia" Illuminati. La exogamia es para el ganado humano. Las élites siguen practicando incesto, en este sentido extendido del término, esto es, endogamia. Y esta es una de las claves de su poder. Endogamia sanguínea pero también endogamia ideológica y moral.

Benjamin expía a Elaine, mientras esta estudia en la universidad y se encuentra con otros pretendientes. Finalmente se reencuentran y ella va cediendo poco a poco a sus reticencias iniciales.

Como sucedía al ver a Benjamin y a la Sra. Robinson, todo parece indicar que ahora estamos ante algo más que una pareja de enamorados. Por poner un ejemplo, en el primer beso que se dan tras reconciliarse, Benjamin bosteza, como ocurre entre personas que relajadas que tienen mucha confianza. Este, como muchos otros detalles, lo interpretamos como incesto entre hermanos.

Antes de esto, en otro episodio algo críptico, vemos cómo Benjamin intenta salir con Elaine, pero esta está saliendo con otro chico. Lo interesante es que el director nos muestra esta escena junto a dos chimpancés fornicando en una jaula, y el rótulo "No molestar". Cuando la pareja se va y Ben se queda solo, el plano lo muestra desde el otro lado de la valla, como si fuese él el que está enjaulado. Y acto seguido volvemos a ver a los chimpacés copulando, en un plano corto.

Este episodio es especialmente significativo, en el contexto del resto de la película. Porque sabemos que las jaulas y los monos son utilizados en programación MK Ultra para hipersexualizar a los niños, con animales adiestrados para este fin. Y aquí a todo esto hay que sumar la intepretación en clave incestuosa.

El caso es que Elaine termina optando por casarse con otro joven. Entonces vemos a Benjamin haciendo mil y una peripecias para encontrar la iglesia, a la que consigue llegar cuando la boda se está terminando. Y entonces llama a Elaine desde el coro, esta responde a su llamada y ambos huyen en un autobús público.

De manera que, aparentemente, la película acaba con un acto de rebeldía juvenil. De hecho con un ritual de profanación del cristianismo, en el que Benjamin llega a coger una cruz y utilizarla como arma. Y después deja encerrados a los "cristianos" en la iglesia, con esta misma cruz, atravesandola en horizontal en la puerta de entrada.

Evidentemente en todo esto hay un trasfondo satánico, aunque sea muy estilizado, que nos hace pensar que toda esta rebeldía juvenil y anticristiana está siendo pilotada por las élites Illuminati. Recordemos que la película se desarrolla en California, y en concreto en Berkeley, uno de los epicentros de la contracultura que por aquellos años 60 orquestaba la CIA, para adocenar y pervertir a la juventud con valores decadentes. Y lo hacía, en buena medida, como lo sigue haciendo hoy, con programados de control mental. Esto es lo que Benjamin significa. Quizás otros "Benjamin", supuestamente antisistema, son también programados mentales encargados de propagar desinformación entre el público alternativo.

Como hemos dicho en un principio, lo que está en el trasfondo de esta película es una práctica muy utilizada por los Illuminati para infltrar las sociedades, como es que unas familias o linajes adopten hijos de otras. De manera que puedan seguir trabajando al servicio de la agenda del Nuevo Orden Mundial, pero de manera encubierta, aparentando ser lo que no son. Pues bien, en este sentido creemos que hay que interpretar el final de "El graduado".

Benjamin rapta a Elaine y lo hace montando un gran espectáculo. De hecho, una profanación en toda regla del ritual de boda cristiano, enfrentándose a su contexto social y a la familia de Elaine. Pero esto es uno más de los teatros que montan los Illuminati para embaucar al ganado humano.

Un detalle vale más que mil palabras. Cuando Benjamin llama a Elaine a gritos, desde el coro de la iglesia, para que se escape con él, Mr. Robinson quiere levantarse y hacer algo para impedirlo, pero entonces Mrs. Robinson, la que lleva los pantalones en la casa, se lo impide.

El rapto, la rebeldía, la profanación, la huída, que vemos como final de esta película, como todo el movimiento contracultural en su conjunto, son mucho más intencionados de lo que parece. De lo que se trataba precisamente, desde un principio, es de infiltrar a un Illuminati en la sociedad, que bajo la apariencia de ser un antisistema, sirva a la agenda de la "familia".

Audio: http://www.ivoox.com/el-graduado-o-incesto-encubierto-como-estrategia-audios-mp3_rf_18769813_1.html

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Delirious Heterotopias Delirantes. deliriousheterotopias.blogspot.com